miércoles, 27 de julio de 2011

Alice Guy Blaché.

Pionera del cine narrativo, considerada la primera narradora visual del cine, la fundadora del cine como narración cultural y la primera persona que dirigió una película en la Historia del Cine. Pasó la mitad de su vida intentando que reconocieran la autoría de sus filmes, ya que la mayoría  fueron exhibidos bajo los nombres de sus colaboradores.

Nació en Paris en 1873. Hija menor de padres editores, su padre fue un famoso escritor, lo que la llevó a desarrollar su amor por las artes y la literatura. Pasó su infancia entre Francia y Suiza y después de estudiar secretariado en 1894, en 1885 empezó a trabajar como secretaria de León Gaumont, uno de los pioneros de la industria del cine, cuando su organización se dedicaba todavía a fabricar equipos de fotografía.

El 22 de marzo de 1895, Louise Lumière invitó a Gaumont a una demostración privada de cómo funcionaba el nuevo invento que había construido, una cámara que hacía que las fotos fijas se convirtieran en movimiento: a Alice Guy, le fascinó el aparato y le dio que pensar.

Con una cámara Demeny-Gaumont, Alice Guy en 1896 combina imágenes en movimiento de los hermanos Lumiere y el arte teatral con una primera película titulada La fée aux choux ( El hada de los repollos ), un cuento de hadas con una pareja soñadora paseando con las manos enlazadas, que llegaba a un sembrado de repollos. En ese lugar aparecía un hada que tocaba con su varita mágica una de las plantas de la que entonces nacía un bebé chupándose el pulgar. Actuaron en él dos amigas de Alice en un jardín con un telón pintado que prolongaba el paisaje.

Guy realizó un remake en 1901 titulado Sage-femme de première classe. Ella se mantiene al tanto de la investigación de Etienne-Jules Marey, de Georges Demenÿ, y asocia los errores técnicos para crear sus primeros trucos.

Gaumont perfeccionó posteriormente la cámara de 60 mm. de Lumière sin saber muy bien que era lo que iba a hacer con su nuevo aparato. Alice, de 23 años, pensó que se podría animar con historias los resultados del cinematógrafo, para evitar la monotonía de esos registros puramente mecánicos, y manifestó a Gaumont que lo que había que hacer con el cine era contar pequeñas historias, y que ella estaba dispuesta a demostrarlo, realizándolas para divertir a los potenciales compradores del aparato.

Cuando le sugirió esta idea a Gaumont él dijo: «Como tú quieras... no es más que un juguete para niños...», y le permitió hacer el trabajo, los domingos, para que no abandonara sus tareas como secretaria. 




El invento de Alice tuvo tanto éxito que los equipos de la empresa de Gaumont comenzaron a venderse estupendamente. Así que Gaumont tuvo que eximir a Alice Guy de sus tareas de secretaria. 

Alice Guy siguió filmando títulos tan diversos como Los ladronzuelos del bosque verde, La momia o El correo de Lyon, hasta que Léon Gaumont decidió poner un estudio a su disposición. 

Los nombres se volvieron más ambiciosos: Fausto y Mefisto, Jesús ante Pilatos, (1898) con numerosos extras. Dirigía películas, supervisaba el trabajo de sus colaboradores, compraba guiones, contrataba asistentes, elegía elencos. En esos menesteres, sobre el fin de siglo, un joven periodista llamó la atención de la poderosa Guy: un tal Louis Feuillade (cuya extensa filmografía abarca más de 500 títulos y es reconocido por sus seriales relacionados con intrigas policíacas) que cada semana le acercaba tres o cuatro guiones muy amenos por los que cobraba cien francos. 

Gracias al olfato de Alice, el futuro creador de Fantomas y Judex inició al poco tiempo una brillante carrera. En The call of the rose, La llamada de la rosa, que se considera una película de mujeres, se cuenta la historia de una cantante de ópera profesional que se casa con un minero pero que pronto se da cuenta del vacío que le dejaba su inactiva existencia y se vuelve al este de los Estados Unidos a continuar con su carrera.

Todas las películas que hizo en esta época de su vida fueron proyectos muy ambiciosos: desde escenas de óperas a militares. Llegó a producir dos cortos semanales hasta que en 1905 fue nombrada supervisora de los demás directores de la compañía. Fue la primera persona que dirigió una película en la que todos los protagonistas eran negros, en 1912. Jugó un papel clave en la producción de las primeras películas sonoras, aspecto de su carrera casi siempre ignorada.

