lunes, 25 de abril de 2011

Aspasia de Mileto.


Maestra de retórica y logógrafa, parece haber sido la única mujer en la Grecia clásica que se distinguiera en la esfera pública. Ser una mujer libre e independiente, impropia de una esposa ateniense, también le supuso ser atacada, ridiculizada y vilipendiada por los conservadores y por los cómicos de la época.


Aspasia.(c 470 a. C. – c. 400 a. C)
Hija de Axíoco, nació en la culta y liberal ciudad jonia de Mileto, una de las ciudades  griegas de Asia Menor, actualmente en tierras de Turquía, bañadas por el mar Egeo. Su nombre significa "la bella bienvenida" y perteneció a una familia adinerada, en la que recibió una excelente educación y así, desde muy joven, leía entusiasmada las obras de poetas y filósofos, especialmente las de Pitágoras, de quien aprendió que en el cosmos todo es número y armonía

Sofrón, antiguo arconte griego fue quien le hablo de Atenas como la ciudad mas adelantada de su tiempo; de las mujeres hetairas que existian en esa ciudad, mujeres que vivian libres, desarrollando sus conocimientos culturales y politicos, ostentando un importante poder.

Hacia el año 450, Aspasia de desplaza a Atenas donde como maestra de retórica y logógrafa, tuvo gran influencia en la vida cultural y política de la ciudad del Siglo de Pericles. Entre las muchas mujeres que escribieron sobre ginecología y obstetricia, las más importantes son Aspasia y Cleopatra. Los textos de estas mujeres fueron los más importantes escritos femeninos de medicina hasta la obra de Trótula en el siglo XI

Se tiene constancia de ella de forma indirecta a través de los escritos de Platón, Aristófanes, Jenofonte, Plutarco y otros autores, referidos principalmente a varones con los que tuvo algún tipo de relación ya que en aquella sociedad patriarcal, difícil era que se diera constancia directa de mujer alguna. Aunque se le suele mencionar como ilustre hetaira e incluso como directora de un burdel, no se sabe si esto fue cierto o era un invento de autores que satirizaban sobre Pericles.

Sólo se tienen noticias fidedignas de la vida de Aspasia en el periodo comprendido entre su unión con Pericles  desde aproximadamente 450-445 a. C. hasta la muerte de Lisicles, su segundo marido, en el 427. Según algunas hipótesis Aspasia llegó a  Atenas en torno a 450 a. C., fecha en la que pudo haber conocido a Pericles. Siendo una extranjera y, si lo que afirman los escritores antiguos es cierto, una hetera y proxeneta ( calificativos de dudosa credibilidad si atendemos al rigor moral de Pericles), Aspasia estaba libre de las restricciones legales que tradicionalmente confinaban a las mujeres casadas al ámbito del gineceo, y estaba por tanto capacitada para participar en la vida pública de la ciudad.

Se convirtió en la concubina del político Pericles hasta que este se divorció y entonces se convirtió en su esposa, teniendo un hijo de dicho matrimonio que Pericles reconoció tardíamente pues, según la ley por el mismo dictada, no podía ser considerado como ciudadano ateniense por ser su madre de Mileto y por consiguiente extranjera

Aspasia y Pericles

En una sociedad patriarcal, Pericles la trataba como una igual y con manifiesto cariño, pues dícese que cada día le daba dos besos correspondientes con su partida y regreso a la casa. Esto resultaba inverosímil para los hombres “respetables”  y más para alguien del status de poder de Pericles y por ello era objeto de crítica y mordaces burlas de los autores cómicos. 

Las atenienses no participaban en la vida pública y los enemigos de Pericles presuponían una fuerte influencia de Aspasia en asuntos de estado, la cual trató con el círculo de amistades de Pericles y  el mismo Sócrates el cual, merced  a la influencia de Aspasia llego a defender la igualdad entre hombres y mujeres. Según Plutarco, se creía que Aspasia, que procedía de Mileto, había sido responsable de la Guerra de Samos, y que Pericles había tomado la decisión de atacar, influenciado o aconsejado por ella. 

Antes del estallido de la Guerra del Peloponeso (431 a.C. - 404 a.C.), Pericles, algunos de sus socios más cercanos y Aspasia se vieron enfrentados a una serie de ataques personales y judiciales incoados por sus enemigos políticos.

Aspasia enseñando la danza a Sócrates, de Dante Gabriel Rossetti (1864)

Aspasia fue acusada de corromper a las mujeres de Atenas para satisfacer las perversiones de Pericles. Según Plutarco, fue llevada a juicio acusada de impiedad, con el poeta cómico Hermipo como acusador. Todas estas acusaciones, probablemente, no fueron nada más que demandas sin fundamento un mundo de dominación masculina, pero la experiencia en sí fue muy amarga para el líder ateniense

Aspasia fue declarada inocente ya fuese con o sin la ayuda de Pericles. En los círculos sociales de Atenas se hacía notar por su retórica y por su brillante conversación, y no tanto como mero objeto de belleza física. Su casa se convirtió en un centro intelectual y  atrajo a los más prominentes escritores y pensadores, entre los que se incluía al filósofo Sócrates, el cual, según Platon, la nombró como su profesora de retórica

Experta en retórica, algunos piensan que adquirió estos conocimientos en Mileto, dado que en las ciudades jonias los niños y las niñas convivían en la escuela pública y compartían el aprendizaje en situación de igualdad. También era normal entre las jónicas asistir a los círculos culturales y participar en asuntos políticos, lo que entre los atenienses era totalmente impensable, ya que el rol social de las esposas estaba restringido al ámbito doméstico. Otros, por el contrario, opinan que su formación pudo tener lugar en Atenas, ciudad en aquellos momentos foco de atracción de sofistas y retóricos y bien pudo la milesia adquirir estos conocimientos de maestros como Antifonte de Ramnunte.

