lunes, 28 de diciembre de 2009

Sindrome de alienación parental y Puntos de encuentro. Nuevas formas de violencia.

Desde que las Naciones Unidas declararon el 25 de noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, cada año en torno a esta fecha, se suceden actos y tomamos una vez mas conciencia de los avances y también de los retrocesos que nos acompañan.
La fecha no es tomada al azar, sino que conmemora el asesinato de las hermanas  Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, dominicanas que lucharon contra la dictadura de Trujillo, quien fue el responsable de su asesinato. Cuentan que Trujillo obsesionado por Minerva y ante  el rechazo de ella, pues estaba en contra de su política, inició la represión y persecución de toda la familia. Para Trujillo las mujeres eran objetos que podría utilizar a su libre albedrío, sobre todo mujeres jóvenes. Las consideradas más hermosas pasaban a ser de su propiedad, caso contrario la familia corría el riesgo de perderlo todo, por lo que muchas veces tenían que ceder a las presiones del dictador. 
Vemos como no solo el cuerpo de la mujer, también su voluntad, deseos y decisiones son continuamente cercenadas y puestas en entredicho por los poderes establecidos. Desde lo religioso y desde las posiciones políticas mas conservadoras, se ha intentado controlar la libertad de la mujer y es ahora, cuando las mujeres ganan espacios de libertad , que aparece en nuestro país la aplicación de la estrategia de lo “científico” encarnado en el Síndrome de Alineación Parental – SAP- ( síndrome que atribuye el rechazo de un hijo a su progenitor a las maniobras de manipulación del otro, generalmente la madre ) como nuevo elemento de sumisión y control de la vida de muchas mujeres y de sus hijos e hijas.
Esta semana han sido varios los actos que han centrado la celebración del 25 de Noviembre en Avilés y de todos ellos hay uno sobre el que desde la Secretaria de Igualdad del PSOE nos gustaría reflexionar. Antes de hacerlo, felicitar a los Servicios de la Mujer del Ayuntamiento por la excelente iniciativa de poner en el debate público la aplicación que se esta haciendo en nuestro país del SAP  y la constatación de cómo algunos Puntos de Encuentro están siendo, junto con determinados Juzgados, el brazo  ejecutor de esta medida. Todo ello, como señalaba al inicio, en un contexto de avance y consolidación del papel de la mujer en su lucha por sus derechos y libertades.
No existe ninguna evidencia científica que avale este Síndrome, es mas, el pasado 12 de Noviembre el Congreso acordó por unanimidad de todos los grupos,  que no se admita el SAP en los procesos de custodia de los menores. El SAP ha sido rechazado por la Organización Mundial de la Salud, por la Asociación Americana de Psiquiatría (organismos que regulan la validez de los diagnósticos a nivel mundial), ha sido desestimado por el Ministerio de Sanidad y Política Social, por el Ministerio de Igualdad y hasta el mismo Consejo General del Poder Judicial en el año 2008 lo define como “ una reacción para minimizar el maltrato y la violencia “.


