martes, 29 de diciembre de 2009

El enemigo a combatir es la violencia.

“La Violencia contra las mujeres es la manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres”. Convención Belém do Pará, Brasil, 9 de junio de 1994.




La aprobación de la Ley integral contra la violencia de genero y su aplicación ha permitido avanzar en la erradicación de las conductas de violencia hacia las mujeres pero también ha puesto en pie de respuesta, por no decir de guerra, no sea que alguno se me moleste, a algunos hombres que no están dispuestos a que se vaya eliminando un sistema de valores patriarcales y dar así voz y poder de decidir a las mujeres que están en situación de violencia. Son esos que últimamente leemos y escuchamos en diferentes medios de comunicación, cuestionando todo lo que ataca la posición tradicional del hombre. Vemos como en los momentos en que las mujeres toman el control de sus vidas, surge poco a poco una respuesta que deja ver una renovada estrategia de opresión masculina, respuesta minoritaria pero no por ello menos preocupante, ya que vemos como se adoptan comportamientos y se emiten mensajes que tienen como objetivo ultimo defender su posición de poder. 

“Cambiar para seguir igual”, como muy bien señala Miguel Lorente, al señalar que algunos hombres se han adaptado a la parte más superficial del discurso feminista, pero a su vez lo han reelaborado para mantener intacta su posición social. Ellos han cambiado, pero todo continúa igual, se quedan con una parte del discurso que les permite mantener su posición de poder; no critican el valor de la igualdad en sí, pero día a día cuestionan aspectos puntuales para ir poco a poco alterando ese mismo discurso. 

Hay un rasgo característico en la respuesta ante la violencia de género por parte de los hombres que utilizan estas estrategias y es que no se existe otro delito sobre el que se haya escrito más y se emitan tantas opiniones personales para dilucidar sobre la verdad o mentira de lo que dicen las víctimas, mujeres sobre las que estos nuevos ideólogos del machismo siembran siempre la sospecha de la duda cuando no la acusación de la falsedad. Y así, cada vez que alguien cuestiona la palabra de las mujeres ante una situación de violencia machista hace que afloren los reiterados mitos de que las mujeres son perversas y mentirosas por naturaleza y, por tanto, hay que poner en duda sus afirmaciones que, seguramente, persiguen otros intereses ocultos. 

Es por ello que ante todas estas opiniones que, cada vez con más asiduidad, leemos en artículos de opinión, blogs, etc...como las manifestadas hace unos días por un “colaborador habitual” del periódico asturiano La Nueva España que mas bien revelan su añoranza de épocas anteriores, o en la argumentación del artículo publicado por El País donde al autor E. Lynch le preocupa tanto que haya mujeres que puedan decir adiós como Julieta Venegas o Shakira cuando así lo decidan, es necesario seguir trabajando día a día en el cambio de valores y de mentalidades, relegando la misoginia a esos lugares antiguos donde debería haberse quedado. Quizás su pretensión y objetivo es que las mujeres una vez han superado el miedo a denunciar ahora tengan el miedo a ser consideradas mentirosas.  

No corren buenos tiempos para la igualdad, desde diferentes ámbitos se está haciendo una crítica profunda al discurso y al modelo de referencia sobre el que queremos avanzar para lograr una sociedad igualitaria y es ahora donde el papel de los gobiernos, las administraciones y los medios de comunicación adquieren un valor fundamental. Desde los gobiernos y las administraciones mediante el mantenimiento de las estrategias de apoyo a las mujeres, de espacios de ayuda y de acompañamiento en su toma de decisiones sobre su vida, su pareja, sus hijos y su futuro sin violencia. 









Y para los medios de comunicación que colaboren en la consecución de una convivencia en igualdad que difícilmente podremos lograr si en aras a la libertad de expresión se siguen facilitando espacios y tribunas a opiniones e ideologías de escaso talante democrático, opiniones carentes de todo rigor, sobre un tema que requiere de un especial cuidado en su abordaje y tratamiento mediático, ya que cuando se trata de abordar el problema de la violencia de género pueden suponer inseguridad y riesgo para las mujeres al poner en duda el propio concepto de igualdad.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Sindrome de alienación parental y Puntos de encuentro. Nuevas formas de violencia.

