lunes, 1 de febrero de 2016

Nicole – Reine Lepaute




Considerada una de las astronomas francesas mas importantes, destacando por la exactitud de sus calculos en las fechas en las que el cometa Halley  pasa cerca de la orbita terrestre.
 



Nicole Reine Etable de la Brière Lepaute nació en París en 1723. Se casó en 1749 con Jean Andre Lepaute,  relojero real de Francia, un maestro artesano que diseñaba, fabricaba y reparaba los relojes de palacio, en la época de Luis XV. Jean Andre construyó relojes astronómicos y publicó un “Tratado de Relojería” en 1755; colaborando con su marido, Nicole calculó las oscilaciones del péndulo por unidad de tiempo y en función de la longitud del mismo.

El astrónomo Jérôme Lalande (1732-1807), amigo del matrimonio Lepaute, tras su exitoso regreso del Cabo de Buena Esperanza en 1753, donde realizó observaciones astronómicas, fue elegido miembro de la Academia de Ciencias de Paris. En 1757 decidió calcular la fecha exacta del retorno del cometa Halley, que se había visto por última vez en 1682, junto al astrónomo y matemático Alexis Clairault (1713-1765).

Lalande pidió ayuda a Nicole para hacer los cálculos matemáticos. Con mucha dedicación tras un trabajo exhaustivo e innumerables cálculos para determinar la posición diaria de la órbita del cometa Halley, Nicole predijo la fecha de su regreso, ocurrida en diciembre de 1758. Clairut que en un primer momento habia atribuido a Lepaure el merito de estos estudios, fue poniendo en duda la atoria de sus logros hasta que acabó apropiandose de ellos.

En 1760 Clairault publicó “Teoría de los cometas”, ignorando el trabajo de Nicole, lo que produjo el alejamiento de los dos astrónomos, que no volvieron a trabajar juntos. Años más tarde, Lalande en su trabajo “Bibliografía astronómica” publicado en 1803, una historia de la astronomía desde 1780 a 1802, reconoció y alabó la ayuda de Nicole.

Nicole publicó tratados astronómicos surgidos de sus observaciones, entre ellos un libro sobre "la órbita de Venus" en 1761. En 1762 calculó el tiempo exacto de un eclipse solar que ocurriría en Francia, dos años después. Para confirmar sus palabras, trazó un mapa de la trayectoria del eclipse a través de Europa; dicho artículo se publicó en "El conocimiento de los tiempos", la revista de la Academia de Ciencias, dirigida por Lalande.

Nicole también hizo un catálogo de las estrellas y los cálculos de las posiciones del sol, la luna y los planetas todos los dias del año desde 1774 hasta 1972 . Fue considerada una de las mejores “computadoras astronómicas” de la época y la Academia de las Ciencias de París encargo a Nicole y a Lalande que redactaran el calendario para astronomos y navegadores que se pubicaba anualmente.

La Academia Béziers la aceptó como miembro en 1761 por sus contribuciones científicas. Nicole Lepaute falleció en 1788, unos meses antes que su esposo. Como homenaje a su labor científica se nombró al asteroide 7720 y a un cráter de la Luna con el nombre de Lepaute.






Bibliografia


mujeresquehacenlahistoria.blogspot.com; Las Pioneras de Rita Levi-Montalcini y Giuseppina Tripodi


jueves, 17 de diciembre de 2015

Nzinga Reina de Ndongo y Matamba




Precursora del feminismo y luchadora por la independencia africana de sus reinos frente a los europeos, fue una de las mejores estrategas militares de todos los tiempos y una independentista feroz en su oposición a los esclavistas portugueses. Nzingha ha sufrido el escarnio y la calumnia de algunos historiadores y escritores, como el Marqués de Sade, que en su libro Filosofía en el Tocador la acusó de ser una especie de viuda negra humana quien al igual que la araña copulaba y luego mataba a sus consortes.










Nzinga Mbandi nace en el reino umbundu de Ndongo, en la actual Angola, durante la década de 1580. Se la conoce también con los nombres de Jinga, Zhinga, Ginga, Reina Dona Ana o Reyna Singa. Era hija de una familia de rancio abolengo perteneciente a los Jagas, un grupo étnico de militantes anticolonialistas que existían en lo que hoy es Angola. Estos militantes eran inclaudicables en su lucha en contra de los portugueses, que arrimaban sus barcos negreros a las costas africanas.

Angola había sido controlada por Portugal años atrás. Luanda era el centro de operaciones para el desarrollo del mercado de esclavos, que luego se trasladaban a Brasil. A inicios del siglo XII, de hecho salían por año un promedio de diez mil esclavos hacia la colonia suramericana. Desde su infancia, Ana Nzingha escuchó a los mayores expresar sus ideas anticolonialistas, y recibió una esmerada educación pues en su entorno las mujeres gozaban de iguales derechos que el hombre. Cuando su hermano mayor tomó el trono se percató que tenía a una formidable aliada en su hermana pequeña y la hizo instruir en las artes militares.

Su hermano, el Rey,  colaboraba con los portugueses a cambio de que lo dejaran mantener el poder, y ayudaba a la captura de esclavos en los reinos vecinos. Con el tiempo, los portugueses se fueron volviendo más exigentes en sus requerimientos, lo que producía un clima de inestabilidad y el descontento entre la población umbundu iba en aumento. 