La ultima manifestación publica en contra de este Síndrome ha sido la del Síndic de Greuges  que opina  que “contraviene el espíritu de la Ley integral de violencia de genero “y considera que no tiene «categoría clínica, ni médica, ni psicológica». El Defensor del Pueblo de la Comunidad Valenciana responde así a la queja presentada por un grupo de madres bajo el amparo de la “Plataforma Luna “sobre los Puntos de Encuentro Familiar y sugiere a los profesionales de estos centros -donde se llevan a cabo intercambios de menores para el cumplimiento de los regímenes de visita en separaciones matrimoniales conflictivas o cuando existen órdenes de alejamiento por malos tratos- que dejen de diagnosticar ese síndrome.
Pero a pesar de ello, el SAP tiene sus aliados. Tal como se indicaba en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA, que contó con la presencia de la doctora Consuelo Barea, se considera que Asturias es uno de los focos donde el Síndrome de Alienación Parental está más difundido entre los equipos de intervención psicosocial, tal como denunció la presidenta de Mujeres Abogadas, María Martín.
El efecto intimidatorio que produce su sola mención en los litigios judiciales, facilita que algunos profesionales, regidos sólo por el afán de ganar, lo utilicen habitualmente en los casos controvertidos de divorcio. La aparición del “SAP” en cualquier demanda judicial lo reduce todo a la alienación y la manipulación materna y convierte automáticamente a las víctimas en victimarios. En el resto del país, sabemos que muchos Puntos de Encuentro están utilizando la aplicación del SAP o mejor dicho la “terapia de la amenaza” que le acompaña, siendo cómplices de esta nueva estrategia y consienten, amparan y en ocasiones impulsan este Síndrome.
Alicante y Valencia son algunas de las provincias donde se han dictado más sentencias que reconocen la existencia de esa supuesta patología que ha tenido como consecuencia que algunas  madres hayan perdido la custodia de sus hijos por esa razón. Estas situaciones de violencia institucional que se están produciendo en determinados Puntos de Encuentro, han hecho que se ponga en marcha  todo un movimiento de mujeres usuarias - por decisión judicial- de estos Centros que especialmente en Galicia, Madrid y Valencia están denunciando permanentemente lo que en ellos ocurre. Así mismo, también el Congreso de los Diputados ha pedido este mes de Noviembre que se regulen los Puntos de Encuentro.
Por todo ello, estamos profundamente convencidos que hemos de ser vigilantes ante la aplicación en nuestro país de esta nueva estrategia de violencia hacia las mujeres, seamos especialmente vigilantes, a través del control y seguimiento de los Puntos de Encuentro - que han sido concebidos no como servicios públicos de gestión directa sino atendidos por entidades que en cada CCAA revisten características diferentes (véase los ejemplos de Valencia) y que no podemos dejar que funcionen al albur de los/las profesionales que están al frente-  y garanticemos desde las políticas municipales de igualdad el derecho de las mujeres y de sus hijas e hijos a una vida sin violencia, haciendo así imposible un maltrato institucional que a diferencia del maltrato de los hombres hacia las mujeres, solo esta en manos de las instituciones el evitarlo.
En la lucha contra la violencia hacia las mujeres las administraciones tienen un gran compromiso, tal como señalan los últimos informes, en los que se reconoce que  la lucha contra la violencia hacia las mujeres tiene que tener tres pilares básicos: protección jurídica, políticas públicas y cultura del respeto.
Solamente tomando urgentes medidas en esos tres ámbitos haremos posible que dentro de unos años no tengamos que tener un día para recordar la dura situación que viven  las mujeres y sus hijas/os en el mundo.




1 comentario:

pablo2garcia dijo...

Es muy interesante ver como las delicadezas de las relaciones personales, familiares en este caso, son tratadas con manazas de elefante por las Instituciones. Acostumbradas a mandar y saberlo todo, cuando meten las narices en temas que van de intimidad a intimidad dan mucha vergüenza y risa, si queda.

Me refiero a los Juzgados y también a ese órgano sobre la mujer del PSOE. Pues hablais desde un punto normativo general y obligatoriamente demagógico, donde haceis parecer que solo hay un camino correcto.

El tema que siempre me ha interesado es que los hombres somos típicamente más violentos físicamente y temerarios hacia afuera, y las mujeres sois típicamente más agresivas y violentas en lo no físico y temerarias hacia los grupos cercanos. Pero esta agresividad femenina no esta todavía hablada socialmente. No creo en una compensación entre violencia masculina y violencia o agresividad femenina, la gente es como es y se trata de ser más felices, en este caso en la arena de lo público o social. Pero espero que pronto consigais una suficiente liberación del machismo y demás represiones y entonces podamos hablar tranquilamente de como es cada uno.