Desde que las Naciones Unidas declararon el 25 de noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, cada año en torno a esta fecha, se suceden actos y tomamos una vez mas conciencia de los avances y también de los retrocesos que nos acompañan.
La fecha no es tomada al azar, sino que conmemora el asesinato de las hermanas  Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, dominicanas que lucharon contra la dictadura de Trujillo, quien fue el responsable de su asesinato. Cuentan que Trujillo obsesionado por Minerva y ante  el rechazo de ella, pues estaba en contra de su política, inició la represión y persecución de toda la familia. Para Trujillo las mujeres eran objetos que podría utilizar a su libre albedrío, sobre todo mujeres jóvenes. Las consideradas más hermosas pasaban a ser de su propiedad, caso contrario la familia corría el riesgo de perderlo todo, por lo que muchas veces tenían que ceder a las presiones del dictador. 
Vemos como no solo el cuerpo de la mujer, también su voluntad, deseos y decisiones son continuamente cercenadas y puestas en entredicho por los poderes establecidos. Desde lo religioso y desde las posiciones políticas mas conservadoras, se ha intentado controlar la libertad de la mujer y es ahora, cuando las mujeres ganan espacios de libertad , que aparece en nuestro país la aplicación de la estrategia de lo “científico” encarnado en el Síndrome de Alineación Parental – SAP- ( síndrome que atribuye el rechazo de un hijo a su progenitor a las maniobras de manipulación del otro, generalmente la madre ) como nuevo elemento de sumisión y control de la vida de muchas mujeres y de sus hijos e hijas.
Esta semana han sido varios los actos que han centrado la celebración del 25 de Noviembre en Avilés y de todos ellos hay uno sobre el que desde la Secretaria de Igualdad del PSOE nos gustaría reflexionar. Antes de hacerlo, felicitar a los Servicios de la Mujer del Ayuntamiento por la excelente iniciativa de poner en el debate público la aplicación que se esta haciendo en nuestro país del SAP  y la constatación de cómo algunos Puntos de Encuentro están siendo, junto con determinados Juzgados, el brazo  ejecutor de esta medida. Todo ello, como señalaba al inicio, en un contexto de avance y consolidación del papel de la mujer en su lucha por sus derechos y libertades.
No existe ninguna evidencia científica que avale este Síndrome, es mas, el pasado 12 de Noviembre el Congreso acordó por unanimidad de todos los grupos,  que no se admita el SAP en los procesos de custodia de los menores. El SAP ha sido rechazado por la Organización Mundial de la Salud, por la Asociación Americana de Psiquiatría (organismos que regulan la validez de los diagnósticos a nivel mundial), ha sido desestimado por el Ministerio de Sanidad y Política Social, por el Ministerio de Igualdad y hasta el mismo Consejo General del Poder Judicial en el año 2008 lo define como “ una reacción para minimizar el maltrato y la violencia “.


