lunes, 31 de enero de 2011

El Harén de Pickering.

Quizás pocos saben que la historia del más ambicioso programa de búsqueda y estudio de estrellas variables de todos los tiempos fue protagonizada por mujeres. Y todo ese programa, y el arduo trabajo realizado por estas mujeres ha sido denominado con tono irónico y a veces despectivo como el Harén de Pickering.



Este mes de enero las noticias sobre “un nuevo signo del zodiaco”, Ofiuco, hacían correr ríos de tinta cuando la verdad es que Ofiuco no es ninguna novedad, su existencia se conoce desde tiempo inmemorial. Por tanto, con la tranquilidad de seguir siendo una Piscis y no una Aries como durante unas breves horas algunos se empeñaron, caí en la cuenta de que solo recordaba a una celebre astróloga, Jocelyn Bell Burnell, - aparte de la que da nombre a este blog-, en la historia de la astrología. Pero una vez mas, las sorpresas no tardaron en llegar.

En el siglo XIX el director del Observatorio de Harvard, Dr. Pickering, decidió emprender el proyecto de catalogar todas las estrellas en el cielo. Para ello contrató a 21 mujeres que comenzaron la tarea cuidadosa de catalogar las estrellas que eran fotografiadas y clasificar sus espectros. Por trabajar siete horas diarias durante seis días a la semana, cobraban entre 25 y 35 centavos por hora. Aunque este sueldo era equiparable al de un obrero medio, estaba por debajo de lo que cobraban las mujeres que trabajaban en una oficina, e incluso era manifiestamente bajo si se tiene en cuenta que muchas de ellas poseían formación universitaria

Unas eran conocidas como "computadoras" porque realizaban la clasificación de estrellas y la reducción de datos complejos y las otras, que trabajaban como ayudantes, se les llamaba "registradoras" porque registraban los datos. Y así fue como muchas de las “mujeres calculadoras” contratadas se aficionaron a la ciencia y realizaron fantásticos descubrimientos:

Williamina Fleming, Mina o Sra. Fleming como solían llamarla, siendo empleada del hogar y contando sólo con estudios primarios, llegó a ser una de las principales mujeres astrónomo de fines del siglo XIX. También fue un ejemplo del talante de Pickering, que antepuso la eficiencia en el trabajo a los títulos académicos de sus colaboradores. Entre los logros de Fleming cabe citar el descubrimiento de las enanas blancas, de 10 novas, 52 nebulosas y centenares de estrellas variables y el estabecimiento de los primeros estándares fotográficos de magnitud usados para medir el brillo de las estrellas variables

Annie Jump Cannon  que estudió y catalogó nada menos que unos 225.000 espectros de diferentes estrellas y a partir de estos datos creó la base de la clasificación estelar actual de acuerdo a su luminosidad, convirtiéndose en la persona que más astros de este tipo ha catalogado en la historia.

Otras mujeres destacadas del grupo son Henrietta Swan Leavitt  que descubrió la relación entre el periodo y la luminosidad de las estrellas Cefeidas,  lo que ha permitido poder medir distancias en la galaxia, y Cecilia Payne-Gaposchkin que fue la primera mujer en doctorarse en Astronomía en Harvard y demostró que las estrellas estaban compuestas principalmente de hidrógeno, lo que supuso un gran cambio de paradigma en 1925, que muchos no quisieron aceptar.


Jocelyn Bell Burnell

Y finalmente tenemos el caso mas injusto de este grupo de mujeres, el de Jocelyn Bell. Cuando era estudiante de doctorado, observando con el radiotelescopio de Cavendish descubrió una señal periódica que se repetía cada 1,33 segundos, a la que de forma jocosa llamó “hombrecillo verde“. Su director de tesis A. Hewish,  no le dio importancia al principio, pero al observar la señal en el cielo de forma constante postuló que se trataba de un nuevo objeto

Efectivamente, se trataba de una estrella de neutrones pulsante, “pulsar” por lo que Hewish recibió el premio Nobel en 1974. Jocelyn que fue la que detectó el patrón regular de estos objetos, ni siquiera fue nombrada.

Pero muchos años antes otras mujeres astrónomas trabajaron en la comprensión del universo; mujeres olvidadas y ocultadas como Aglaonike, que en  el siglo II a.C. era una gran conocedora de la astronomía. Se le atribuye el cocimiento del año cíclico lunar “el saros“ un período caldeo de 223 lunas, tras el cual la Luna y la Tierra regresan aproximadamente a la misma posición en sus órbitas. Conocido desde hace miles de años, es una manera de predecir futuros eclipses. 