Durante todo este tiempo, Nzinga había sido consejera de su hermano, e incluso era representante diplomático ante Portugal, por lo que muchos de los acuerdos y tratados con el Imperio portugués iban suscritos por ella.  Se cuenta que en 1622, su hermano aprovechó sus dotes de diplomática para tratar de llegar a un acuerdo con el virrey portugués que se había establecido en Luanda. Nzingha fue recibida con el boato de la epoca, pero cuando por fin entró a la audiencia con el virrey, su ira no conoció límites al ver que mientras él se sentaba en una magnífica silla, a ella le habían puesto un almohadón morado con hilos de oro para que ella se sentara. Airada, le lanzó el almohadón en la cara a los sirvientes del virrey y ordenó a una de sus siervas que se pusiera a cuatro patas para que, a modo de escabel, la resuelta Nzinga pudiera sentarse frente al luso. Además, su hábil manejo de la lengua portuguesa impresionó al gobernador João Correia de Sousa.

Nzinga poseía verdaderas aptitudes diplomáticas y es tal vez por ello que, en un momento dado, decide adquirir el nombre portugués Dona Ana de Sousa. Sus hermanas Kifunji y Mukumbu también lo hacen y pasan a llamarse Gracia y Bárbara.



La reina Nzingha en la audiencia con el Virrey portugues en Luanda

Nzingha estuvo al frente de las huestes anticolonialistas de su hermano, e ideó nuevas formas de entrenamiento para los elefantes mediante los cuales se movilizaba el aguerrido ejército. La compañía de Nzingha fue siempre Diat, una elefanta que no se dejaba montar de nadie más que por ella . Diat le había sido obsequiada a Nzingha cuando ella era apenas una bebé, y entre las dos crías que eran ambas entonces habría de formarse un lazo de amor y entendimiento tan profundo que algunos justificaban como pacto demoníaco que permitía a Nzingha tener tan perfecto control de Diat, Diat además acompañó a Nzingha en diversas batallas, recibiendo un total de 15 heridas que no fueron mortales.

Es nombrada reina de los Mbundu en 1624, cuando muere su hermano. En este momento, renuncia a su nombre cristiano que había adoptado (Anna de Souza) y se vuelve a llamar Nzinga Mbandi. Es entonces cuando los portugueses rompen el tratado que ella había firmado como representante de su hermano y se  marca como objetivo la recuperación de su absoluta independencia política y territorial y expulsar de su pueblo a los portugueses. Ellos previeron esta actitud, por lo que propician el derrocamiento de Nzinga y nombran a un rey que ellos podían controlar.

Ella abandona el reino, se instala en Matamba y crea su propio reinado en este lugar desde  donde dirige la resistencia. Logra formar un gran ejército con los reinos de Matamba, Kasanje, Congo, Dembo, Kissama y los Pueblos del Planalto Central en 1630. A partir de 1642, este ejército empieza a obtener grandes triunfos contra los portugueses lo que se mantendrá hasta 1648. Un año antes su hermana Kifunji que era para entonces una importante religiosa y miembro del gobierno de Nzinga, muere en circunstancias sospechosas. Mukumbu, su otra hermana, cae prisionera de los portugueses en 1648. El 10 de agosto de ese mismo año, Luanda es recuperada por los portugueses, por lo que ella regresa a Matamba. Ahí permanecerá varios años.








En octubre de 1656, logra la libertad de Mukumbu en un intercambio de prisioneros, donde entrega 130 esclavos a los portugueses. Además, acepta la presencia de un misionero cristiano en su reino. En 1659, cuando ya tenía 75 años, Nzingha se vio forzada a firmar un tratado con los portugueses, tomando en cuenta que su país se desangraba en una lucha desigual contra los invasores.  Así, se fue al exilio con su fiel elefanta Diat.

Nzingha al llegar al poder había prohibido a sus súbditos que la llamaran reina o se postraran ante ella. Su accesibilidad, buen sentido del humor y alegría le hizo muy popular.  El capitán holandés Fuller, que era su aliado, cuenta que la reina Nzinga, aparte de ser una libertadora de su pueblo y verdadera estratega militar, tenía entre cincuenta y sesenta jóvenes como esposos, pues era una mujer de impresionante belleza y aguda inteligencia. Los portugueses y luego otros blancos europeos difundieron la leyenda negra de que tras pasar la noche con alguno de los soldados luego los mandaba a descuartizar. 

Un 17 de diciembre de 1663, la muerte se llevó a Nzingha. Los portugueses, muerta la mujer que tantos impedimentos les puso para llevar a cabo su nefasta práctica negrera, lograron expandir su tráfico de esclavos.







El ejemplo de Nzingha ha servido de inspiración no solo para grandes dirigentes independentistas por doquier, sino que su valentía, sagacidad y dedicación han sido retomados por muchas mujeres al optar por una carrera militar. Su preocupación por la integridad de las selvas africanas la definen como una precursora de los ecologistas, y su amor por los niños y los animales nos revelan un corazón tierno debajo de la coraza de su voluntad férrea. Hoy su leyenda vive incluso en la cultura de origen negra del Brasil, donde es llamada Jinga o reina Ginga, estando siempre presente en los carnavales de ese país.

 

Fuentes: Wikipedia; Cecilia Ruiz de Ríos

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Sojourner Truth. La primera mujer negra en la historia de Estados Unidos en ganar un juicio a un hombre blanco



Ese hombre dice que a las mujeres hay que ayudarlas a subir a los carruajes, y que hay que ayudarlas a pasar los charcos, y hay que cederles siempre el mejor puesto. A mi nadie me cede el mejor puesto. ¿Acaso no soy una mujer?



