domingo, 25 de octubre de 2009

Lilith la primera compañera de Adan.


Lilith, la primera mujer. Pensaba que podía decidir sobre su propio cuerpo, sobre su placer, sobre su sexualidad, y que tenía los mismos derechos que Adán, los mismos derechos que los hombres.
 


Según la literatura hebrea, Lilith fue la primera compañera de Adán. En sumerio, la palabra "Lil" significa "Aire." El término más viejo relativo a Lilith sería la palabra sumeria "Lili" (plural "Lilitu"), que parece inferir la misma definición que nuestra palabra "espíritu". En muchas culturas antiguas, la misma palabra para "aire" o "aliento" era usada para "espirítu."




Lilith estaba hecha con arcilla, igual que él. Era hermosa y libre. Adán y Lilith nunca encontraron la paz juntos, pues cuando él quería acostarse con ella, Lilith se negaba, considerando que la postura recostada que él exigía era ofensiva para ella. ¿Por qué he de recostarme debajo de tí? - preguntaba - Yo también fui hecha de polvo y, por consiguiente, soy tu igual". 

Lilith no obedeció la orden de sumisión que le impusieron; pensaba que era igual a su compañero, que tenía los mismos derechos que él porque habían sido creados con el mismo barro, no se sentía inferior, ni débil, ni dependiente. Era una mujer íntegra y como tal quería gozar, al igual que Adán, de la vida y de todo lo que ésta implicaba, incluidos la sexualidad y el erotismo.

Cansada de que Dios no atendiera sus reivindicaciones, decidió abandonar el Paraíso, antes que someterse y renunciar a sí misma y así, abandonó volando el Paraiso con unas alas que el mismo Dios la dió (de ahí su semejanza con los súcubos). Luego tomó residencia en una cueva en las costas de Mar Rojo, donde hasta éstos dias se encuentra segun la leyenda. 

Ante la negativa de Lilith de regresar con Adán, Dios decidió dar una nueva compañera a su creación pues proclamo que "No es bueno que el hombre esté solo", creó a Eva a partir de una de sus costillas, y por lo tanto sumisa al hombre.

A partir de esta narración, a Lilith se le ha considerado la reina de los súcubos (demonios femeninos), por alinearse en el bando enemigo de Dios al marcharse del Paraíso. Y de ahí se ha pasado a suponerla una perversa ninfómana, que seduce a los hombres con maestría para estrangularlos después. Algunas tradiciones cuentan, que entre el cabello de Lilith se encuentran, enredados, los corazones de los jóvenes que sucumbieron a su hechizo

Otras referencias mitológicas afines a Lilith se pueden encontrar en la Brunilda de los Nibelungos, o en la diablesa babilonia Lilu. La misma Reina de Saba de Salomón es un trasunto de Lilith. Etimológicamente viene del hebreo layil, (noche), y aparece representada como un demonio nocturno peludo o como una mujer de cabellos muy largos.

Las variaciones del mito llevan a Lilith a convertirse en seductora de los propios hijos de Adán y Eva (abordando a Caín con palabras de consuelo y reposo tras la muerte de Abel), o a asimilarla con la propia serpiente del Paraíso dando cuerpo de serpiente mientras Satán daba cara humana y la voz que sedujo a Eva (como en los frescos de Miguel Ángel de la Capilla Sixtina). 

Un relato de Primo Levi nos recuerda que Lilith es la amante del mismo Dios creador, y que vive en el Mar Rojo comandando una corte de demonios. Y otra tradición afirma que Samael, luego Satán, el ángel caído, se convierte en pareja de Lilith, e incluso que juntos seducen a Eva para que engendre a Caín.








Fuentes: wikipedia; www.ciudaddemujeres.com

lunes, 19 de octubre de 2009

Contra el Cáncer de mama.

Hoy 19 de octubre celebramos el Día Internacional contra el Cáncer de Mama, un día en que simbolizamos la lucha por la vida de las mujeres con Cáncer de Mama, la lucha para aumentar su supervivencia y mejorar su calidad de vida. 

Un Día que ha de servir para poner de manifiesto situaciones mejorables, para hacer visibles las experiencias de las mujeres afectadas, y para debatir y aportar ideas y propuestas.










Según datos del Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, cada año entre 16.000 a 17.000 nuevas mujeres son diagnosticadas de cáncer de mama en nuestro país. (Los hombres también padecen este cáncer aunque la proporción es mucho mayor en mujeres, un 99% frente a un 1% de incidencia). 

Este tipo de cáncer, de causas no determinadas, es el de mayor incidencia entre la población femenina occidental. Así mismo, los datos del Centro Nacional de Epidemiología demuestran que el esfuerzo realizado desde hace más de una década va dando sus frutos y así lo señalan las cifras: la mortalidad por cáncer de mama va disminuyendo a un ritmo de 1,4% anual. 

Si bien es necesario reconocer los avances, también hay que señalar que queda mucho por hacer tanto en el ámbito sanitario como en el social y político. Seguir avanzando en un modelo de atención médica integral y de calidad, que involucre a las mujeres con cáncer de mama en la toma de decisiones médicas sobre su tratamiento, que respete su autonomía y su derecho a decidir sobre sí mismas , sobre su cuerpo y sobre el papel que quieren desempeñar en su propia recuperación, es una tarea prioritaria.

Lograr un acceso igualitario de las mujeres a los sistemas de detección y diagnóstico precoz, sin que haya lugar a discriminación en función del lugar de residencia, mejorar en el aumento de especialistas y de recursos, poner en marcha protocolos de información y de atención específica para mujeres jóvenes con cáncer de mama, son cuestiones fundamentales para responder de una manera más eficaz a las necesidades y problemas concretos que plantean las mujeres. 

En el ámbito social es necesario seguir incidiendo en una visión del fenómeno del cáncer de mama basada en el respeto y la solidaridad hacia las personas afectadas y alejada de oscurantismos y dramatizaciones. Unido a ello es necesaria una educación en salud en el ámbito familiar y escolar, así como la imprescindible aportación de los medios de comunicación, mediante una información rigurosa y responsable. 

Y finalmente y no por ello menos importante está la implicación del nivel político, implicación que supone que esta enfermedad sea considera como una prioridad de política sanitaria, buscando estrategias que sean eficaces en prevención, detección precoz, diagnóstico, tratamiento y seguimiento posterior. En esta línea sigue siendo necesario el compromiso y apoyo a las investigaciones independientes y los ensayos clínicos que puedan generar resultados positivos en los diagnósticos y tratamientos y hagan posible una correcta prevención. 

Es también responsabilidad política disponer de una legislación que evite cualquier tipo de discriminación laboral y social de las mujeres con cáncer de mama y denunciar sus incumplimientos. Este año hemos conocido, tras la denuncia de la portavoz socialista de la Asamblea de Madrid, que Metro de Madrid ha rechazado dos veces la incorporación como taquillera de una mujer que ha superado un cáncer de mama alegando “incompatibilidad entre sus antecedentes médicos recientes y los requerimientos psicofísicos del puesto". 

Para ello debemos estar alerta y poner todo nuestro empeño en la detección precoz. Y debemos seguir reivindicando la solidaridad y la vida desde las experiencias y los afectos compartidos, tal y como recoge el manifiesto de este Día Internacional del Cáncer de Mama.