En aquella época no quisieron reconocer sus dotes para la matemática así que prefirieron pensar que tenía poderes sobrenaturales, pasando a la historia como visionaria más que como científica, a diferencia de Thales de Mileto que aunque también predijo elipses, pasó a la posteridad como científico o filósofo natural



Avanzando un poco más llegamos a una de las mujeres más respetadas en la antigüedad, Hypatia de Alejandría, hija del astrónomo Teón que destacó en las matemáticas y la astronomía y mejoró uno de los instrumentos que se usaban principalmente para el estudio del cielo: el astrolabio. 

Habría que esperar al S. X para la aparición de Fátima de Madrid, musulmana, hija de padre también astrónomo con el que colaboró. Juntos editaron y corrigieron las tablas astronómicas de al-Khwarizmi, ajustándolas al meridiano de Córdoba y situando el ‘Centro del Mundo’ en la capital del Califato, como referente para todos los cálculos. También trabajaron sobre calendarios, el cálculo de las posiciones verdaderas del Sol, la Luna y los planetas, tablas de senos y tangentes, astronomía esférica, tablas astrológicas, cálculos de paralaje, eclipses y visibilidad de la Luna. Su obra más destacada es "Las Correcciones de Fátima", donde realiza una revisión actualizada de los conocimientos existentes en su época.

A finales del siglo XVI y principios del XVII las mujeres empiezan a aparecer en la astronomía de forma muy significativa. La hermana de Tycho Brahe, Sophia Brahe  ayudó a su hermano  en el cálculo de eclipses y observaciones y Maria Cunizt, conocida como la Palas de Silesia, dedicó sus conocimientos matemáticos especialmente al estudio de la astronomía, revisando las tablas astronómicas y corrigiendo muchos de los errores que contenían


Maria Cunizt
Su principal obra “Urania propitia” escrita en alemán y latín, era una divulgación exhaustiva pero personalizada de las teorías de Kepler, donde planteaba soluciones y aportaba nuevas tablas matemáticas. Tampoco ella se libró de la intolerancia masculina y atribuyeron rápidamente la autoría de su libro a su marido, el cual se vio en la necesidad de desmentirlo.

En 1702, María Winckelmann Kirch descubrió un cometa que fue bautizado de forma original como “Cometa de 1702″. Sin embargo su trabajo no se limitó a esto si no que contribuyó con estudios sobre auroras boreales, conjunciones planetarias o la realización de calendarios de eventos astronómicos

Luchó por ingresar en la Academia de Berlín, que le negó el acceso aunque admitió a uno de sus hijos varones, quien en 1716 fue nombrado director del Observatorio de Berlín. María recibió la Medalla de Oro de la Academia Prusiana de las Ciencias en 1709.
También descubridoras fueron Caroline Herschel, la primera en darse cuenta de que el cielo está plagado de nebulosas , descubriendo 14 de ellas, al igual que descubrió cometas, realizó catálogos de estrellas y ayudó a su hermano Willian Herschel  en la construcción de sus inmensos telescopios para la época
En la China del S. XVIII, Wang Zhenvi  estudió los eclipses lunares investigando con modelos que construía en el jardín de su casa y escribió doce libros sobre astronomía y matemáticas. 

Y lejos de allí en Estados Unidos destaca la figura de Maria Mitchell, la primera astrónoma académica del país, además de ser la primera mujer que accedió a la Academia Americana de Artes y Ciencias y a la Asociación Americana para el Avance de las Ciencias.

 
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Maria Assumpció Catalá i Poch

Y por último la matemática y astrónoma catalana Maria Assumpció Catalá i Poch que se convirtió desde 1971 en la primera mujer que ocupó un puesto de astrónoma profesional en la universidad española.

Quedan muchas mas, ocultas, silenciadas, ignoradas o tratadas en algunos casos tan despectivamente como las mujeres del harén de Pickering.








Fuentes: Wikipedia, Mujeres y astronomía  de Josefa Masegosa Gallego. Proyecto Pilar del AIA0. Conferencia titulada Astrónomas; un Universo desconocido. Josefina Ling en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Oviedo



sábado, 29 de enero de 2011

Fin de semana en la Hostería de Torazo



Un fin de semana en la Hosteria de Torazo, situada en el corazón de Asturias supone no solo disfrutar del paisaje que la rodea, es entrar en un mundo de sabores, colores y olores entre los que destaca su exquisito tratamiento de chocolaterapia.

No comparto esa idea de que el chocolate es el mejor sustituto del sexo. Por el contrario, pienso que en el encuentro del sexo y el chocolate, se produce una combinación mucho más placentera y doblemente agradable, puesto que ambos factores contribuyen a hacernos sentir placer, excitación y buen humor.





Cubrir de chocolate las diferentes y sugerentes partes del cuerpo de nuestra pareja para más tarde saborearlas, un sensual masaje comestible o una delicada caja de transgresores bombones, hacen que los sentidos se abran y hagamos de ese encuentro un momento realmente agradable.

