miércoles, 2 de febrero de 2011

Doña Marina. La malinche


Marina, La Malinche jugó un papel fundamental en  la conquista de México. Pero teniendo en cuenta  que esta conquista se considera un claro ejemplo de colonizacion y violación de los derechos indígenas, podemos entender los escasos resultados de los intentos  de rehacer su imagen y eliminar  la maldición que pesa sobre ella. 


Malinalli Tenépatl, la Malinche o Doña Marina, nació posiblemente en la provincia Azteca de Coatzacoalcos al sur de México cerca de 1505.  Su padre era un cacique noble señor que se casó, según la costumbre, con una "señora de vasallos y Estados", de noble origen, llamada "Cimatl.

Conocida como Marina, Doña Marina, Malinche, Malintzin, Malintzin Tenepal, Malinal, Malinalli, Malinalli Tenépal, fue cedida como esclava siendo todavía una niña, a los caciques mayas  después de una guerra entre los mayas y los aztecas de la zona. 

Hablaba con fluidez su lengua materna, el náthuatl, y la lengua de sus nuevos amos, la maya.
  
Cuando Hernán Cortés llegó a Tabasco en 1519 y derrotó al cacique, los mayas les ofrecieron alimento, vestido, oro y esclavos, incluso a 20 mujeres, entre las que estaba Marina. Fueron bautizadas en marzo de 1519 y tras serle impuesto el nombre de "Marina" fue regalada a su vez a uno de sus capitanes, hasta que Cortés descubre que Malintzin habla náhuatl, convirtiendose en indispensable para Cortés a quien  acompañó como su intérprete, su persona de confianza, su consejera y su amante, llegando a ser conocida como la mujer del capitán con el que tuvo un hijo.

Cuando Cortés llegó a las regiones de habla náhuatl, ella interpretaba entre el náhuatl y el maya para Jerónimo de Aguilar, quien sabía interpretar entre el maya y el español. La asociación de Cortés con Marina y Jerónimo de Aguilar fue muy estrecha y así, con el uso de tres lenguas y dos intérpretes, se llevaron a cabo todos los contactos entre españoles y aztecas  hasta que Malintzin aprendió castellano.




El punto culminante de su carrera como intérprete fue el encuentro inicial entre Cortés y Moctezuma. Si bien la llegada de Cortés a la capital azteca, Tenochtitlán fue pacífica, la toma como prisionero de Moctezuma y la posterior matanza de numerosos miembros de la nobleza azteca por los españoles provocó la sublevación del pueblo. Los españoles fueron sitiados y Cortés obligó a Moctezuma a hablar con su pueblo para detener el ataque. Pero la lluvia de flechas y piedras que lanzaban los guerreros aztecas hirieron de muerte al propio Moctezuma y Cortés se dispuso a huir. En la llamada noche triste, los españoles que huían fueron apuñalados y sólo un pocos lograron escapar con los tesoros obtenidos. Mas tarde, las tropas españolas se reorganizaron y aplastaron sangrientamente la resistencia de los aztecas en Tenochtitlán. Una vez sometida toda la región, el rey Carlos V recompensó al conquistador con tierras y riquezas y nombró a Cortés Gobernador y Capitán General de Nueva España, como se denominó al territorio azteca. México se convirtió en uno de los centros del imperio español en América.  

Después de la conquista, Cortés concertó su matrimonio con Don Juan Jaramillo, un teniente de Castilla, de manera que Marina fue una de las mujeres indígenas que tuvo hijos de padres españoles, la más destacada, y el hijo que tuvo con Cortés, Don Martín Cortés, fue el primer mestizo de relevancia histórica que eventualmente tuvo un cargo en el gobierno, siendo Comendador de la Orden de San Jago. En 1548, fue acusado de conspirar en contra del virrey y posteriormente ejecutado. Marina también tuvo una hija de su esposo, llamada Doña María.

Los historiadores no consideran a Marina responsable del éxito de la conquista española. El ansia de los españoles por el oro, la epidemia de la viruela y por supuesto, su superioridad militar fueron factores primordiales. Sin embargo, sus habilidades para servir de intérprete jugaron un papel enorme. Se tiene certeza de que ella facilitó la comunicación entre Cortés y varios de los líderes indígenas de la antigua América, entre quienes fueron claves los tlaxcaltecas, pues estaban a la búsqueda de aliados en contra de los aztecas debido a sus brutales exigencias de sacrificio humano y tributo. Se dice que ella favorecía activamente las negociaciones en lugar del derramamiento de sangre.


El autor mexicano Gómez de Orozco afirma que La Malinche fue una parte instrumental de la estrategia española, al interpretar en tres idiomas y al ofrecer información esencial sobre la organización económica, el conocimiento de las costumbres nativas, el orden y la sucesión de los reinos, las formas de tributo, las reglas que regían las relaciones familiares, etcétera.

Unos la consideran una traidora, otros una preponderante figura histórica. Fue repudiada por su gente, no debía lealtad a los otros poderes mesoamericanos, y aprovechó sus facultades lingüísticas para asegurar su propia posición social. Pero más alla de las discrepancias, de lo que si hay evidencia certera es de que, una vez que se alineó con la causa española, fue totalmente leal a Cortés, a pesar de las múltiples oportunidades que tuvo para traicionarlo, a medida que la historia de la conquista se desenvolvía.






www.tihof.org/honors/malinche-esp.htm

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