"Si la primera mujer que Dios creó fue capaz de poner el mundo patas arriba, todas estas mujeres juntas pueden ponerlo patas arriba y volverlo a poner en su lugar, así que ahora que os lo están pidiendo, hombres, será mejor que las dejéis hacerlo".



Nació como Isabella Bomefree (convertido en Baumfree más tarde) en 1797 en Ulster County, estado de Nueva York, en el seno de una familia de esclavos,  Elizabeth y James Baumfree (o Bomefree) y sus 13 hijos. El coronel Hardenbergh compró a James y Elizabeth a los comerciantes de esclavos y los mantuvo en su familia en una hacienda llamada con el nombre holandés de Swartekill, en la ciudad de Esopus, Nueva York, a 153 km al norte de la ciudad de Nueva York. Charles Hardenbergh heredó la hacienda y los esclavos de su padre.

Isabella habló solo holandés hasta que a los 11 años tuvo que aprender forzosamente inglés al ser vendida a un nuevo amo. Jamás se desprendió de su acento holandés y jamás aprendió a leer ni escribir en ninguno de los dos idiomas.

Cuando Charles Hardenbergh murió en 1806 Truth, conocida como Belle, de nueve años, fue subastada en un mercado de ovejas por 100 $ a John Neely, cerca de Kingston, Nueva York. Años después, describiría a Neely como cruel y hostil, en relación a cómo la pegaba diariamente e incluso una vez con un manojo de varas de metal. Neely la vendió en 1808 por 105 $ a Martinus Schryver de Port Ewen, un tabernero que la tuvo por dieciocho meses, para venderla mas tarde a John Dumont de West Park, Nueva York. Aunque su cuarto dueño era amable con ella, existía una tensión considerable entre ella y la segunda esposa de Dumont, Elizabeth Waring Dumont, quien la acosaba y hacía más difícil su vida.

En torno a 1815 Truth se enamoró de un esclavo llamado Robert, de una granja vecina. El dueño de Robert prohibió su relación, pues no quería que su esclavo tuviera descendencia con una esclava que no poseyera, porque los hijos no serían de su propiedad. Un día Robert se escapó para ver a Truth. Cuando su dueño y su hijo lo encontraron le apalearon salvajemente hasta que Dumont intervino. Truth nunca volvería a ver a Robert que moriría a causa de las heridas. Truth finalmente se casó con otro esclavo mayor que ella llamado Thomas. Dumont, su amo por aquel momento no tenía ninguna intención de liberarla a pesar de la ley del estado de Nueva York que pretendía abolir la esclavitud en el año 1827; Isabella huyó y encontró refugio en el matrimonio Van Wagener quienes la compraron para liberarla. Fue entonces cuando Isabella se metió de lleno en un mundo espiritual que le cambió la vida: desde ese momento Isabella aseguraba que podía comunicarse directamente con Dios.

Dio a luz a cinco niños: James, que moriría durante la infancia; Diana (1815) cuyo padre fue Robert o John Dumont; y Peter (1812), Elizabeth (1825) y Sophia (1826), todos nacidos después de su unión con Thomas.

En 1826, se marcha a Canadá son Sophia para ser libre, pero no puede llevarse consigo a sus otros hijos. Pocos meses más tarde, el 4 de julio de 1827, el estado de Nueva York declara la abolición de la esclavitud. Isabella regresa y recupera a su hijo Peter, comprado ilegalmente por un terrateniente en el estado de Alabama, convirtiéndose en la primer mujer negra en Estados Unidos que gana un pleito a un hombre blanco.




Truth tuvo una experiencia religiosa durante su estancia con los Van Wagenens, y se convirtió al cristianismo. En 1829 se mudó con su hijo Peter a la ciudad de Nueva York, donde trabajó como empleada del hogar para Elijah Pierson, un cristiano evangélico. En 1832, conoció a Robert Matthews, también conocido como Phrophet Matthias ("El profeta Matías) y se fue a trabajar para él también como empleada del hogar en la Matthias Kingdom Comunal Colony (comuna colonial del Reino de Matthias). En un extraño giro del destino, Elijah Pierson murió y Robert Matthews y Truth fueron acusados de robo y asesinato contra él. Ambos fueron absueltos. Los Folgers, otros miembros del grupo religioso la acusaron de intentar envenenarlos pero fue declarada inocente en el caso del asesinato de Pierson y una vez más rompió barreras legales al convertirse en la primera mujer negra en poner un juicio por perjurio a personas blancas (los Folgers) y además ganarlo.

Isabella se vuelve a mudar a la gran ciudad y vive sirviendo en una casa acomodada. Su hijo Peter se convierte en marino y marcha a trabajar en un barco ballenero. Truth recibió tres cartas de él, aunque en su tercera carta este decía que eran cinco, así como que él nunca llegó a recibir ninguna de las cartas de su madre. Cuando el barco volvió a puerto, Peter no se encontraba a bordo y Truth nunca volvió a saber de él.

En 1843 Isabella decide que su misión en el mundo es predicar la palabra de Dios y decide dedicarse a esa tarea, al mismo tiempo que cambia su nombre por el de Sojourner Truth. Viajó por todo el este de Estados Unidos, sobreviviendo como podía hasta que decidió unirse a la Northampton Association, una comunidad del estado de Massachussets y fundada en las ideas de la igualdad y la libertad. Ahí Sojourner conoció a otras figuras esenciales en la lucha por la igualdad, como Frederick Douglass  y Susan B. Anthony.