Comiendo chocolate pienso en tu piel a mordiscos
pienso en tus piernas
en tus pies
pienso en los manjares suculentos de la vida.
  "G. Belli "







         
         
            
            






jueves, 27 de enero de 2011

Caterina Albert i Paradis.


Un 27 de enero de 1966  hace hoy 45 años,  fallecía en L’Escala,  donde había nacido el 11 de septiembre de 1869, Caterina Albert, más conocida en el mundo literario bajo el seudónimo de "Víctor Català".


Caterina había nacido en el Alt Empordà, en el seno de una familia de propietarios rurales siendo la mayor de los cuatro hijos de Maria dels Dolors i Farrés y del abogado, político y terrateniente Lluís Albert i Dolors Paradís. 

En su entorno familiar se impregnó del catalanismo, de la identificación con la lengua catalana y de las doctrinas de Enric Prat de la Riba, posiblemente a través de las actividades políticas de su padre -diputado republicano que se tuvo que exiliar durante un tiempo por haber participado en un alzamiento federalista de octubre de 1869. 

En las mujeres de su familia, su madre y abuela, encontró el ambiente propicio para su autodidactismo literario. Maria dels Dolors escribía poesías y la abuela era una gran conocedora del folclore y la cultura popular.

Fue educada e instruida en el seno de su familia y lo que habitualmente se denomina estudios consistieron en ir a la escuela primaria y más tarde permanecer un año en  un pensionado de Girona. Su familia le facilitó con clases particulares, el desarrollo de sus inclinaciones artísticas por el dibujo, la pintura y la escultura, que compartió con la creación literaria hasta comienzos del siglo XX. También le fue de ayuda disponer de un estudio, donde pudo disfrutar de la privacidad necesaria para dedicarse a escribir y a su gran afición por la lectura. Mas tarde, durante su estancia de un año en el pensionado de Girona, empezó a estudiar francés.

Cuaderno escolar de Caterina
Cuando tenia 20 años fallece su padre, convirtiéndose en “ el cabeza de familia”  al ser la heredera. 

Tras la muerte de su abuela materna cuidó de su madre y administró el patrimonio familiar, viviendo siempre consagrada a su familia y nunca se casó, aunque ello no le impidió viajar por Europa y pasar temporadas en un piso que había alquilado en Barcelona.

Aunque siempre quiso defender su independencia creativa y se mostró un tanto reacia a las intervenciones públicas, entabló relaciones con los grandes escritores de su época como Joan Maragall y Narcís Oller con los cuales mantuvo una gran amistad y por quien manifestó una gran admiración. 

Se formó de manera autodidacta en los ámbitos artísticos de la literatura y la pintura. Publica algunos escritos en la revista "l'Esquella de la Torratxa" con el seudónimo de Virgili Alacseal y colaboró en diversas publicaciones periódicas como Joventut, La Il·lustració Catalana o Feminal. 


Autoretrato
Presidió los Jocs Florals de Barcelona de 1917 donde pronunció el discurso De civisme i civilitat y fue nombrada miembro de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona en 1923, donde leyó el discurso "Sensacions  d'Empúries".
 
Si tuviéramos que situar el inicio su vida literaria lo hariamos en 1898, cuando en los Jocs Florals de Olot le premiaron un poema, "Lo llibre nou" y un monólogo teatral, "La infanticida", cuya autoría femenina originó un escándalo que la llevó a refugiarse bajo el seudónimo de Víctor Catalá. 

Su literatura recibe las influencias de los movimientos literarios de su juventud: el modernismo en su primera época, pero que es visible en toda su obra, en especial en "Solitud", obra esencial en el modernismo literario y el naturalismo. 

Escrita bajo el seudónimo de Víctor Català, se publicó por entregas entre mayo de 1904 y abril de 1905. En el ámbito de la literatura moderna, esta novela contituye, sin duda alguna, el punto de partida de la exploración de la identidad femenina por parte de una escritora.

Y es que Caterina muestra interés por los mundos interiores de las personas, sobre todo de las mujeres, en un doble enfoque: la profundización psicológica, o bien la dualidad entre la apariencia externa y la personalidad interior. 


 
La Infanticida. Josep Maria Mestres

Destacan en su obra las protagonistas, mujeres solitarias que reivindican de una manera trágica su libertad como ciudadanos del mundo. Influenciada por la época que le tocó vivir, no es raro el que esas heroínas fueran unas avanzadas a su tiempo, y por lo tanto incomprendidas y mal vistas. Los aspectos mas habituales de su narrativa se desenvuelven en ambientes rurales inhóspitos y personajes crueles dominados por el fatalismo. Este esquema se rompe al final de su obra y en especial en "Jubileu", que transcurre en un ambiente urbano (Barcelona) y es de características mas refinadas con evocaciones a la nostalgia del pasado. 

