jueves, 27 de enero de 2011

Caterina Albert i Paradis.


Un 27 de enero de 1966  hace hoy 45 años,  fallecía en L’Escala,  donde había nacido el 11 de septiembre de 1869, Caterina Albert, más conocida en el mundo literario bajo el seudónimo de "Víctor Català".


Caterina había nacido en el Alt Empordà, en el seno de una familia de propietarios rurales siendo la mayor de los cuatro hijos de Maria dels Dolors i Farrés y del abogado, político y terrateniente Lluís Albert i Dolors Paradís. 

En su entorno familiar se impregnó del catalanismo, de la identificación con la lengua catalana y de las doctrinas de Enric Prat de la Riba, posiblemente a través de las actividades políticas de su padre -diputado republicano que se tuvo que exiliar durante un tiempo por haber participado en un alzamiento federalista de octubre de 1869. 

En las mujeres de su familia, su madre y abuela, encontró el ambiente propicio para su autodidactismo literario. Maria dels Dolors escribía poesías y la abuela era una gran conocedora del folclore y la cultura popular.

Fue educada e instruida en el seno de su familia y lo que habitualmente se denomina estudios consistieron en ir a la escuela primaria y más tarde permanecer un año en  un pensionado de Girona. Su familia le facilitó con clases particulares, el desarrollo de sus inclinaciones artísticas por el dibujo, la pintura y la escultura, que compartió con la creación literaria hasta comienzos del siglo XX. También le fue de ayuda disponer de un estudio, donde pudo disfrutar de la privacidad necesaria para dedicarse a escribir y a su gran afición por la lectura. Mas tarde, durante su estancia de un año en el pensionado de Girona, empezó a estudiar francés.

Cuaderno escolar de Caterina
Cuando tenia 20 años fallece su padre, convirtiéndose en “ el cabeza de familia”  al ser la heredera. 

Tras la muerte de su abuela materna cuidó de su madre y administró el patrimonio familiar, viviendo siempre consagrada a su familia y nunca se casó, aunque ello no le impidió viajar por Europa y pasar temporadas en un piso que había alquilado en Barcelona.

Aunque siempre quiso defender su independencia creativa y se mostró un tanto reacia a las intervenciones públicas, entabló relaciones con los grandes escritores de su época como Joan Maragall y Narcís Oller con los cuales mantuvo una gran amistad y por quien manifestó una gran admiración. 

Se formó de manera autodidacta en los ámbitos artísticos de la literatura y la pintura. Publica algunos escritos en la revista "l'Esquella de la Torratxa" con el seudónimo de Virgili Alacseal y colaboró en diversas publicaciones periódicas como Joventut, La Il·lustració Catalana o Feminal. 


Autoretrato
Presidió los Jocs Florals de Barcelona de 1917 donde pronunció el discurso De civisme i civilitat y fue nombrada miembro de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona en 1923, donde leyó el discurso "Sensacions  d'Empúries".
 
Si tuviéramos que situar el inicio su vida literaria lo hariamos en 1898, cuando en los Jocs Florals de Olot le premiaron un poema, "Lo llibre nou" y un monólogo teatral, "La infanticida", cuya autoría femenina originó un escándalo que la llevó a refugiarse bajo el seudónimo de Víctor Catalá. 

Su literatura recibe las influencias de los movimientos literarios de su juventud: el modernismo en su primera época, pero que es visible en toda su obra, en especial en "Solitud", obra esencial en el modernismo literario y el naturalismo. 

Escrita bajo el seudónimo de Víctor Català, se publicó por entregas entre mayo de 1904 y abril de 1905. En el ámbito de la literatura moderna, esta novela contituye, sin duda alguna, el punto de partida de la exploración de la identidad femenina por parte de una escritora.

Y es que Caterina muestra interés por los mundos interiores de las personas, sobre todo de las mujeres, en un doble enfoque: la profundización psicológica, o bien la dualidad entre la apariencia externa y la personalidad interior. 


 
La Infanticida. Josep Maria Mestres

Destacan en su obra las protagonistas, mujeres solitarias que reivindican de una manera trágica su libertad como ciudadanos del mundo. Influenciada por la época que le tocó vivir, no es raro el que esas heroínas fueran unas avanzadas a su tiempo, y por lo tanto incomprendidas y mal vistas. Los aspectos mas habituales de su narrativa se desenvuelven en ambientes rurales inhóspitos y personajes crueles dominados por el fatalismo. Este esquema se rompe al final de su obra y en especial en "Jubileu", que transcurre en un ambiente urbano (Barcelona) y es de características mas refinadas con evocaciones a la nostalgia del pasado. 

Su obra en prosa es reconocida como una de las más importantes en catalán. Además de "Solitud", podemos citar "Drames rurals","Ombrívoles" y "Caires vius".  A partir de 1917, su obra evoluciona hacia el naturalismo con textos como la novela "Un film (300 metres)" y en colecciones como "Contrallums" y "Jubileu” que es el último.

El teatro es otra de las grandes pasiones de Caterina, a pesar de ser una de sus facetas menos conocidas y destaca Quatre monòlegs y Teatre inèdit. 

Su obra poética es, como la teatral, poco conocida y está constituida en gran parte por monólogos de carácter trágico con influencias románticas.
 


En el año 1923 fue nombrada miembro de la Real Academia de Bones Lletres de Barcelona. 

En los últimos años de su vida, Caterina Albert i Paradís se recluyó voluntariamente en su dormitorio, sin abandonarlo hasta que falleció el 27 de enero de 1966 en su hogar de L’Escala.











Fuentes:www.enciclopedia.cat y wikipedia

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