Reunión en la casa de Aspasia

Tras la muerte de Pericles, Aspasia se convirtió en amante de Lisicles, político ateniense acaudalado e  inculto, elegido para ella por el propio Pericles y del que Aspasia con sus enseñanzas llego a hacer un buen orador y con el que tuvo a su segundo hijo. 

Algunos estudiosos creen que Aspasia llegó a abrir una academia para mujeres jóvenes de las familias aristocráticas o incluso que habría inventado el método socrático. Si bien, según la historiadora Jona Lendering, la mayoría de las cosas que conocemos sobre Aspasia se basan en meras hipótesis. Investigadores como Cheryl Glenn, de la Universidad Estatal de Pensilvania, argumentan que Aspasia parece haber sido la única mujer en la Grecia clásica que se distinguiera en la esfera pública, y que debió haber influido a Pericles en la composición de todos sus discursos. 

Aspasia aparece en diversas obras significativas de la literatura moderna y su historia de amor con Pericles ha inspirado a varios de los más famosos novelistas y poetas de los últimos siglos. En particular, inspiró a los autores del romanticismo del siglo XIX y a los autores de novelas históricas del siglo XX. De ella se han dado versiones contradictorias: o bien fue una buena esposa, o alguna combinación entre cortesana y prostituta, y algunos incluso dudan de su historicidad.




Lo que si se desprende de la historia escrita sobre Aspasia es que por su extrema pericia en la retórica, por su capacidad para rodearse de los más ilustres y reconocidos intelectuales de su época y por contribuir de forma activa al florecimiento de la vida cultural en Atenas, consiguió la admiración y el respeto de filósofos, artistas e ilustres demócratas. Y también por su condición de extranjera, por su supuesta influencia sobre Pericles y por llevar una vida de mujer libre e independiente, impropia de una esposa ateniense, fue atacada, ridiculizada y vilipendiada por los conservadores y por los cómicos.





Wikipedia;Microsoft Encarta Encyclopedia; Glenn, 1994a);Ancient philosophical works;Mujeres Riot; Encyclopedia of World;Gale Encyclopedia of Biography; www.answers.com/topic/aspasia; Teresa Mª Mayor Ferrandiz.

viernes, 22 de abril de 2011

Rita Levi-Montalcini.

" Una vida marcada por la voluntad. La de lograr el permiso paterno para estudiar Medicina. La de huir del fascismo siendo judía. La de convertir su habitación en un laboratorio durante la guerra. La de descubrir cómo crecen y se renuevan las células del sistema nervioso. La de ser una de las 35 galardonadas con un Nobel."

Hoy 22 de abril, se cumplen 102 años del nacimiento en Turín de Rita Levi-Montalcini, premio Nobel de Fisiología y Medicina por el descubrimiento de los factores de crecimiento nervioso. 

Fue la menor (junto con su hermana gemela Paola) de cuatro hijos de una familia sefardí. Su padre, Adamo Levi, bien dotado para las matemáticas, era ingeniero eléctrico y su madre, Adele Montalcini, una pintora con gran talento. 

Trabajó en una panadería para costearse los estudios hasta 1929, a pesar de su alergia a la levadura. Haciendo caso omiso a las exigencias paternas de no estudiar para ser buena madre y esposa, en 1930 Levi-Montalcini se matriculó en la Facultad de Medicina de Turín, donde se graduó en 1936 en Medicina y Cirugía con el grado de summa cum laude.

Trabajó como ayudante del famoso histólogo italiano Giuseppe Levi hasta que en 1938 Benito Mussolini publicó el Manifesto della Razza que le prohibía a toda persona judía acceder a alguna carrera académica o profesional. En 1943 fue expulsada de la Universidad de Turín a consecuencia de las leyes antisemitas; entonces se trasladó a Florencia y allí vivió clandestinamente, a la vez que montó un laboratorio genético en el dormitorio de su propio hogar, donde estudiaba el crecimiento de las fibras nerviosas en embriones de pollo, lo que le sirvió como base para futuras investigaciones. 

En 1943 su familia se trasladó a Florencia, y con ella se llevó su laboratorio. En 1945, al terminar la guerra, regresó a Turín con su familia y volvió a recuperar sus posiciones académicas en la Universidad. Por su ascendencia judía se vio obligada a abandonar Italia poco antes de ser descubierta por los alemanes. 

Así, en septiembre de 1946 aceptó una invitación de la Universidad de Washington (Saint Louis), bajo la supervisión del profesor Viktor Hamburger, para investigar los factores de crecimiento del tejido nervioso en el embrión de pollo. Los resultados de esta investigación fueron tan buenos que Rita tuvo que posponer su regreso a Italia y permaneció en Estados Unidos hasta 1969. Allí conoció y colaboró con Stanley Cohen, y allí descubrió la existencia de un factor de crecimiento nervioso (NFG), una molécula requerida para el crecimiento y desarrollo del sistema nervioso sensorial y simpático de los vertebrados.

Para demostrar su existencia transplantó células tumorales de ratón a embriones de pollo y demostró que éstas inducían el desarrollo de los nervios simpáticos. Rita observó que el tumor causaba un crecimiento celular similar al que tenía lugar en cultivos de tejido nervioso vivo en el laboratorio. Posteriormente Cohen pudo aislar dicho factor de crecimiento y demostró su naturaleza proteínica.