Su obra en prosa es reconocida como una de las más importantes en catalán. Además de "Solitud", podemos citar "Drames rurals","Ombrívoles" y "Caires vius".  A partir de 1917, su obra evoluciona hacia el naturalismo con textos como la novela "Un film (300 metres)" y en colecciones como "Contrallums" y "Jubileu” que es el último.

El teatro es otra de las grandes pasiones de Caterina, a pesar de ser una de sus facetas menos conocidas y destaca Quatre monòlegs y Teatre inèdit. 

Su obra poética es, como la teatral, poco conocida y está constituida en gran parte por monólogos de carácter trágico con influencias románticas.
 


En el año 1923 fue nombrada miembro de la Real Academia de Bones Lletres de Barcelona. 

En los últimos años de su vida, Caterina Albert i Paradís se recluyó voluntariamente en su dormitorio, sin abandonarlo hasta que falleció el 27 de enero de 1966 en su hogar de L’Escala.











Fuentes:www.enciclopedia.cat y wikipedia

martes, 25 de enero de 2011

Charlotte Perkins Gilman.


"Una mujer libre,  dueña de su destino y que sirvió de modelo para futuras generaciones de feministas debido a sus ideas y estilo de vida poco ortodoxos. "



Socióloga y novelista estadounidense que además escribió poesía, cuentos  y obras de no ficción. Impartió conferencias para la Reforma social y durante un tiempo fue una utópica feminista cuando sus logros eran excepcionales entre las mujeres. 

Charlotte nació en Hartford, Connecticut, un 3 de julio de 1.860. Siendo niña, su padre los abandonó, dejándolos en un estado de pobreza que les llevo a estar a menudo con sus tías paternas, principalmente Isabella Beecher Hooker, una sufragista, Harriet Beecher Stowe, (autora de La cabaña del tío Tom) y Catharine Beecher. 

A los cinco años Charlotte aprendió a leer sola durante un período de enfermedad de su madre, que no era nada afectuosa ni con Charlotte ni con su hermano, y no les permitía hacer fuertes lazos con sus amigos al creer que eso les evitaría sufrir en el futuro. 

Con el tiempo, debido a una vida de aislamiento afectivo, Gilman se volvió una lectora voraz y prácticamente se educó sola. A los dieciocho años, acudió a clases en la Escuela de Diseño de Rhode Island, y posteriormente se mantuvo a si misma como una artista de tarjetas comerciales. 

En 1884, se casó con el artista Charles W. Stetson y al año siguiente nació su única hija, Katharine Beecher Stetson, tras lo que sufrió una profunda depresión postparto empezando un tratamiento con el Dr. Silas Weir Mitchell. 

Sus recomendaciones fueron “vive una vida doméstica y nunca más toques una pluma, un pincel o un lápiz mientras vivas”. El tratamiento incluía: 1. Postración día y noche. 2. Aislamiento de la familia. 3. Sobrealimentación para incremento de peso. 4. Masaje y uso esporádico de electricidad sobre los músculos.  La paciente no debía salir de la cama, leer, escribir, hablar o alimentarse sola.

Luego de unos pocos meses, su depresión se agudizó. Charlotte casi entró en un profundo colapso emocional y comenzó a mostrar comportamientos suicidas. Más tarde, Gilman satirizó este evento en su autobiografía y utilizó las conversaciones en su famosa historia “El empapelado amarillo”.

En 1888, a pesar del escándalo social, Gilman decidió separarse de Stetson por el bien de su salud mental y se mudó a California, donde comenzó su recuperación. Tras la separación, Gilman se marchó con su hija a Pasadena, California, donde participó activamente en varias organizaciones feministas y reformistas además de escribir y editar el Bulletin, un periódico producido por una de las mencionadas organizaciones. 

A lo largo del año 1890, escribió 15 ensayos, poemas y una novela, además de «El empapelado amarillo». La escribió el 6 y 7 de junio de 1890 en su casa de Pasadena y fue impresa un año y medio después en el número de enero de 1892 de The New England Magazine. Desde su edición original, ha sido incluida en numerosas colecciones de literatura femenina, literatura estadounidense y libros de texto.
Charlotte Perkins Gilman con su hija Katharine Beecher Stetson

La historia trata una mujer que sufre enfermedad mental después de estar dos meses atrapada dentro de casa mirando al mismo repugnante empapelado amarillo. Gilman escribió esta historia para cambiar la opinión de la gente sobre el papel de la mujer en la sociedad, ilustrando cómo la falta de autonomía de las mujeres iba en detrimento de su salud mental, emocional e incluso física. 

La narradora de la historia debe hacer lo que su esposo y su doctor le exigen, aunque el tratamiento que prescriben contrasta directamente con lo que ella de verdad necesita: estimulación mental, y la libertad de escapar a la monotonía de la habitación en la que se encuentra confinada. 