Eran tiempos donde el tema de la esclavitud estaba muy candente en los Estados Unidos, y la lucha se hacía necesaria pero muy complicada.  Ejerce de oradora con un potente discurso que exige la abolición de la esclavitud, el derecho al voto de las mujeres, la reforma del sistema penitenciario, los derechos de los nuevos hombres libres y el fin de la pena de muerte.

Uno de los discursos de Sojourner Truth más apreciados y recordados fue el que pronunció en 1851 en la Convención de Derechos de las Mujeres en Akron, Ohio, siendo la única mujer negra que asistió a la Convención. Aunque no existe un registro de ese discurso, varios testimonios que lo escucharon han dejado sus impresiones en artículos, libros, etc. La frase "Ain't I a Woman" (¿Acaso no soy una mujer?) pronunciada por Truth en ese discurso se ha convertido en un lema para la lucha de los derechos de las mujeres. Uno de los testigos de esa convención lo transcribió años después de este modo:

"A esa convención acudieron varios ministros que no disimularon sus opiniones sobre la superioridad del hombre respecto a la mujer, despertando agitación entre las mujeres presentes. De repente, Sojourner se dirigió al estrado para hablar, y en su tono de voz fuerte y con ese peculiar acento que la caracterizaba habló:

Ese hombre dice que a las mujeres hay que ayudarlas a subir a los carruajes, y que hay que ayudarlas a pasar los charcos, y hay que cederles siempre el mejor puesto. A mi nadie me cede el mejor puesto. ¿Acaso no soy una mujer? Miradme! Mirad mis brazos! He labrado, le plantado y he cavado con mis propios brazos. Y ningún hombre me ayudó. ¿Acaso no soy una mujer? Puedo trabajar tanto como un hombre, y puedo comer tanto como un hombre (cuando consigo comida, claro) y he soportado también los latigazos. ¿Acaso no soy una mujer? He dado a luz a hijos y he visto como han sido vendidos como esclavos y cuando he gritado como una madre, solo Jesús me ha escuchado. ¿Acaso no soy una mujer?

Las mujeres del público aplaudían y animaban a la ponente. Ella continuó:

Él habla de eso que tienen en la cabeza, ¿cómo lo llaman?
Intelecto, contestó una de las mujeres del público.
Eso es, chica, eso es. ¿Qué tiene que ver el intelecto con los derechos de las mujeres o con los derechos de las personas de color? Si en mi copa cabe medio litro y en la tuya cabe sólo un cuarto, ¿no me dejarías a mi tener mi copa media lleno? No tengáis miedo de que tomemos más derechos de los que nos tocan, cogeremos los derechos que quepan en nuestra copa.
Ese hombre de ahí dice que las mujeres no podemos tener los mismos derechos que los hombres porque Cristo no era una mujer. ¿Y de dónde vino Cristo? Cristo vino de un Dios y una mujer, ningún hombre tuvo nada que ver en su creación! Si la primera mujer que Dios creó fue capaz de poner el mundo patas arriba, todas estas mujeres juntas pueden ponerlo patas arriba y volverlo a poner en su lugar, así que ahora que os lo están pidiendo, hombres, será mejor que las dejéis hacerlo.

En 1859 dictó sus memorias como esclava a O. Gilbert, publicadas como “ “Narración de Sojourner Truth”. Ese libro y sus frecuentes y exitosos discursos a lo largo y ancho del país le ganaron una reputación y unas ganancias que ella invirtió en una casita en Battle Creek, Michigan.

Durante los años 60 del siglo XIX, con ocasión de la Guerra Civil Americana, Sojourner visitó a las tropas para ofrecerles su apoyo, también consiguió reunirse con el presidente Abraham Lincoln en 1864 y trabajó en el estado de Virginia ofreciendo sus consejos a esclavos negros recién liberados. Después de la Guerra, Sojourner siguió luchando a favor de la integración de las personas de color.  Pasó sus últimos décadas de vida en Battle Creek, Michigan, donde se compró una casa y vivió con sus hijas Diana y Elisabeth.

Desde Michigan continuaba con sus particulares cruzadas por los derechos humanos y se implicó especialmente en la mejora de las condiciones de vida de los liberados, los antiguos esclavos que en la década de 1860 se mudaron a Washington DC para buscar seguridad y un empleo, sin que el Estado estuviese preparado para esta llegada. Truth hizo presión política para que les entregasen tierras en otros estados, como Kansas, y el Estado se hiciese cargo del traslado a su nuevo hogar.

Y en su casa de Battle Creek murió el 26 de noviembre de 1886 con casi 90 años de edad.

Pese a que los años la han silenciado, murió haciéndose oír porque, como ella misma dijo: “Cuando hay mucho alboroto es porque algo está pasando”.



En 1997, bicentenario de su nacimiento, el vehículo robótico de la misión del Mars Pathfinder de la NASA a Marte recibió el nombre de "Sojourner" en su honor.






Fuentes: http://www.historiasdemujeres.com; wikipedia; http://feminismo.about.com; mujeresquehacenlahistoria.com

lunes, 16 de noviembre de 2015

Audre Geraldine Lorde, la poeta rebelde.



Audre Lorde fue poeta, ensayista, novelista, negra, lesbiana, feminista, escritora, madre de dos niños, autora de varios libros de poesía. Suya es la cita tal vez más repetida de la historia del activismo:

“las herramientas del amo nunca destruirán la casa del amo”.

Pero también otras, más incómodas, que cuestionan los cimientos de un feminismo construído sobre los restos de una supremacía racial “Porque soy una poeta negra que hace su trabajo, vengo aquí a preguntarte: ¿Estás tú haciendo el tuyo?”