Se hizo profesora en 1958 y en 1962 estableció una unidad de investigación en Roma teniendo así que dividir su tiempo entre Roma y Saint Louis. De 1961 a 1969 dirigió el Centro de Investigación Neurobiológica de Roma y de 1969 hasta 1978 el laboratorio de biología celular. Así mismo, en 1968 fue la décima mujer elegida para la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

En 1983 fue premiada con el premio Louisa Gross Horwitz de la Universidad de Columbia junto a Stanley Cohen y Viktor Hamburger y en 1986 recibió junto a su colaborador el bioquimico Stanley Cohen el premio Nobel de Fisiología y Medicina por el descubrimiento de los factores de crecimiento nervioso; éstos fueron uno de los primeros que se descubrieron en el mundo animal. Ese mismo año había conseguido, también junto a Cohen, el premio Lasker de Investigación Médica Básica. Sus hallazgos han sido fundamentales para la compresión de los mecanismos de control que regulan el crecimiento de células y tejidos, permitiendo, a su vez, un mayor entendimiento de las causas de ciertos procesos patógenos como los defectos hereditarios y las mutaciones degenerativas.

Un año mas tarde, recibió la Medalla Nacional de la Ciencia, el máximo reconocimiento de la comunidad científica estadounidense. El 16 de octubre de 1999, Rita Levi Montalcini fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). En el año 2001 fue designada senadora vitalicia por el presidente de la república italiana Carlo Azeglio Ciampi y en 2006 fue investida doctora "honoris causa" en ingeniería biomédica por la Universidad Politécnica de Turín, en su ciudad natal.

El 23 de octubre de 2008 fue investida doctora "honoris causa" por la Universidad Complutense de Madrid y el  23 de febrero de 2011 fue investida doctora "honoris causa" por la Universidad McGill.

Creadora del European Brain Research Institute, en Roma, donde supervisa los experimentos de "un grupo de estupendas científicas jóvenes, todas mujeres", que siguen aprendiendo cosas sobre la molécula proteica llamada Factor de Crecimiento Nervioso (NGF), que ella descubrió en 1951 y que juega un papel esencial en la multiplicación de las células, y sobre el cerebro, su gran especialidad. "Son todas féminas, sí, y eso demuestra que el talento no tiene sexo. Mujeres y hombres tenemos idéntica capacidad mental", dice.

Publicó un trabajo autobiográfico Éloge de l'imperfection (1988). Entre sus publicaciones científicas destacan NGF: apertura di una nuova frontiera nella neurobiologia (1989) y Il tuo futuro (1994). En los últimos años, ya casi ciega, vuelca sus esfuerzos en batallas sociales y en la formación de jóvenes africanas.



"¿Jubilarme? ¡Jamás! La jubilación destruye cerebros. El cuerpo se arruga, es inevitable, pero no el cerebro. Y el mío pronto cumplirá un siglo", declaró hace unos años.

Sigue viviendo a fondo, come una sola vez al día y duerme tres horas. Su actitud científica y vital sigue siendo de izquierdas. Pura cuestión de raciocinio, explica, porque la culpa de las grandes desdichas de la humanidad la tiene el hemisferio derecho del cerebro. 

"Es la parte instintiva, la que sirvió para hacer bajar al australopithecus del árbol y salvarle la vida. La tenemos poco desarrollada y es la zona a la que apelan los dictadores para que las masas les sigan. Todas las tragedias se apoyan siempre en ese hemisferio que desconfía del diferente".

Laica y rigurosa, apoya sin rodeos el testamento biológico y la eutanasia. Y no teme a la muerte. "Es lo natural, llegará un día pero no matará lo que hice. Sólo acabará con mi cuerpo".

En los últimos  40 años, su mano derecha ha sido Giuseppina Tripodi, con quien publico un libro de memorias, síntesis de su apasionante historia: su nacimiento en Turín, la decisión precoz de estudiar y no casarse para no repetir el modelo de su madre, sometida al "dominio victoriano" del padre; el fascismo y las leyes raciales de Mussolini que le obligaron a huir a Bélgica y a dejar la universidad; sus años de trabajo como zoóloga en Misuri (Estados Unidos), el premio en Estocolmo -"ese asunto que me hizo feliz pero famosa"-, sus lecturas y sus amigos (Kafka, Calvino, el íntimo Primo Levi).


martes, 19 de abril de 2011

María Policarpa Salavarrieta Ríos. La Pola


Heroína de la independencia de Colombia, considerada la mujer más representativa de la Revolución. Tan solo vivió 22 años, pero tenia muy en claro el valor de la libertad y la importancia de poder obtenerla. Cumplió un papel fundamental en la época del terror impuesto en la Nueva Granada a principios del siglo XIX, durante la reconquista española donde desempeñó el papel de espía de las fuerzas independentistas.

Según versiones no confirmadas, nació el 25 de enero del año de 1795, si bien no existe unanimidad respecto al lugar de nacimiento de María Policarpa, también conocida como La Pola. La gran mayoría de los historiadores lo ubican en la población de San Miguel de Guaduas, otros en el barrio Santa Bárbara de Bogotá y otros  en Mariquita. 

El hecho cierto es que la familia Salavarrieta Ríos se asentó en Guaduas, villa en la que el padre, Joaquín, y la madre, Mariana, poseían una regular fortuna conseguida gracias a la agricultura y el comercio. 