Comenzó a impartir conferencias sobre el nacionalismo y ganó visibilidad pública con su primer volumen de poesía, In This Our World, una colección de poemas satíricos de temas feministas publicado en 1893. Su fama creció junto con su círculo social de activistas de las mismas opiniones y escritoras del movimiento feminista. 




En 1894, envió a su hija a vivir con su padre y su nueva esposa, también amiga de Gilman, debido a su opinión progresista de que el padre tenía derecho a tener igual contacto con su hija. 

En 1894–95 editó el semanal literario The Impress, que se publicaba por la Pacific Coast Women’s Press Association (anteriormente el Bulletin). Acabó a las 20 semanas debido a la crítica social que suscitaba su estilo de vida, que incluía ser una madre poco natural y una mujer que se había divorciado de su marido. Después de cuatro meses de conferencias, comenzó a pensar sobre las relaciones sexuales y la economía en la vida estadounidense, lo que le llevó a generar el primer esbozo de Las mujeres y la economía (Women and Economics, 1898), que fue publicado en el año siguiente e impulsó a Gilman al punto de mira internacional.

Tras la muerte de su madre decidió regresar al oeste. Allí entró en contacto con Houghton GilmanWall Street. Se casaron en 1900 y tuvieron un hijo dos años después, llamado Yadir Gilman. 


En 1903 habló en el Congreso Internacional de la Mujer en Berlín y al año siguiente viajó por Inglaterra, Holanda, Alemania, Austria y Hungría. Escribió uno de sus libros más aclamados por la crítica, El hogar (The Home: Its Work and Influence), que ampliaba el contenido de Las mujeres y la economía, afirmando que las mujeres están oprimidas en sus casas y que el entorno en el que viven debe modificarse por su salud mental. Desde 1909 hasta 1916 escribió y editó por si sola su propia revista, The Forerunner, en la que apareció gran parte de su ficción.

Tras la  muerte de Houghton de hemorragia cerebral en 1934, volvió a Pasadena, donde residía su hija. En enero de 1932 le habían diagnosticado  un cáncer de mama incurable y como defensora de la eutanasia para los enfermos terminales, se suicidó el 17 de agosto de 1935 con una sobredosis de cloroformo. Tanto en su autobiografía como en su nota de suicidio, escribió que «eligió el cloroformo al cáncer» y que murió rápida y tranquilamente.

Su vida y su obra fueron olvidadas durante dos décadas hasta que el movimiento feminista de los años 60 la volvió a visibilizar.

“Los hábitos en el pensamiento persisten a través de los siglos. Aunque una mente sana rechace una doctrina en la que ya no cree, continuará sintiendo aquellas mismas cosas asociadas con esa doctrina.” Ch.P.G.








Fuente: wikipedia

lunes, 24 de enero de 2011

Elizabeth Eidenbenz.


El coraje de una mujer que sin tener una carrera de enfermera supo cuidar entre los años 1939 y 1944 a 597 bebes; unos 400 españoles hijos de exiliadas republicanas y 197 judíos y gitanos que huían de la invasión nazi


“Me llamaron y fui. No me lo pensé mucho. Ha sido una gran suerte poder hacer lo que había que hacer". E.E.

Elizabeth Eidenbenz, nacio en Zúrich, Suiza, el 12 de junio de 1913. Fundadora de la Maternidad de Elna, trabajó como maestra en diferentes colegios de Suiza y Dinamarca hasta que decidió integrarse en la Asociación de Ayuda a los Niños de la Guerra.

Llegó a Madrid el 24 de abril de 1937 como voluntaria para ayudar a madres y niños durante la guerra civil española, formando parte de un envío de ayuda humana y material

Tras la caída de la república, los exiliados se tuvieron que refugiar en los campos franceses, las condiciones eran pésimas y el índice de mortalidad infantil se situaba en un 95% entre los recién nacidos, que llegaban al mundo en las caballerizas de Hares, cerca de Perpiñán. Los bebes introducidos en cajas de cartón eran devueltos junto a sus madres a los campos de concentración. El hospital  estaba saturado y la administración priorizaba a  heridos y enfermos por delante de las parturientas, debido a lo cual las  mujeres embarazadas estaban condenada a perder a su hijo o morir en el parto.