En 1934, en Harlem, ciudad de Nueva York, nació una de las poetas y ensayistas más comprometidas en la historia del feminismo: Audrey Geraldine Lorde. Sus padres, inmigrantes afrocaribeños fueron Gertrude Belmar y Frederick Lorde. Nombrada por ellos como Audrey Geraldine Lorde, optó por abandonar la "y" de su nombre de pila; la rebeldía se hizo lugar en sus primeras decisiones como lo explica en " Zami. Una nueva forma de deletrear mi nombre".

Fue la menor de tres hijas y, junto a sus hermanas Phyllis y Helen, creció escuchando historias de su madre acerca de las Indias Occidentales. Aprendió a hablar y a leer al mismo tiempo, enseñada por su madre. Después de graduarse del bachillerato en el Colegio Hunter, asistió a la Universidad Hunter entre 1954-1959 y se graduó en bibliotecología. 

En 1954, vivió en la Ciudad de México y en Cuernavaca, Morelos. Durante esa estancia acudió a la Universidad Nacional Autónoma de México y se integró al círculo de exiliados norteamericanos en esta segunda ciudad. Este período fue un momento de afirmación y de renovación, que le permitió confirmar su identidad a nivel personal y artístico como lesbiana y poeta.

Su escritura en prosa incluye Los diarios del cáncer (The Cancer Journals), Zami: una nueva forma de deletrear ni nombre (Zami: a New Spelling of My Name), Hermana marginal (Sister Outsider) y A Burst of Light. Adrienne Rich dijo de uno de sus libros de poesía: "Audre Lorde se niega a circunscribirse a una única identidad simple. Escribe como mujer negra, como madre, como hija, como lesbiana, como feminista, como visionaria". Lorde escribió para empoderar a sus lectoras y lectores pertenecientes a categorías marginalizadas por el capitalismo, el racismo y el heterosexismo.

La poesía fue un lenguaje innato para ella, su medio natural para comunicarse con los demás. Así lo narraba:

“Antes hablaba en verso. Leía poesías y las aprendía de memoria. Cuando me preguntaban: ¿qué te parece, Audre?, les recitaba una poesía. En otras palabras, me comunicaba literalmente por medio de la poesía. Y cuando no  pude encontrar poemas que expresaran lo que  sentía, entonces me  puse a escribir lo míos; esto ocurrió cuando tenía doce o trece años”.

Tuvo amores lésbicos en su juventud y sufrió la homofobia en su propia piel al intentar adherirse al Harlemn Writers Guild (una asociación de escritores de la época) en los años 50. Pero no se rindió: frecuentó los círculos culturales gays de Greenwich Village, se graduó en Literatura y Filosofía, fue bibliotecaria, docente, activista social, cofundadora de The Kitchen Table-Women of Color Press (Editorial de mujeres de color La Mesa de Cocina), codirectora del periódico lésbico Chrysalis…



Contrajo matrimonio  en 1962 con el abogado Edward Rollins, con quien tuvo a sus dos hijas. La pareja se divorció en 1970, dos años después de que Lorde conociera a quien fuera el amor de su vida: Frances Louis, la mujer que la acompañó en las duras batallas que tuvo que lidiar con la sociedad y con el cáncer de mama. Con ella compartiría 19 años de su vida.

Sus dos primeros libros de poesía, “Las primeras ciudades” y “Cables hacia el odio” (publicados en 1968 y 1979, respectivamente), no tienen contenido lésbico. Éste último estuvo marcado por la ira hacia el sexismo y el racismo que reinaban en aquella época en EE.UU. En 1971 leyó por primera vez un poema suyo que evocaba el amor entre dos mujeres: Martha. Dicho poema fue rechazado por su editor para incluirlo en su tercer volumen de poesía, “ De una tierra donde otras personas viven” , que fue nominado para el Premio Nacional del libro. En él, Audre reflejaba ya con rebeldía y rabia la injusticia global.

En una entrevista con Adrienne Rich, Lorde confesará que, hasta la publicación de ‘Poetry Is Not A Luxury’, uno de sus textos más bellos, en 1977, no había sido capaz de escribir en prosa. “No podía. Comunicar pensamientos profundos en bloques lineales, sólidos, era superior a mí. Veía el pensamiento como un proceso misterioso, del que desconfiaba, pues había visto cometer muchos errores en su nombre, y había llegado a no respetarlo. Además, me daba miedo porque había convicciones incuestionables, a las que había llegado en relación con mi vida y mis sentimientos, que desafiaban la razón. No quería perderlas porque eran demasiado preciosas para mí, eran mi vida. Pero tampoco podía analizarlas porque no producían el tipo de sentido que me habían enseñado a esperar de los procesos de entendimiento. Eran cosas que yo sabía pero que no podía nombrar.”

“La poesía ha sido la voz de los pobres, de la clase trabajadora y de las mujeres de Color. Para escribir prosa se necesita una habitación propia, pero también grandes cantidades de papel, una máquina de escribir y mucho tiempo. Cuando hablamos de una gran cultura de mujeres, debemos ser conscientes del efecto que la clase y las diferencias económicas tienen en el arte que producimos.”

Lorde, Meridel Lesueur y Adrienne Rich. 1980


En ‘Poetry Is Not A Luxury’ Lorde se enfrenta por fin a esos “bloques de pensamiento lineal” y se explica a sí misma su particular posición como poeta. “Los padres blancos nos dicen: pienso, luego existo. Pero la madre negra que llevamos dentro -la poeta- nos susurra en nuestros sueños: siento, luego puedo ser libre. La poesía es esa destilación de la experiencia, con la que damos nombre a lo que aún no lo tiene, para poderlo pensar”.