Policarpa fue la quinta de siete hermanos. Tampoco hay certeza sobre su nombre completo y existen varias fuentes: su padre la llamó Polonia al otorgar el poder de testar, y con ese mismo nombre la hizo figurar el presbítero Salvador Contreras al formalizar el testamento, el 13 de diciembre de 1802. Sin embargo, su hermano Bibiano, el más cercano en afectos, la llamaba Polica; Policarpa la llamó Ambrosio Almeyda, quien conspiró con ella y recibió su protección. En su falso pasaporte, expedido en 1817, se le denominó Gregoria Apolinaria; contemporáneos suyos, como el mismo Almeyda, la llamaron simplemente la Pola.

Policarpa Salavarrieta Ríos y su familia, se trasladarón a vivir a Bogotá en 1797. Se establecieron en una casa baja de tapia y teja en el barrio de Santa Bárbara. En 1802 se extendió una epidemia de viruela en la capital, a causa de la cual murieron el padre, la madre y dos hermanos de Policarpa. 

Después de esta tragedia, la familia se disolvió: José María y Manuel ingresaron a la comunidad agustina; Ramón y Francisco Antonio viajaron a Tena e ingresaron a trabajar en una finca; Catarina, la hermana mayor, resolvió trasladarse de nuevo a Guaduas, alrededor de 1804, con sus dos hermanos menores: Policarpa y Bibiano.

Del tiempo que la Pola vivió en Guaduas hay poca información, parece que trabajó como costurera y algunos afirman que enseñó en la escuela pública. Guaduas era entonces un sitio de obligado tránsito entre la capital y el río Magdalena, columna vertebral del país; viajeros notables, arneros, productos y noticias de todos los sucesos atravesaban constantemente la villa. En estos tiempos de guerra, Policarpa Salavarrieta compartió con su familia el espíritu patriota. Su cuñado, Domingo García, murió luchando al lado de Antonio Nariño en la Campaña del Sur, y su hermano Bibiano fue veterano de la misma.

Con anterioridad a 1810, parece que Policarpa no estuvo envuelta en actividades políticas. No obstante en 1817, cuando se trasladó a Santa fe, actual Bogotá, ya estaba participando en algunas, lo que muestra que la Pola había iniciado desde Guaduas sus labores patriotas

Cuando La Pola y su hermano Bibiano llegaron a la capital, portaban salvoconductos falsos y llevaban una carta escrita por Ambrosio Almeyda y José Rodríguez, líderes de los ejércitos patriotas. Se alojaron en la casa de Andrea Ricaurte y Lozano, por recomendación de los líderes. Desde allí, Policarpa continuó con sus actividades de espionaje y sus tareas peligrosas, como fueron coser a las señoras de los realistas para escuchar noticias, averiguar el número y movimientos de las tropas enemigas, su armamento y órdenes, y recoger informaciones que fueron útiles para las emboscadas que los ejércitos organizaban

Policarpa debe mantener un perfil bajo, recibir y enviar mensajes, prestar oídos y estar atenta a todos los movimientos de las tropas realistas. De esta manera se ocupa como empleada del servicio doméstico en la casa de una distinguida dama de la sociedad criolla, doña Andrea Ricaurte Lozano, quien era simpatizante y activista de la causa patriota.



La labor que desempeñó Policarpa fue altamente efectiva, pues se convirtió rápidamente en la central de información de los movimientos de los realistas, y también entre los distintos grupos patriotas. Visitaba en las cárceles a los patriotas detenidos, llevándoles alimentos y noticias, recibía y mandaba mensajes, compraba material de guerra, convencía individualmente a jóvenes y les ayudaba a adherirse a los grupos patriotas y ayudó a organizar destacamentos militares de apoyo a Simón Bolívar.

Experta en espionaje, Policarpa se volvió rápidamente indispensable para la causa patriota. Ella trabajaba siempre al lado de algún compatriota como su hermano Bibiano, pero su compañero de trabajo más importante fue Aléjo Sabaraín. Sabaraín ya había luchado junto a Nariño en el sur, y había sido capturado en 1816; al año siguiente lo cubrió el indulto, y libre, se dedicó al espionaje.

El arresto de Alejo Sabaraín fue el elemento definitivo para la captura de la Pola, pues Sabaraín tenía una lista de nombres de realistas y de patriotas que la Pola le había entregado. Hasta ese momento, Policarpa se había podido mover hábilmente por la ciudad, porque estaba recién llegada y muy poca gente la conocía; además, su juventud e inteligencia le habían permitido desenvolverse con gran capacidad.

El Virrey Sámano es informado que en las cárceles se han encontrado varios mensajes con las iniciales Pola S, hecho que determinó que después de unas pequeñas pesquisas las autoridades identifiquen a su autora Policarpa Salavarrieta. Además un venezolano Facundo Tovar la denuncia, indicando las actividades que venía desarrollando La Pola como colaboradora de la causa patriota. El sargento Iglesias, el principal agente español en la ciudad, fue comisionado para encontrarla y arrestarla.

La Pola enterada por algunos amigos del desarrollo de las investigaciones, se esconde en una casa del barrio Egipto, pero hasta allí llega el ejército español, La Pola es detenida y encerrada en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario convertido en cárcel.

El Consejo de Guerra la condenó a muerte, el 10 de noviembre de 1817, junto con Sabaraín y otros patriotas más. La hora y fecha determinada para el fusilamiento fueron las nueve de la mañana del 14 de noviembre de 1817. La Pola marchó con dos sacerdotes a los lados. Se resistió un momento a marchar, para poder expresar sus pensamientos a los ministros que la acompañaban. Prosiguió con paso firme hasta el suplicio, y en vez de repetir lo que decían los religiosos, no hacía sino maldecir a los españoles. Al subirla al banquillo, se le ordenó ponerse de espaldas porque así deberían morir los traidores; ella solicitó permiso para ponerse de rodillas, por considerar que ésta era una posición más digna de una mujer y así murió mostrando gran parte de su espalda.