Elizabeth se dedicó a localizar y recoger a las embarazadas de los campos de internamiento  franceses, gestionando con las autoridades los permisos necesarios y los protocolos de actuación del personal de la maternidad en los campos. Así, y tras conseguir de una organización humanitaria los 30.000 francos suizos necesarios, convirtió un palacete abandonado, próximo a la localidad de Elna , junto al campo de Argelès-sur-Mer, en un hogar de maternidad en el que nació el primer niño el 7 de diciembre de 1939



El centro disponía de 50 camas, distribuidas por habitaciones de  4 y 8 camas cada una. De gran parte de las actividades se ocupaban voluntarias y refugiadas de los campos y utilizaba para los suministros los corredores sanitarios de  Cruz Roja Internacional que consistían principalmente en leche (condensada y polvo), chocolate, queso, conservas, harina, azúcar y arroz, además de biberones y medicinas. El resto procedía de colectas y ayuda humanitaria

La escuela de enfermería suiza enviaba dos o tres profesionales cada seis meses y se llego a atender una media  de  20 partos mensuales. Finalmente, Elizabeth consiguió salvar a 400 niños españoles y 200 judíos procedentes de Europa. En total casi 1200 personas, entre madres e hijos.

“En el campo había una madre que no tenía leche, y el niño lloraba de hambre día y noche. Cuando se agotaba de tanto llorar, se dormía, y ella le protegía con su cuerpo. Las mantas estaban todas mojadas de aquellos días tan duros de febrero. Cuando salía el sol, la madre enterraba al bebé en la arena para que ésta le sirviera de abrigo. Pero al cabo de unos días, el niño murió de hambre y frío. Yo estaba embarazada, y sólo de pensar que mi hijo nacería en aquel infierno, me desesperaba… Hasta que un día me encontré a la señorita Elisabeth; mejor dicho, ella me encontró a mí. Y me propuso ir a parir en una maternidad situada en Elna, en el Rosselló. El día que nació mi hijo en la sala de partos de la maternidad no pude reprimir las lágrimas. Todos pensaban que lloraba de emoción, sólo yo sabía que lo hacía por el niño enterrado en la arena de Argelers”, cuenta Mercè Doménech.
(Testimonio recogido en el libro La Maternidad de Elna de la escritora e historiadora Assumpta Montellà i Carlos ) 
 



La maternidad se mantenía gracias a donaciones voluntarias que llegaban de Europa, pero tras el comienzo de la II Guerra Mundial, los fondos disminuyeron y comenzaron a llegar refugiados de Francia y el resto de Europa,  principalmente mujeres judías que huían de la ocupación nazi

Por ello, la maternidad se vio obligada a tener que asociarse con la Cruz Roja y acatar la política de esta sobre neutralidad. Viendo que esto  impedía a la maternidad acoger refugiados políticos, sobre todo judíos, Elizabeth decidió falsear la identidad de gran parte de ellos

Falsificaba el registro e inscribía a sus hijos con nombres españoles para ocultárselos al nazismo, con riesgo para su libertad y su vida,  siendo hostigada por los nazis y detenida en varias ocasiones  por la GESTAPO.

Elizabeth se retiro a la población de Rekawinkel, a 30 km de Viena (Austria), donde a partir de 2002 le comenzó a llegar el reconocimiento a su labor, con la publicación de varios libros sobre su gesta y la concesión de varias distinciones individuales.

Entre ellas, destacan la Medalla de los Justos Entre las Naciones 2.002, máxima condecoración que entrega  el Estado de Israel a quienes salvaron vidas de judíos arriesgando la propia. Su nombre figura inscrito en piedra  en el  Museo Yad Vashem. Ha recibido la Cruz de Oro de la Orden Civil de la Solidaridad Social, la Cruz de San Jorge y la Legión de Honor.








Fuentes:  www.enciclopedia.cat; http://memoriadelexilio.wordpress.com y wikipedia

domingo, 23 de enero de 2011

Esto son sueldos y lo demas propinas.

Para:

CONGRESO DE LOS DIPUTADOS, PRESIDENTE DEL GOBIERNO Y TODOS LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE ESPAÑA

Ante los excesivos abusos en cuanto a los abultados sueldos y prebendas de la clase política española, los y las abajo firmantes exigen a dicho colectivo.

1º.- Publiquen en todos los medios de comunicaciión de este país sus sueldos por todos los conceptos en los últimos 5 meses ( bruto y complementos por todos los cargos que poseen en varios puestos dentro de la administración).


2º.-
Que expliquen en los medios de comunicación por qué mientras que un ciudadano tiene que cotizar 35 años para percibir una jubilación, a los diputados les basta solo con 7, y que los miembros del Gobierno, para cobrar la pensión maxima, sólo necesiten jurar el cargo.

3º.- Que expliquen en los medios de comunicación por qué el salario mínimo de un trabajador es de 624 €/ mes y el de un diputado de 3.996, pudiendo llegar, con dietas y otras prebendas a 6.500 €/mes ausentándose cuando les venga en gana.