Cuenta la leyenda que las amazonas de la mitología griega se mutilaban un pecho con el fin de usar mejor el arco y la flecha. Ellas eran amazonas por elección, pero Audre Lorde lo fue por imposición (una amazona guerrea, por Kika Fumero).  Cuando tenía alrededor de 40 años le diagnosticaron un cáncer de mama. Escribió “ Los diarios de cáncer” luego de pasar por esa  experiencia y de reflexionar sobre las discriminaciones sufridas por las mujeres, que se superponen a las de raza y de orientación sexual y que se suman a la dolorosa enfermedad.

En sus Diarios de un cáncer, ella misma nos narra cómo su vida sufrió un alto y tuvo que pararse en seco. Su compromiso siguió dirigido a las mujeres y tenía la misma perspectiva. Lorde se valió del cáncer para combatir el sexismo y el poder patriarcal tan imperioso que se mueve alrededor de esta enfermedad en general, y de la prótesis desde un punto moral, en particular. Se propone firmemente luchar contra el silencio y pasar al lenguaje y a la acción:


“La prótesis ofrece el consuelo vacío de ‘Nadie va a notar la diferencia’. Pero es precisamente esa diferencia la que yo quiero afirmar, porque la he vivido, y sobrevivido, y quiero compartir esa fortaleza con otras mujeres. Si vamos a traducir el silencio que rodea el cáncer de mama al lenguaje y la acción contra este mal, entonces el primer paso es que las mujeres con mastectomías se hagan visibles unas a otras. Porque el silencio y la invisibilidad van de la mano de la impotencia”.

Audre no aceptó las prótesis, a pesar del enfado del personal sanitario que aconsejaba que las prótesis eran fundamentales a la hora de reinsertarse en el mundo social y laboral. Tras más de 14 años de lucha y 3 años después de que su relación sentimental con Frances Louis, su compañera de vida, se disolviera, la vida de Lorde tocó a su fin un 17 de noviembre de 1992. Contaba con 54 años. A su lado estaba la mujer que la acompañó en sus últimos años: la profesora y activista Gloria I. Joseph. En una ceremonia africana, antes de fallecer, Lorde tomó el nombre de Gambda Adisa, que significa “guerrera que hace saber su significado”.





La figura de Audre Lorde ocupa, por varias razones, un lugar central en el feminismo contemporáneo. Primero porque es, junto con Angela Davis una de las voces fundamentales del feminismo afroamericano, precursora, desde los márgenes de la academia, desde la legitimidad que le da su propia historia, de la llamada crítica decolonial. Segundo porque, pese a estar firmemente arraigada en los acontecimientos que convulsionaron la sociedad norteamericana en las décadas de los sesenta y setenta (el movimiento de los derechos civiles, las revueltas raciales, la aparición de los Black Panthers, de Malcom X y Martin Luther King, la emergencia de la contracultura y el despertar de la segunda ola feminista), la suya es una voz imperecedera. Una voz que va al centro del conflicto, para nombrarlo.

“Como mujeres, algunos de nuestros problemas son comunes, otros no. Vosotras, las blancas, temeis que al crecer vuestros hijos varones se sumen al patriarcado y testifiquen contra vosotras. Nosotras, en cambio, tememos que a los nuestros los saquen de un coche y les disparen a bocajarro en plena calle, mientras vosotras dais la espalda a las razones por las que están muriendo.”




Mujer (pertenece a su séptimo libro de poemas, El unicornio negro),
Sueño con un lugar entre tus pechos

para construir mi casa como un refugio

donde siembro

en tu cuerpo

una cosecha infinita

donde la roca más común

es piedra de la luna y ópalo ébano

que da leche a todos mis deseos

y tu noche cae sobre mí

como una lluvia que nutre.

Afuera [pertenece también a su libro de poemas El unicornio negro]

En el centro de una ciudad cruel y fantasmal

todas las cosas naturales son extrañas.

Crecí en una confusión genuina

entre césped y maleza y flores

y lo que significaba de color

excepto la ropa que no se podía blanquear

y nadie me llamó negra de mierda

hasta que tuve trece.

Nadie linchó a mi mamá

pero lo que nunca había sido

había blanqueado su cara de todo

excepto de furias muy privadas

e hizo que los otros chicos

me llamaran agrandada en la escuela.

Y cuántas veces he vuelto a llamarme

a través de mis huesos confusión negra

como médula queriendo decir carne

y cuántas veces me cortaste e hiciste correr en las calles

mi propia sangre

quién creés que soy

que estás aterrorizado de transformarte

o qué ves en mi cara

que no hayas descartado ya

en tu propio espejo

qué cara ves en mis ojos

que algún día vas a reconocer como la tuya

A quién maldeciré por haber crecido

creyendo en la cara de mi madre

o por haber vivido temiendo la oscuridad potente

usando la forma de mi padre

ambos me marcaron con su amor ciego y terrible

y ahora estoy lasciva por mi propio nombre.

Entre los cañones de sus terribles silencios

Madre brillante y padre marrón

busco ahora mis propias formas

porque nunca hablaron de mí

excepto como suya

y los pedazos con que tropiezo y me caigo

aún registro como prueba de que soy hermosa

dos veces

bendecida con las imágenes de quienes fueron

y quienes pensé alguna vez que eran

de lo que traslado hacia y a través

y lo que necesito dejar detrás de mí

más que nada

estoy bendecida en los seres que soy

que han venido a hacer de nuestras caras rotas

un todo.