Su cuerpo no fue expuesto en las calles de Bogotá como los de sus compañeros fusilados con ella, por ser el de una mujer. Sus hermanos sacerdotes lo reclamaron y lo guardaron en la iglesia de San Agustín. Actualmente sus restos se encuentran en el panteón de los héroes de la independencia en la iglesia de la Veracruz en Bogotá.

Policarpa  pronunció una frase antes de morir, que trascendió para siempre en la historia de Colombia, "¡Pueblo indolente! ¡Cuán distinta sería hoy vuestra suerte si conocierais el precio de la libertad! Pero no es tarde. Ved que, mujer y joven, me sobra valor para sufrir la muerte y mil muertes más. ¡No olvidéis este ejemplo!".

La imagen de Policarpa ha sido utilizada varias veces en los billetes y monedas de Colombia, y es la única personalidad histórica femenina que ha aparecido en ellos (a pesar de que se han representado otras figuras femeninas, pero ellas son simbólicas o mitológicas como la justicia, la libertad, una indígena nativa americana anónima, y más recientemente, la protagonista de María, la novela de Jorge Isaacs)

La ejecución de Policarpa, mujer joven, por un crimen político, movió a la población en general y creó una mayor resistencia al régimen impuesto por Juan Sámano. Si bien muchas mujeres fueron igualmente asesinadas durante la ocupación española, el caso de la Pola cautivó la imaginación popular. Su muerte inspiró a poetas, literatos y dramaturgos para inmortalizar su trágico final.

El 9 de noviembre de 1967, en virtud de la Ley 44 del Congreso de la República de Colombia y firmada por el Presidente Carlos Lleras Restrepo, declaró el día 14 de noviembre "Día de la mujer colombiana" en honor del aniversario de la muerte de Policarpa Salavarrieta.






Fuentes: Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores; Wikipedia; http://www.youtube.com/watch?v=Q-2j0J2oPPM

sábado, 16 de abril de 2011

Doria Shafik.

Feminista militante, Licenciada en Filosofía por la Universidad de Alejandría, se doctoró en Letras por la Sorbona y fue la primera mujer extranjera en presentar una tesis, en 1940 en esa Universidad, que versaba sobre la situación de la mujer en Egipto.

Doria Shafik, nació en Tanta, en el delta del Nilo en 1908 y estudió en una escuela misionera francesa. Estuvo entre las primeras estudiantes femeninas becadas por el Ministerio de Educación egipcio a la universidad de La Sorbona, en París, doctorándose en filosofía. Su tesis titulada ''Mujer en el Islam'' argumentaba que el Islam permitía la igualdad para la mujer

Feminista que luchó incansablemente por la igualdad de derechos de mujeres y varones,  tuvo contacto con las organizaciones de mujeres de todo el mundo, no sólo de lo que hoy se considera Occidente, sino también de Turquía, Pakistán, India, Líbano, Japón, etc.. En 1947 cuando la ONU autorizó la división de Palestina, tomó una posición combativa en contra de ella, apoyando sobre todo a sus mujeres y fundó y dirigió la asociación de las Bint dí-Ntí (Hija del Nilo).

La princesa Shuvekar, primera esposa del rey Fuad I de Egipto, le ofreció a finales de los años 40 el puesto de gerente principal de una nueva revista para mujeres con el objetivo de escribir sobre la liberación de la mujer egipcia. Esta fue la primera revista escrita en árabe orientada a la enseñanza y educación de la mujer egipcia.  Infatigable en sus múltiples ocupaciones para el mejoramiento de la condición social de la mujer egipcia, encabezó la delegación femenina que se entrevistó con el primer Ministro egipcio para pedir todos los derechos políticos para la mujer, incluido el voto.

En febrero de 1951, condujo una manifestación de unas 1500 mujeres egipcias que irrumpió en el Parlamento egipcio logrando exponer sus cuestiones y demandas al Consejo. Después de una semana, el Consejo incluyó en la nueva constitución el derecho de las mujeres al sufragio activo y pasivo al parlamento. El éxito fue parcial ya que para ejercer el derecho al voto, las mujeres debían saber leer y escribir además de inscribirse previamente en un registro. Esto reducía drásticamente la cantidad de mujeres que podían votar. A los votantes varones no se les exigía ningún requisito para ejercer sus derechos. A pesar de que el éxito no era total, Doria abandonó la huelga de hambre que había iniciado a raíz de la petición.

Su compromiso con la igualdad de las mujeres la llevo a fundar un movimiento para erradicar el analfabetismo entre las jóvenes y la mujeres en muchas zonas populares en el Cairo y fundó una escuela en Boulaq, con el mismo propósito.

A pesar de la independencia del país en 1922, la injerencia británica en Egipto era constante. En 1951 Doria Shafik colaboró en la preparación de un destacamento paramilitar de mujeres egipcias para la resistencia armada contra las unidades del ejército británico que ''velaban'' por los intereses económicos de la metropoli en el canal de Suez. La intención era participar en la lucha y mandar enfermeras preparadas a la zona. También lideró una manifestación de mujeres que bloqueó en junio de 1951 la sede del banco británico, Barclays de El Cairo en un llamamiento al boicot de los intereses económicos británicos.