La ultima manifestación publica en contra de este Síndrome ha sido la del Síndic de Greuges  que opina  que “contraviene el espíritu de la Ley integral de violencia de genero “y considera que no tiene «categoría clínica, ni médica, ni psicológica». El Defensor del Pueblo de la Comunidad Valenciana responde así a la queja presentada por un grupo de madres bajo el amparo de la “Plataforma Luna “sobre los Puntos de Encuentro Familiar y sugiere a los profesionales de estos centros -donde se llevan a cabo intercambios de menores para el cumplimiento de los regímenes de visita en separaciones matrimoniales conflictivas o cuando existen órdenes de alejamiento por malos tratos- que dejen de diagnosticar ese síndrome.
Pero a pesar de ello, el SAP tiene sus aliados. Tal como se indicaba en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA, que contó con la presencia de la doctora Consuelo Barea, se considera que Asturias es uno de los focos donde el Síndrome de Alienación Parental está más difundido entre los equipos de intervención psicosocial, tal como denunció la presidenta de Mujeres Abogadas, María Martín.
El efecto intimidatorio que produce su sola mención en los litigios judiciales, facilita que algunos profesionales, regidos sólo por el afán de ganar, lo utilicen habitualmente en los casos controvertidos de divorcio. La aparición del “SAP” en cualquier demanda judicial lo reduce todo a la alienación y la manipulación materna y convierte automáticamente a las víctimas en victimarios. En el resto del país, sabemos que muchos Puntos de Encuentro están utilizando la aplicación del SAP o mejor dicho la “terapia de la amenaza” que le acompaña, siendo cómplices de esta nueva estrategia y consienten, amparan y en ocasiones impulsan este Síndrome.
Alicante y Valencia son algunas de las provincias donde se han dictado más sentencias que reconocen la existencia de esa supuesta patología que ha tenido como consecuencia que algunas  madres hayan perdido la custodia de sus hijos por esa razón. Estas situaciones de violencia institucional que se están produciendo en determinados Puntos de Encuentro, han hecho que se ponga en marcha  todo un movimiento de mujeres usuarias - por decisión judicial- de estos Centros que especialmente en Galicia, Madrid y Valencia están denunciando permanentemente lo que en ellos ocurre. Así mismo, también el Congreso de los Diputados ha pedido este mes de Noviembre que se regulen los Puntos de Encuentro.
Por todo ello, estamos profundamente convencidos que hemos de ser vigilantes ante la aplicación en nuestro país de esta nueva estrategia de violencia hacia las mujeres, seamos especialmente vigilantes, a través del control y seguimiento de los Puntos de Encuentro - que han sido concebidos no como servicios públicos de gestión directa sino atendidos por entidades que en cada CCAA revisten características diferentes (véase los ejemplos de Valencia) y que no podemos dejar que funcionen al albur de los/las profesionales que están al frente-  y garanticemos desde las políticas municipales de igualdad el derecho de las mujeres y de sus hijas e hijos a una vida sin violencia, haciendo así imposible un maltrato institucional que a diferencia del maltrato de los hombres hacia las mujeres, solo esta en manos de las instituciones el evitarlo.
En la lucha contra la violencia hacia las mujeres las administraciones tienen un gran compromiso, tal como señalan los últimos informes, en los que se reconoce que  la lucha contra la violencia hacia las mujeres tiene que tener tres pilares básicos: protección jurídica, políticas públicas y cultura del respeto.
Solamente tomando urgentes medidas en esos tres ámbitos haremos posible que dentro de unos años no tengamos que tener un día para recordar la dura situación que viven  las mujeres y sus hijas/os en el mundo.




martes, 8 de diciembre de 2009

El PP y el aborto.











La Diputada del PP, Sra. Maniega, escribía hace unos días sobre lo que ella denomina “la ley del aborto de Zapatero” haciendo una serie de apreciaciones que demuestran no solo el intento de confundir sino de manipular la información sobre este asunto.
 
Antes de nada señalar que la ley no se denomina “ ley del aborto”, sino “ Ley de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo” y esto es importante puesto que con el objetivo de prevenir embarazos no deseados, el anteproyecto se sitúa en la línea más vanguardista de las legislaciones europeas y plantea una ley de salud sexual y reproductiva incluyendo la interrupción voluntaria del embarazo dentro de un amplio marco en el que se pone el valor en la maternidad planificada y en la prevención de embarazos no deseados.
 
Por tanto, es una Ley que pone en marcha medidas a favor de la salud sexual y reproductiva tanto mediante la formación y la educación, especialmente de los jóvenes y a los adolescentes para la prevención de embarazos no deseados, como con la mejora en la atención a la salud, en la formación y capacitación de los profesionales sanitarios y todo ello garantizando desde el sistema publico el acceso universal a la planificación familiar proporcionando los métodos anticonceptivos adecuados a cada necesidad. 

Es por ello que en el ámbito educativo, contempla la formación en salud sexual y reproductiva apoyando a la comunidad educativa en la realización de actividades relacionadas con estos temas e implicando a los padres y madres en la formación y educación sexual de sus hijos e hijas, porque mal que le pese a la representante del PP, en el PSOE defendemos el protagonismo de las familias en las diferentes etapas vitales de cada uno de sus miembros, incluidas las menores de edad para las que no queremos una practica de interrupción voluntaria del embarazo que, por falta de apoyo familiar, se realice en un contexto de riesgo y de clandestinidad.
 