POR TODO ESTO:

EXIGIMOS QUE ABSOLUTAMENTE TODA LA CLASE POLÍTICA, CUANDO ESTÉ OSTENTANDO UN PUESTO CON CARGO AL ERARIO PÚBLICO, COBREN LA CANTIDAD DE 3.000 € /BRUTOS MENSUALES, SEA EL CARGO QUE SEA HACIENDO ASÍ VALER EL HONOR Y LA DIGNIDAD DE TODOS LOS ESPAÑOLES ANTE EL AGRAVIO SOCIO-ECONÓMICO QUE ELLOS MISMOS HAN CREADO, SIN EXCEPCIÓN.

sábado, 22 de enero de 2011

Insustituibles o intercambiables ?

“Es una de las trampas que se le hacen a la paridad. Parece que los varones son insustituibles y las mujeres somos intercambiables”. Alicia Miyares


La participación política ha sido, desde el sufragismo del siglo XX, una reivindicación del movimiento feminista para eliminar la discriminación que supone su exclusión,  introduciendo la necesidad de cambios en las agendas electorales. En el año 1988, las mujeres socialistas lograron que se aprobará la cuota de un mínimo del 25% de representación de cualquier sexo en las candidaturas, aunque entonces no se garantizaba que esto se aplicase en los puestos de salida. 

Desde entonces el camino que hemos recorrido ha sido difícil pero todas hemos colaborado; unas desde el esfuerzo en las instituciones, otras, desde el movimiento feminista y las más desde su implicación como mujeres militantes. Y en este camino  ha sido necesario mantener constante nuestra reivindicación, porque la cuestión de la paridad no siempre ha sido comprendida y compartida por algunos compañeros, puesto que su aplicación supone desplazar a algunos de ellos de las listas electorales. 

A pesar de las dificultades, veintidós años después vemos que  la paridad, poco a poco, va siendo interiorizada por una amplia mayoría de nuestro partido, aunque su aplicación puede mostrar diferencias significativas. Se consideran listas paritarias aquellas en las que cada grupo de sexo no ocupa más del 60 por ciento de la candidatura ni menos del 40 por ciento, si bien desde el PSOE se apuesta por las llamadas 'listas cremallera' en las que hombre y mujer se van alternando a lo largo de la candidatura, llegando al 50 % de representación.

Ejemplos de estas dos maneras de entender la aplicación de la paridad los tenemos en dos agrupaciones socialistas que han elaborado  esta semana sus candidaturas municipales: Gijón y Avilés. La primera, encabezada por un hombre, ha aprobado una lista paritaria alternando un hombre y una mujer. La segunda, encabezada  por una mujer, se ha quedado en un porcentaje  del 60%-40% hombre-mujer en los puestos de salida, lejos de la idea de la lista cremallera. Ambas listas cumplen pero hay diferencias en cuanto que la balanza en los puestos de salida de la lista de Avilés se inclina hacia el lado masculino.



Como antes señalaba, este proceso de aplicación de la paridad no ha sido tranquilo y hemos visto alzarse voces contrarias al sistema de cuotas. En determinados sectores del poder lo que produce malestar no es sólo que se alternen hombres y mujeres, sino que esa alternancia sea obligatoria. Es decir que no sea discutible que los dirigentes de los partidos políticos pierdan parte de su control, de su cuota de poder, al verse obligados a incluir en lugares de salida a mujeres que tradicionalmente eran situadas en los últimos puestos de manera que, en la práctica, era casi imposible su elección. 

María Dolors Renau que fue secretaria de la Mujer en el PSOE y presidenta la Internacional Socialista de Mujeres señalaba hace unos años que "las ejecutivas de los partidos siguen dominadas por los hombres y las mujeres no hemos encontrado todavía la forma de apoyarnos entre nosotras para afianzar los liderazgos".


Pero mas allá de la cantidad, las cuotas también siguen reflejando problemas cualitativos. Según un estudio de Nuria Varela de 2005, sólo tres mujeres han disfrutado durante seis legislaturas del acta de diputadas. Son la excepción. El 60 por ciento de ellas sólo permanecen una legislatura en su cargo. Y es que según han ido aumentando las cuotas de representación femenina ha ido disminuyendo el tiempo que las mujeres permanecen en sus cargos. 

También Alicia Miyares ha profundizado en este tema y señala que a partir de la legislatura 1989-1993, cuando comienzan a implantarse las cuotas, según aumenta la presencia femenina disminuye el tiempo de permanencia de las mujeres en sus puestos. 

Según los resultados de su estudio, el promedio de años que los varones están en el Congreso es de dos legislaturas completas. Por el contrario, las mujeres no llegan a una y media. Aún más significativo es que el 20 por ciento de los varones permanecen tres o más legislaturas en sus escaños, mientras que sólo lo consiguen el 2,8 por ciento de las mujeres. 