Después de la revolución egipcia de 1952 que derrocó al rey Faruk I propuso en 1953 al gobierno presidido por el coronel Gamal Abdel Nasser, transformar la organización ''Las hijas del Nilo'' en  el primer partido de las mujeres de Egipto. Ella misma había fundado esta asociación femenina dentro del entonces partido único oficialista, ''Partido del Nilo'' en 1948. A pesar de que el régimen seudosocialista egipcio realizaba algunas medidas a favor de la liberación femenina, estas tenían poco más que fines propagandísticos.




Egipto tuvo multiples vaivenes políticos tras la revolución. La ausencia de libertades hacía más difícil las actividades de Doria Shafik. A pesar del éxito parcial en obtener el voto femenino otros muchos problemas de la mujer como la poligamia, el acceso a la educación, la libertad de movimiento, los |matrimonios concertados o la igualdad dentro del matrimonio entre otros, estaban por resolver.

Naser se resistía aplicar cualquier reforma a la que pudieran oponerse con fuerza los líderes religiosos. A causa de una huelga de hambre radical y solitaria contra el general Abdel Nasser en 1957, Doria  fue puesta bajo arresto domiciliario, la revista que publicaba fue cerrada y se retiró la autorización a la asociación ''Las hijas del Nilo'' lo que provocó su disolución.

Doria Shafik fundó varios periódicos, incluyendo ''La nueva mujer'', ''Hija del Nilo''. Durante sus años de arresto domiciliario, tradujo el Corán al Inglés y  francés, y escribió varios libros de poemas además de sus propias memorias. Se negó a que sus memorias fuesen publicadas, legándoselas a sus hijas.

Tras su arresto domiciliario, el gobierno de Nasser mandó excluir el nombre de Shafiq de todos los textos egipcios, revistas y libros, lo que ha supuesto que hoy en día, haya muy poco escrito sobre ella y es difícil encontrar sus textos originales.

Tras ser puesta bajo arresto domiciliario en 1957, tenía permanentemente un policía en la puerta y se le prohibió cualquier visita aparte de sus familiares. Tras la muerte de Naser en 1970 recuperó cierta libertad de movimientos e incluso pudo viajar a Estados Unidos para visitar a una de sus hijas. A pesar de las multiples peticiones no quiso volver a la actividad política. En 1975 murió al caer por el balcón de su casa. La versión oficial fue la de suicidio ya que Doria estaba deprimida y estaba asistiendo a un psiquiatra.

Fue, desde los años 40, una incansable luchadora por los derechos de las mujeres egipcias, siguiendo la estela marcada por Melak Hifni Nassef (1886-1918) autora de Fragmentos feministas donde se pedía para la mujer derecho a la educación y al trabajo y Houda Sha'arawi que fundó en 1923, la EFU (Egyptian Feminist Union) como plataforma para la consecución del sufragio femenino. Houda tuvo contactos internacionales importantes y, al regresar del congreso celebrado en Roma de la Alianza Internacional de Mujeres, junto con una compañera de militancia tuvo el gesto simbólico de arrojar el velo al Nilo. 





Doria fue una mujer que vivió entre sus ideas de igualdad y libertad, que algunos egipcios veían como una forma más de colonialismo, y el fuerte apego a sus raíces y su cultura. Mujer muy controvertida en su país por llevar hasta el límite sus convicciones, pero a la que quizá hoy se comprenda mejor si entendemos el feminismo  como un movimiento que lucha por la emancipación de todas las mujeres y que, por tanto, tiene que formar parte de una cultura universal.






*Asunción Oliva Portoles, ''Recuperación de una voz olvidada'', *Cynthia Nelson, ''Doria Shafik, Egyptian feminist: a woman apart'', University Press of Florida.


miércoles, 13 de abril de 2011

Celebración de la República con Clara Campoamor. y III


 "Tenéis el derecho que os ha dado la ley, la ley que hicisteis vosotros, pero no tenéis el Derecho Natural, el Derecho fundamental que se basa en el respeto de todo ser humano, y lo que hacéis es detentar un poder; dejad que la mujer se manifieste y veréis como ese poder no podéis seguir detentándolo...."
                     ( Clara Campoamor, en el Congreso de Diputados. 1 de octubre de 1931.)


Clara Campoamor Rodríguez nace en Madrid, en el actual barrio de Malasaña, el 12 de febrero de 1888, en el seno de una familia humilde y de pensamiento liberal-progresista. A los 10 años de edad, sufre la pérdida de su padre y la madre tiene que hacerse cargo de los dos hijos y sacarlos adelante con su trabajo de costurera. 

Clara, con apenas 13 años de edad, se ve obligada a dejar la escuela y ponerse a trabajar con su madre. Trabajó de modistilla y de dependienta de comercio hasta que en 1909, aprovechando que no se requería titulación alguna, oposita a una plaza en el Cuerpo Auxiliar de Correos y Telégrafos, logra aprobar las oposiciones siendo destinada a Zaragoza y después a San Sebastián.

En 1914, el Ministerio de Instrucción Pública saca a concurso unas plazas de maestra, logra ganar una de ellas con el número uno de la promoción, pero, al no tener siquiera el Bachillerato, sólo puede enseñar taquigrafía y mecanografía, situación esta que la motiva a reanudar los estudios. Su trabajo como secretaria de dirección en el diario progresista La Tribuna, le permite conocer a gente del mundo de la política y en 1916 ingresa en el Ateneo de Madrid, que influyó notablemente en la trayectoria Clara, porque no sólo ha sido una biblioteca al servicio de estudiantes y lectores o un cenáculo cultural. También ha sido una escuela de políticos y de oradores. La carrera de Azaña despegó cuando fue elegido Depositario en una Junta presidida por Gregorio Marañón y Clara Campoamor de Secretaria Tercera.