Fuentes: Desconocidas y Fascinantes: Wikipedia; http://lesbianas_estadea.tripod.com; www.pikaramagazine.com/2013/06/la-hermana-outsider-audre-lorde/; una amazona guerrera por Kika Fumero.


Más información:

-     Biografía de Audre Lord: http://es.wikipedia.org/wiki/Audre_Lorde
-     Documental The edge of each other battle: the vision of Audre Lorde, realizado por Jennifer Abod

lunes, 9 de noviembre de 2015

Hedy Lamarr, como actriz la primera en simular un orgasmo, como inventora..........


 "Cualquier chica puede ser glamourosa. Lo único que tienes que hacer es quedarte quieta y parecer estúpida"







Hedwig Eva Maria Kiesler, conocida como Hedy Lamarr, fue considerada en su tiempo como la mujer más bella del mundo, pero poca gente sabe que algunos de los misiles que cayeron en Vietnam llevaban sus iniciales.

Nació en Viena en 1914, hija de padre banquero y de madre pianista, ambos judíos, fue una chica superdotada que estudió ingeniería, estudios que abandono a los 16 años para trabajar con el famoso director Max Reinhardt. La suerte y su magnetismo para la gran pantalla la llevaron a rodar una película de nacionalidad checa destinada a pasar desapercibida si no fuera porque el desnudo que Hedy protagonizaba embelesó a muchos cineastas y espectadores, " Éxtasis" se filmó en 1932 en Checoslovaquia, bajo la dirección de Gustav Machaty. Para la época, aquel film fue un autentico escándalo, por primera vez en la historia del cine una actriz simuló un orgasmo. Tal fue el revuelo que Mussolini exigió ver la película en privado y fue tal el escándalo en toda Europa, que se tuvo que retirar del cine.



Extasis, 1932




Su padre le arregló un matrimonio de conveniencia con Fritz Mandl, uno de los hombres más ricos del mundo,  –también de origen judío– que era proveedor de municiones, de aviones de combate y de sistemas de control de Adolf Hitler y de Benito Mussolini (de quienes era amigo personal), según narra Lamarr en sus memorias. Esas ventas de material militar fueron realizadas durante la ocupación de Abisinia (hoy Etiopía). Tras casarse el 10 de agosto de 1933, él intentó infructuosamente hacerse con todos los ejemplares existentes de la película en la que su esposa aparecía desnuda. Muy celoso, la obligaba a acompañarle en todas las cenas y viajes de negocios. Fue encerrada en casa y sometida a un estricto control. Hedy tuvo que abandonar su incipiente carrera cinematográfica, y cualquier otro tipo de actividad que no fuera la de simple comparsa de Mandl. Ella cuenta que tan solo podía bañarse o desnudarse cuando su marido estaba a su lado, acechándola.

Ella misma calificó esa etapa como una verdadera "esclavitud".  Cuando no la llevaba de fiesta, la dejaba atada al pie de la cama. Para sus conocidos, Hedwig lo tenía todo. Estaba casada con unos de los más influyentes hombres de Europa, vivía en el famoso Castillo de Salzburgo. Pero, Hedy era más un trofeo para exhibir que una esposa para Mandl.

Durante los dos años que duró este secuestro Hedy reemprendió los estudios de ingeniería  y puesto que asistía con su marido a reuniones, cenas y viajes en los que se trataba de nuevas tecnologías para armamentos ella por su cuenta inventó una fórmula, el llamado espectro expandido, una técnica de conmutación de frecuencias que después se usó para proteger la dirección de los misiles. Este invento de Hedy Lamarr fue patentado en 1940 y todavía hoy tiene aplicación. Hizo posible por primera vez la trasmisión de señales secretas sin poder ser interferidas, se utilizó en Vietnam y en la crisis de los misiles en Cuba. Tambien  fue  precursora de las comunicaciones inalámbricas y del Wifi de la actualidad.

Para poder huir de su secuestro, tuvo que seducir y acostarse con la criada que la vigilaba, quien le ayudó a escapar del palacio mientras su marido estaba de viaje. Llegó a París en coche, con un solo vestido, con los bolsillos llenos de joyas, perseguida por los guardaespaldas de su marido.







Consiguió ocultarse hasta llegar a Londres, donde se embarcó en un trasatlántico rumbo a Nueva York. Durante el trayecto conoció y sedujo al productor de la Metro Louis B. Mayer, que la protegió, la bautizó con el nombre Hedy Lamar y la convirtió en una estrella. Ambos deciden cambiar el nombre de la actriz tomando el apellido de actriz de los años veinte, Barbara Lamarr, actriz del cine mudo muerta en 1926 por una sobredosis de drogas.

La recordamos en Sansón y Dalila, pero son más famosos los papeles que rechazó: el papel de protagonista en" Luz de gas"  y en "Casablanca", error que nunca se perdonó. También estuvo a punto de rodar "Lo que el viento se llevó".



Dedicó más de 17 años a la gran pantalla, que compatibilizó con sus estudios de telecomunicaciones en la ayuda al gobierno estadounidense. Lamarr tenía un profundo rencor por el régimen nazi, así que ofreció al gobierno de los Estados Unidos toda la información confidencial que disponía gracias a los contactos de su ex-marido.