Por ello si realmente queremos poner en marcha nuevas y mejores formulas de gobernanza, no podemos obviar la necesidad de establecer una democracia paritaria que reniegue de estas y otras trampas del actual modelo y que dignifique el papel de las mujeres en los cargos políticos.
Nuestra democracia debe feminizar sus estructuras y sus propuestas y para ello debe garantizar la mitad del poder como respuesta a la representación paritaria de la sociedad, para hacer posible otra política. Y esta paridad ha de ir acompañada de una permanente feminización de la política y de la manera de practicarla. Pero de eso hablaremos otro día… y mientras tanto me quedo con esta sabia frase de nuestra querida Amelia Valcarcel

"La igualdad entre géneros llegará cuando las mujeres puedan cometer los mismos errores que los hombres y no se las insulte por ello






viernes, 21 de enero de 2011

Agnocide.


Uno de los más maravillosos descubrimientos en mi búsqueda de mujeres rebeldes. Esta mujer ateniense vivió en el S. IV a. C y es considerada la primera mujer médica y ginecóloga.


Me llamo Agnocide. Soy  consciente de que muchas mujeres y niños morirán durante el parto porque las mujeres sienten vergüenza a que les atienda un hombre, y se enfrentan al parto sin la ayuda de ningún profesional, para ayudarlas yo quiero estudiar medicina, más las leyes griegas no me lo permiten, así que estoy muy afectada ¿Dime sabio padre que puedo hacer.?"

"Hija mía, las mujeres griegas son señoras que se ocupan de la administración de la  casa,  del marido y de los hijos, en nuestro país, la medicina no es digna de los griegos, percibe que la ejercen los extranjeros, más no es adecuada a nuestra condición de ciudadanos". 

"He procurado darte cuantos caprichos me has pedido hija, pero este que ahora pretendes, es una decisión que contraviene la ley y quien no la cumple se vera sometida a la justicia y si es encausada puede verse condenada a muerte….De todos modos hija, si tu lo quieres buscaremos solución… miedo me dan tus ideas.”

Apoyada y aconsejada por su  padre, se corta el cabello, utiliza ropa  de varón y un fuerte vendaje que hundía y disimulaba sus senos y abandona Atenas . Se traslada a  Alejandría a aprender de los  célebres médicos Serófilo y  Herófilo, al que debemos, entre otras cosas, la distinción entre arterias y venas, la primera descripción de la próstata, del duodeno -al que puso nombre- del ojo , de las meninges, etc. 

Allí obtuvo los mejores resultados en los exámenes y “me hice medico y después ginecóloga, perdón, ginecólogo. Nadie, durante todo ese tiempo, se percató de mi  condición femenina….”

Durante muchos años ejerció como obstetra y ginecóloga disfrazada de hombre y desvelando que era mujer sólo delante de sus pacientes. Su fama fue creciendo hasta que gran parte de las mujeres de Atenas sólo quisieron ser atendidas por ella. Finalmente, ello provocó que los demás médicos, celosos por su éxito y su merma de ingresos hicieran correr el rumor de que se estaría aprovechando de su profesión para seducir y corromper a las mujeres casadas. 

Con testimonios falsos es acusada de violación con penetración a dos pacientes y llevada ante el Areópago sede del consejo donde los miembros eran escogidos entre los arcontes o magistrados.



“Cuando aquellas mujeres sobornadas por mis envidiosos compañeros médicos hacen falsa declaración de violación, me vi en la obligación de revelar mi verdadera identidad de mujer, y tuve que demostrarlo paseando mi flor a la vista de todo el tribunal y magistrados, dando así a conocer que no podía realizar las atrocidades de que se me acusaban, quedando así la causa anulada, más se aplazó para que diera tiempo a preparar mi defensa de algo que no podía negar, el haber infringido la ley, haber ejercido de médico y sobre mi se cernía el riesgo de ser  condenada a muerte por haber ejercido siendo mujer”

Las mujeres de Atenas se movilizaron en su defensa y las esposas de los miembros de la Asamblea popular, Pritanía, Consejo, Arcontes y Estrategos presionaron  a sus esposos. 

Una multitud de sus pacientes y simpatizantes declararon ante el templo que si Agnodice era ejecutada, morirían con ella. Prometieron quitarse la vida en el caso de que se cumpliera la ejecución y finalmente las mujeres decidieron no tener relaciones sexuales, para no tener hijos y verse así liberadas del parto.

Los magistrados presionados por la multitud, absuelven a Agnodice y le permiten continuar el ejercicio de la medicina, y hacerlo vestida y peinada como mujer. 

Al año siguiente, el Consejo Ateniense modifica la ley aprobando que las mujeres puedan ejercer la medicina en Grecia y autorizando a las mujeres a estudiar dicha carrera, si bien sólo podrían tratar a mujeres.



A caballo entre el mito y la realidad, la vida de Agnodice muestra el deseo y la valentía de una mujer por la ciencia y uno de los mas claros ejemplos del largo camino que han tenido  que recorrer  para conseguir su presencia actual en todos los ámbitos de la Medicina.









Fuente: wikipedia