Señalan también desde el Partido Popular que el PSOE no se atrevió a incluir la reforma del aborto en su programa electoral, cuando la realidad es que esta ley responde a un compromiso electoral, un compromiso de gobierno y un compromiso histórico del PSOE con las mujeres, compromiso adquirido en el año 1985, en el mismo momento en que se despenalizo el aborto en nuestro país. Por ello el Gobierno, atendiendo a este compromiso histórico con la libertad de las mujeres, tomó la iniciativa de promover un debate serio y reflexivo sobre el aborto en España, fruto del cual es este anteproyecto de Ley que tanto parece molestar a un PP que curiosamente, durante los 8 años en que gobernó en este país y con mas de 500.000 abortos realizados en ese periodo, no se atrevió a proponer ni la modificación de la Ley ni mucho menos su derogación.




A tenido que ser el PSOE, tras estos 24 años de vigencia, quien de respuesta a los problemas detectados, al comprobar que la ley actual es mejorable. Su aplicación en estos años ha demostrado que plantea problemas de inseguridad jurídica para las mujeres y los profesionales, que permite “abusos” y no poner límite tras la viabilidad fetal; por ello, la necesidad de aprobar una nueva ley que contemple la IVE en el marco de una regulación mas amplia sobre salud sexual y reproductiva. 
 
En este debate, llama poderosamente la atención que una diputada, que por su propio cargo tiene acceso a la información generada en este tema, niegue la necesidad de mejorar la protección jurídica de las mujeres. Esta mejora es necesaria porque la actual ley no impide que las mujeres que deciden interrumpir su embarazo legalmente, puedan verse inmersas en procesos judiciales, al igual que la ley actual tampoco ha garantizado la seguridad jurídica de los profesionales que practican esta prestación sanitaria. Si el PP pide mayor diligencia para “perseguir el aborto como negocio” cualquier persona que haya seguido los acontecimientos ocurridos en la Clínica madrileña Isadora conocerá la persecución policial y judicial del centro durante dos años, así como la acusación y el juicio mediático a los medicos que en ella trabajaban. 

Hace unos meses, el Juez ha reconocido que no ha habido delito en su actuación y si bien tanto ellos como las mujeres atendidas en esa clínica vieron como se vulneró su derecho a la intimidad, finalmente hemos comprobado como se ha archivado el caso sin ningún indicio de aborto ilegal. Quizas sea esta la “diligencia” a la que se refiere el Partido Popular.
 
Parece que la ley actual de despenalizacion del aborto le sirve al PP, ya que no hizo nada por cambiarla, sin embargo este mismo partido también nos dice que la Ley priva a las mujeres del derecho a ser madre, como si la aprobación de la ley obligase a las mujeres que quieren continuar con su embarazo a abortar. Pero desde el PP se atreven a ir mas allá señalando que la ley no contempla medidas de apoyo a la maternidad, cuando la realidad es que en la nueva regulación, la interrupción dentro de las primeras catorce semanas de gestación estará supeditada a dos requisitos procedimentales, siendo uno de ellos el facilitar a la mujer información sobre las prestaciones, derechos y ayudas públicas a la maternidad. 

Eso sin olvidar que han sido los gobiernos socialistas los que han puesto en marcha medidas de apoyo a las mujeres que quieren ser madres a través de las ayudas a la vivienda, las escuelas infantiles, los apoyos a las familias monoparentales, o las leyes de conciliación de la vida familiar y laboral por citar solo algunas de ellas, encaminadas a apoyar a las mujeres que quieren continuar con su embarazo. 
 
Tenemos por tanto un anteproyecto de Ley que es el resultado de un amplio proceso de deliberación, reflexión y consultas, y propone una nueva regulación de la salud sexual y reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo en el marco de la mayor parte de las legislaciones nacionales de los países miembros de la UE que regulan el aborto y que han optado por un modelo legal mixto que combina plazos con indicaciones.
 
Y tendremos una ley que tiene como base el que todas las personas tienen derecho a la mejor salud posible, incluida la salud sexual y reproductiva, que tienen derecho a tener hijos y a decidir cuando tenerlos, pero también es una ley que da solución a los problemas detectados, ofrece seguridad jurídica, respeta y tutela los derechos y el bien jurídico protegido y es respetuosa con la Constitución. 




Y lo más importante es que con su aplicación y con las medidas que pone en marcha, va a permitir, de eso estamos seguros, reducir el número de abortos que se practican en nuestro país y este es finalmente nuestro mejor objetivo y nuestro mayor deseo.