En 1907, se casó con Herbert Blaché, un camarógrafo que trabaja para la Gaumont británica, al que conoció en un viaje de promoción en Nimes. El matrimonio viajó a los Estados Unidos,  donde Alice dejó su trabajo como realizadora durante tres años para dedicarse a las tareas domésticas y tuvo a su primera hija. Simone. Aburrida de la vida casera volvió a la dirección y fundó con su propio dinero una productora «Solax Company», en la que realizó todo tipo de películas, comedias, dramas y algún western.

Sabemos hoy que el Estudio que Alice Guy  fundó fue el primero en la historia del cine y que sólo entre Octubre de 1910 y Junio de 1914, Solax produjo 325 películas, en las que Alice que dirigió unas 50, tocó todos los géneros: historias de hadas, películas fantásticas, románticas, comedias, temas religiosos, mitológicos, películas que eran cuadros que cobraban vida, para todos los gustos del público. Construyó uno de los mejor equipados estudios del mundo, donde siguió dirigiendo películas con gran éxito hasta 1920. Hoy existen datos como para pensar que dirigió o produjo alrededor de 1000 películas en su vida.

Aunque fundó otras dos compañías cinematográficas, a partir de 1919 se hizo imposible competir con Hollywood, y comenzó a trabajar para compañías más poderosas. Fue el comienzo del fin de su etapa en la industria independiente. Finalmente su compañía terminó por caer y su matrimonio con ella. Una vez cerrada su empresa, se dedicó a dar charlas públicas sobre los comienzos del cine.

Alice Guy fue pionera en la inclusión de los efectos especiales, usando técnicas de mascara de doble exposición y filmando secuencias en retroceso. En la mayoría de estos filmes, utilizó trucos cinematográficos como la doble exposición del negativo, dándole la vuelta al negativo, etc. 

Estos trucos o «técnicas» han sido generalmente atribuidos a Méliès. Alice Guy fue la primera persona que utilizó sobreimpresiones en La Navidad de Pierrot, y la proyección al revés en Una casa demolida y reconstruida. Fue la primera en usar grabaciones con un gramófono al mismo tiempo que las imágenes y la productora de una de las primeras películas a color, la primera en utilizar efectos especiales, usar la doble exposición del negativo, las técnicas de retoque, la cámara lenta y rápida, y el movimiento hacia atrás.

En 1922 regresó a Francia, tras divorciarse de Blaché y jamás pudo regresar al cine: había quedado fuera de la industria, que no tenía el espacio que merecía una pionera del cine como ella. En 1964 ella regresó a los Estados Unidos junto a sus hijas, donde quiso buscar y recuperar sus películas y fue a la Biblioteca del Congreso y a otros archivos de cine y filmotecas pero no encontró casi ninguna de sus películas y algunas de las que encontró se escondían bajo nombres de dirección de sus compañeros.

En 1949, cuando había cumplido 76 años,  Alice Guy regresó a París, donde la Cinemateca le rindió un gran homenaje por ser la primera mujer directora de cine en el mundo, no el primer director en el mundo. Tuvo gran repercusión en los medios y recibió más tarde las insignias de Chevalier de la Legión de Honor.

Alice Guy, murió en New Jersey, en el estado en el que ella había cambiado el curso de la historia del cine. Tenía 95 años. En ningún periódico apareció su esquela.



La historia sitúa a Melies como el primer director, no como el primer hombre director. El Historiador G. Sadoul tuvo que inventarse la subcategoría de «mujer directora» con la finalidad de reservar el título de «primer director» para un hombre. Alice Guy había dirigido importantes películas como La vie du Christ, 1906, pero los créditos de esta película se los dio el mismo historiador y crítico G. Sadoul a Victorin Jasset, el asistente de Alice en esta película.

Según afirmaciones de Louise Heck Rabi, autora de Women Filmmakers: A Critical Receptionella,  ya se lo esperaba: «Ella se anticipó y dijo que los créditos de la dirección y la producción de sus películas serían falsamente asignados a alguno de sus colaboradores. Ella sabía desde el principio que su nombre, intencionadamente o no,  sería omitido o ignorado o degradado en la historia del cine francés y americano».

Alice Guy y el cine de mujeres

Aunque Alice Guy produjo In the year 2000, una película de ciencia ficción en la que las mujeres en el año 2000, eran las que controlaban el mundo, los historiadores están de acuerdo en que Alice no quería hacer historias que tocaran temas feministas. Ella misma contribuyó a esta leyenda, al negar la visión femenina, probablemente para ser aceptada en un mundo dominado por los hombres. La realidad es que en muchos de sus films toca temas en los que la mujer es protagonista de su propio destino y, mientras  afirmaba que el sitio adecuado de las mujeres era delante de la cámara, repetía que no había nada en la dirección cinematográfica que supusiera que una mujer no pudiera hacerlo tan bien como un hombre.








Fuentes: Enrique Martínez-Salanova Sánchez; Wikipedia

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