En 1921 decide reiniciar sus estudios de bachillerato. Se matricula en el Instituto Cisneros y trabaja como auxiliar-mecanógrafa en el Ministerio de Instrucción Pública. Participa en la fundación de la Sociedad Española de Abolicionismo –que pretendía acabar con la prostitución– y pronuncia discursos en actos públicos junto a Elisa Soriano y María Martínez Sierra, feministas consagradas. La casa Calpe le encarga que traduzca del francés «Le roman de la momie» de Théophile Gautier, y en diciembre de 1922 entrega su trabajo. En sus años de exilio vivirá de sus traducciones.

En 1923 obtiene el título de bachillerato y se matricula en Derecho. A  finales del año siguiente obtiene su licenciatura y dos meses más tarde ingresa en el Colegio de Abogados de Madrid. Abre su primer despacho profesional y durante todo el año 1925 despliega una intensa actividad en el seno de la Academia de Jurisprudencia. En menos de tres años una secretaria sin bachillerato se ha convertido en una jurista.




En 1926 prologa el libro Feminismo Socialista, escrito por María Cambrils y dedicado a Pablo Iglesias, aunque Clara no se siente socialista; sólo sus ideas sobre la igualdad de la mujer la acercan al PSOE. En junio de este mismo año, Primo de Rivera, cansado de la oposición que encontraba entre los socios del Ateneo, decide nombrar él mismo una Junta Directiva apócrifa, sin precisar los cargos, en la que incluye el nombre de Clara Campoamor, junto con el de Victoria Kent y Matilde Huici. Victoria Kent fue la única que aceptó. Ella y Matilde renuncian a ese nombramiento, pero tal decisión le ocasiona la pérdida de cien puestos en el escalafón de su cargo en el Ministerio de Instrucción Pública, lo que le obliga a solicitar su excedencia como funcionaria, condición que no recobrará jamás. 

Fiel a sus convicciones, no colabora en ninguna iniciativa propuesta por el Gobierno y se decanta a favor de la corriente antimonárquica. Así, cuando la Real Academia de Jurisprudencia le concede su premio anual en 1927, rechaza la Gran Cruz de Alfonso XII que lleva aneja el galardón.
   
En 1929 se afilia en el comité organizador de la Agrupación Liberal Socialista, de donde pasa a las filas de Fuerza Republicana que lidera Manuel Azaña, en cuyo Consejo Nacional es admitida desde el principio y que en 1930 se transforma en partido político con el nombre de Acción Republicana.

El 12 de abril de 1931 las primeras elecciones libres después de la Dictadura, dan el poder a los partidos republicanos e izquierdistas y dos días después, el 14 de abril, Alfonso XIII sale de España hacia el exilio proclamándose la II República. El Gobierno Provisional republicano aprueba una reforma de la Ley Electoral reconociendo el sufragio universal para los varones mayores de edad (23 años) y permitiendo a las mujeres sólo ser elegidas, no electoras y  convoca elecciones a Cortes Constituyentes. En Acción Republicana, donde se sabe el alcance de las reivindicaciones feministas de Clara, no quieren que encabece la lista. Temiendo no resultar elegida, abandona Acción Republicana y se integra en el Partido Republicano Radical de Lerroux.
 
El 28 de junio se celebran las elecciones, a las que concurre formando parte de la candidatura de la coalición integrada por el Partido Republicano Radical, el Partido Republicano Radical Socialista y Acción Republicana y resulta elegida diputada por Madrid, siendo una de las primeras mujeres que, junto a Margarita Nelken y Victoria Kent, obtienen un escaño. El 28 de julio, las nuevas Cortes Constituyentes incluyen a Clara, en calidad de vocal, en la Comisión encargada de redactar el Proyecto de Constitución, así como en la de Trabajo y Previsión, en la que es nombrada Vicepresidenta. El 1 de septiembre pronuncia en la Cámara su primer discurso y al día siguiente, sale para Ginebra como delegada suplente ante la Asamblea de la Sociedad de Naciones.

El 2 de septiembre de 1931 se debate el artículo que va a recoger el derecho a voto de todos los españoles y algunos diputados atacan el principio del sufragio femenino basándose en las “limitaciones impuestas a su albedrío por la naturaleza”. La realidad es que parte de la izquierda y el Partido Republicano Radical, tienen miedo al voto de la mujer. Con excepción de un grupo de socialistas y algunos republicanos, no querían que la mujer votase ya que suponían que estaba más influida por la Iglesia que el hombre y esto podría favorecer a los partidos de derecha, que, aunque no favorables a esta cuestión, estaban dispuestos a apoyarla. 

Clara regresa a Madrid y el 29 de septiembre, tiene su primer encontronazo dialéctico con la diputada Victoria Kent, del Partido Radical Socialista que se opone a la redacción del artículo. El 1º de octubre, Victoria Kent, sacrificando sus convicciones a la disciplina de su partido, pide el aplazamiento del derecho al voto de la mujer. Le replica la Campoamor y por 161 votos contra 121 la mujer adquiere el derecho al voto. El socialista Prieto abandona la Cámara afirmando que «era una puñalada trapera para la República». La gran mayoría del Partido Radical vota contra el sufragio femenino y también Margarita Nelken, socialista, se manifestará contraria al voto de la mujer. 