Un gran problema militar de aquella época era la fragilidad de las comunicaciones por radio, ya que los enemigos podían escuchar y localizar las transmisiones.  Para solucionarlo, Hedy y George Anthail (un amigo compositor) idearon un sistema de comunicaciones secreto, que se basaba en un salto continuo de frecuencias, en él se basaron los ingenieros de los años 90 cuando se les presentó la problemática de conectar inalámbricamente varios equipos a una red informática.

Lamarr, buena conocedora de los horrores del régimen nazi a través de su marido, y por su condición de judía, ofreció al gobierno de los Estados Unidos toda la información confidencial de la que disponía, gracias a los contactos de su exmarido. Además, consideraba que su inteligencia podía contribuir a la victoria aliada. Así, se puso a trabajar para la consecución de nuevas tecnologías militares. Hedy sabía que los gobiernos se resistían a la fabricación de un misil teledirigido por miedo a que las señales de control fueran interceptadas o interferidas fácilmente por el enemigo, y que pudieran inutilizar el invento o incluso, usarlo en su contra.

Hedy y Antheil recibieron el número de patente 2.292.387 por su sistema de comunicaciones "secreto". Esta versión temprana del salto en frecuencia (una técnica de modulación de señales en espectro expandido) usaba un par de tambores perforados y sincronizados (a modo de pianola) para cambiar entre 88 frecuencias y se diseñó para construir torpedos teledirigidos por radio que no pudieran detectar los enemigos. En la patente del 11 de agosto de 1942 puede leerse la inscripción H. K. Markey et al.. Las iniciales H. K. son las de Hedwig Kiesler (Hedy Lamarr); Markey era su apellido de casada en ese momento. El hecho de que sus patentes fueran concedidas con el nombre de casada y no por el nombre artístico impidió que su contribución recibiera el debido reconocimiento en su momento.








Poco tiempo después, el 1 de octubre de ese mismo año, aparecía en The New York Times la primera mención pública del invento, a pesar de lo cual las autoridades de la época no consideraron la posibilidad de su realización práctica inmediata. La tardanza en aplicarlo se debió a la necesidad de pasar de un sistema mecánico a uno electrónico. Esto fue logrado por Sylvania Electronics en 1957 y su equipo de ingenieros reconoció en su totalidad la patente a Lamarr y Antheil.

El primer uso conocido de la patente se dio en la crisis de los misiles de Cuba. Durante esta crisis de 1962 se usó este sistema en el control remoto de boyas rastreadoras marinas. La misma técnica se incorporó en alguno de los ingenios utilizados en la guerra de Vietnam y, más adelante, en el sistema estadounidense de defensa por satélite (Milstar), hasta que en la década de 1980, el sistema de espectro expandido vio sus primeras aportaciones en ingeniería civil. Así, con la irrupción masiva de la tecnología digital a comienzos de esa misma década, la conmutación de frecuencias permitió implantar la comunicación de datos WIFI.

Este sistema de espectro expandido y salto de frecuencia que inventó Hedy Lamarr es el que se usa hoy día de forma habitual en microchips y placas base de ordenador, teléfonos u otros dispositivos inalámbricos, móviles, buscas, etc. y en comunicación en general. Sin este invento no sería posible la telefonía ni Internet tal como la conocemos.

Entre otros inventos se encuentran un collar para perros con propiedades fluorescentes, una técnica de alisamiento del cutis y un sistema de control remoto de torpedos. Pero debido a su alto nivel científico por un lado y el bajo desarrollo tecnológico de la época por otro, no pudieron ser llevados a la práctica en su momento.

Su vida fue un espiral de innumerables amantes y maridos: hombre, mujeres, galanes, productores, y alguno de ellos protagonistas de episodios llamativos : uno se fabricó una muñeca hinchable que era la réplica exacta de Hedy y la usaba cuando ella se negaba a complacerle, otro se acostó con la criada en la misma cama mientras Hedy dormía. Se casó seis veces y  tuvo tres hijos. Fue también pintora aficionada y coleccionista de arte.







Tenía un alma hipersexuada, según propia confesión, sin ningún complejo frente al placer, pese a todo no comprendía por qué despertaba en los hombres sólo deseos carnales y ninguna admiración por su talento, que iba más allá de la belleza de su cuerpo. Aunque lo odió hasta la muerte, Hedy Lamarr siempre recordó que Hitler fue casi el único que le besó con delicadeza la punta de los dedos en aquellos salones que ella frecuentaba en los años treinta.

La cleptomanía la llevó varias veces a la cárcel. No tenía carencias económicas pero no podía evitar robar un cepillo de dientes en unos grandes almacenes.

En 1997 la Electric Frontier Foundatio les otorgó un premio por su invento y ese mismo año le dieron a Hedy Lamarr (tres años antes de morir) el premio "Bulbie" (la primera mujer en recibirlo), otorgado por una sociedad de inventores, los cuales la reconocían como una más de ellos.  Hedy no fue a recibir este premio porque ya no hacía apariciones en público, pero parece ser que cuando se enteró de la noticia dijo con  sorna "Ya iba siendo hora".

Falleció el 19 de enero de 2000 en Florida y su hijo trasladó sus cenizas a Viena de acuerdo con los deseos de la actriz. Su herencia de 3 millones de dólares fueron repartidos a sus dos menores hijos, y regaló 83.000 dólares al policía local que la metía y sacaba de la cárcel los últimos años de su vida cuando robaba en las grandes superficies. El Día del Inventor se celebra el 9 de noviembre en su honor.





 










Fuentes: "El Noroeste"; entreelcaosyelorden.com; wikipedia