Reunión de las Comisiones Interparlamentarias
El 1º de diciembre, aprovechando la circunstancia de que las derechas –apoyo fundamental del sufragio femenino– han abandonado la Cámara, se presenta una enmienda para que la mujer sólo pueda votar en las elecciones municipales. La enmienda se rechaza por muy escaso margen: 131 votos en contra y 127 a favor. Es la victoria de Clara Campoamor, la victoria, también, de medio país, de todas las mujeres españolas.

De su actividad parlamentaria, reseñemos también que se pronunció a favor del derecho al divorcio y a favor de la supresión del delito de adulterio. La defensa que hizo del sufragio femenino la convirtió en una figura nacional y la fama le ayudó en su profesión. Como abogado llevó dos divorcios famosos: el de Concha Espina y Ramón de la Serna así como el de Ramón del Valle-Inclán, Presidente del Ateneo, y Josefina Blanco.

Paradójicamente, en las elecciones generales de noviembre de 1933, las primeras verdaderamente democráticas por haber votado todas las mujeres, Clara no consigue su reelección como diputada. Estos comicios tuvieron por resultado la mayoría de las derechas y toda la izquierda la culpa de la derrota. A estos ataques contesta con una carta que se publica en El Heraldo de Madrid, el 26 de noviembre de 1933, en la que, analizando los resultados electorales de varias ciudades, llega a la conclusión de que las causas de la victoria electoral conservadora había que situarlas, entre otros hechos, en la escisión que se produce dentro del bloque republicano y en la falta de eficacia del Gobierno en determinados aspectos, como la Ley Agraria. No obstante, en diciembre de 1933 es nombrada Directora General de Beneficencia, cargo del que dimitirá al año siguiente por discrepancia con el ministro.

Durante la revolución de Asturias, marcha a Oviedo con el fin de organizar la ayuda a los niños de los mineros muertos o encarcelados. La dura represión con que el Gobierno ha sofocado el foco revolucionario le lleva a causar baja en el PRR el 23 de febrero de 1935. En una carta dirigida a Alejandro Lerroux expone los motivos: la “pérdida de confianza y la fe en el Partido” por llevar a cabo una política de derechas. Decide ingresar en Izquierda Republicana, coalición liderada por Manuel Azaña pero su petición le es denegada por 183 votos en contra y 68 a favor, tras someterla a la humillación de abrirle un expediente y votar en público su admisión. Dos afiliadas pasearon en alto su bola negra, jactándose de la venganza. Esto fue para ella un duro golpe. El hecho de no estar adscrita a ningún partido le va a impedir la entrada en las listas de la coalición Frente Popular en las elecciones del 16 de febrero de 1936, que pondrán el poder del Gobierno en manos de los partidos de izquierda.

Ese mismo año abandona la Unión Republicana Femenina y fuera ya de toda actividad política, en los primeros meses de 1936 escribe y publica su obra “El voto femenino y yo: Mi pecado mortal”, explicando cuáles fueron sus actividades y qué motivos la determinaron a realizarlas. En este año había aparecido su libro "El derecho de la mujer".

El 18 de julio de 1936 tiene lugar el levantamiento militar contra la República. Ella permanece en Madrid y tras observa el terror, las checas y los fusilamientos y temiendo por su vida, deja Madrid rumbo a Alicante, donde consigue embarcarse en un barco de bandera alemana rumbo a Italia, con la intención de pasar a Suiza. Varios falangistas planean asesinarla durante el viaje y es denunciada a las autoridades fascistas siendo retenida unas horas en Génova. Luego puede proseguir su viaje y ya en Ginebra se instala en casa de Antoinette Quinche, donde escribe “ La revolución española vista por una republicana”.

Unión Republicana Femenina. C/ Fuencarral, 6

En 1938 se instala en Buenos Aires donde se dedica a la traducción de libros, escribe biografías y dicta conferencias. Publica “La situación jurídica de la mujer española” y  consigue trabajar de tapadillo como abogada en un bufete. También se dedica a la literatura, escribiendo obras como “El pensamiento vivo de Concepción Arenal”; “Sor Juana Inés de la Cruz”, y “Vida y obra de Quevedo”.

Contacta con republicanos exiliados, como Niceto Alcalá-Zamora y en las Navidades de 1947 regresa a Madrid, donde se aloja en casa de Elisa Soriano. Está fichada por el Tribunal de Represión de la Masonería y en febrero del año siguiente, Clara deja Madrid y regresa a Buenos Aires. Viajará de nuevo a Madrid y logra que Concha Espina le escriba una carta de presentación ante las autoridades del Tribunal de Represión de la Masonería. Se le comunica que puede optar entre 12 años de cárcel o proporcionar los nombres de antiguos ‘hermanos’ en la logia Reivindicación de la que ella había formado parte. A diferencia de otros exiliados, se niega a prestar declaración por un delito que no lo era en el momento de haberse cometido y regresa a su hotel y de allí al aeropuerto para volver a Argentina. Ya no regresará nunca a su patria.

En 1955 abandona Argentina y se traslada a Lausanne donde trabaja en un bufete hasta que pierde la vista y allí,  tras diecisiete años de tristeza y nostalgia, muere de cáncer el 30 de abril de 1972, a los 84 años de edad. Dejó escrito que sus restos fueran incinerados en San Sebastián, en el cementerio de Polloe, donde se hallaba al instaurarse la II República.

Su defensa del sufragio femenino la convirtió en una figura nacional. Lamentablemente, esta victoria para la mujer significaría su  muerte política, pero tiene ya, un lugar preferente en la historia de la lucha de la mujer en favor de sus derechos y, en definitiva, en la historia de la democracia.




 
   

Fuentes: José Antonio Molero; Luis Español Bouche, Wikipedia