miércoles, 9 de noviembre de 2011

Montserrat Roig y Fransitorra.

Mujer y escritora de éxito comprometida con las ideas de izquierdas, el catalanismo y la defensa de los derechos de la mujer:
El feminismo es la lucha por conseguir una nueva identidad humana a partir del hecho biológico de haber nacido mujer; es alcanzar, junto con los hombres, una nueva y superior categoría: la de personas “... El feminismo no implica una ruptura con el hombre como ser humano sino con la idea creada a través de la historia de que el varón es, por definición, el ser superior y pensante, y la mujer la otra cara del espejo. El feminismo es una filosofía que lucha por la libertad...


Montserrat Roig y Fransitorra, periodista, ensayista y novelista en lenguas catalana y castellana, nace en el barrio barcelonés de l'Eixample. Hija del escritor y abogado Tomàs Roig i Llop y  de Albina Fransitorra, la cual fue una defensora de las ideas feministas. 

Fue la sexta de siete hermanos y manifestó así una vez la razón por la que empezó a escribir: "Para que se fijaran en mí, para que los demás supieran que yo existía". A los 13 años, después de haber pasado por un colegio de monjas, fue al instituto Montserrat, donde ganó un premio con un poema dedicado a la virgen de Montserrat. En esta época, se acostumbró a dejar sus escritos en la mesa del despacho de su padre, que se los corregía.

Quería ser actriz, como su hermana Glòria, y se apuntó en la Escuela de Arte Dramático Adrià Gual, donde conoció, entre otros, a Josep Maria Benet i Jornet y Maria Aurèlia Capmany, que murió un mes antes que ella. De manera que Montserrat Roig vivió desde muy pequeña un ambiente familiar y un entorno próximo que le facilitaría el contacto con la literatura y el compromiso social. 

Estudió Filología Románica en la Universidad de Barcelona implicándose con los movimientos de izquierda de resistencia al franquismo. En 1966 participa en “La Capuchinada", acto de constitución del Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Barcelona. Fue un momento clave en su vida. "Yo no soy hija del Mayo del 68", dijo, "porque soy hija de la caputxinada y de los ideales de la República". Fue lectora de castellano en la Universidad de Bristol y profesora en la Universidad de Glasgow y Phoenix . 

El 1966 se casa con el arquitecto Albert Puigdomènech, militante del Partit Socialista Unificat de Catalunya (PSUC), al cual ella también se afilia en 1968 y donde conoció a otro de sus grandes amigos, Manuel Vázquez Montalbán. Abandonará la militancia en el partido en 1970, ya que estaba descontenta con su funcionamiento interno. 

Montserrat y Maria Aurelia Capmany
En el año 1968 empezó a trabajar como redactora en la Gran Enciclopedia Catalana y en 1970 nace su primer hijo, Roger. 

Gana el premio Víctor Català por su primer libro, Molta roba i poc sabó (Mucha ropa y poco jabón). Al mismo tiempo inicia su trabajo periodístico en Tele-Exprés, Serra d’Or y  como redactora en el Diccionari de Literatura Catalana. 

Más tarde colaborará también en L’Avenç, Els Marges, Destino, Cuadernos para el diálogo, Triunfo, Vindicación Feminista y El Pais, entre otros y dirigió diversos programas de televisión. El 13 de diciembre del 70 participó en un encierro de intelectuales y artistas en el Monasterio de Montserrat para protestar por el llamado Proceso de Burgos.

El 1971 se separa de su marido y poco tiempo después inicia su relación con el sociólogo Joaquim Sempere, director de la revista Treball, órgano central del PSUC y  padre su segundo hijo, Jordi.

En 1976 gana el premio Sant Jordi con El temps de les cireres (El tiempo de las cerezas), novela que es muy bien recibida por la crítica literaria del momento. 

En 1977 afianza su reconocimiento con Els catalans als camps dels nazis (Los catalanes en los campos nazis) , que aporta datos inéditos sobre el holocausto y que es galardonado con el premio Crítica Serra d’Or. 

En 1980 reside durante dos meses en Leningrado, invitada por la editorial Progreso de Moscú, para hacer un reportaje que materializa en Mi viaje al bloqueo (1982) y tambien, L’agulla daurada (La aguja dorada) sobre el sitio de Leningrado en la Segunda Guerra Mundial, con el que gana el  Premi Nacional de Literatura Catalana de la Generalitat de Catalunya, 1985. 

También en 1980 aparece  L’hora violeta, y ¿Tiempo de mujer?, conjunto de artículos en los que, con El feminismo (1981/1984), muestra su compromiso con la lucha por la liberación de la mujer. En 1982 publica la novela L’òpera quotidiana.
 
Después, viaja a la Universidad Estatal de Arizona a impartir clases y es allí donde empezó a encontrarse mal. Regresa a Barcelona y en 1990, le detectaron un cáncer de pecho muy agresivo. 



Un día le preguntó a su madre, Albina Fransitorra: "¿Crees que moriré, madre?". "Si te tuvieras que morir no estarías tan tranquila", le respondió. En esta época, Montserrat pasó mucho tiempo en casa de Albina. 

Fue miembro de la Associació d'Escriptors en Llengua Catalana y también fue vicepresidenta de su Junta Territorial del Principat de Catalunya de 1989 a 1990. 

En octubre de 1991 se celebró la Feria del Libro de Francfort dedicada a España. No pudo ir y sus colegas, encabezados por Manuel Vázquez Montalbán, le organizaron un homenaje. Publicó su último artículo en el Avui el día antes de morir, el 10 de noviembre de 1991 a la edad de 45 años tras publicar el libro que resume su visión de la literatura desde el feminismo, "Digues que m’estimes encara que sigui mentida" (Dime que me quieres aunque sea mentira).


Toda su obra girará en torno a tres ejes fundamentales: 1; el testimonio y la recuperación de la memoria no oficial a través de la voz de las víctimas, presentando una fuerte batalla contra la amnesia colectiva (“Els catalans als camps nazis”. 1977. Edicions 62). 2; La relectura de la historia y la cotidianidad en clave femenina, recuperando la experiencia de las mujeres para crear un nuevo orden simbólico  a partir de dar un nuevo sentido y significado al hecho de “ser mujer” (“Ramona, adéu” 1977. “”Els temps de les cireres” 1977. L’hora violeta” 1980. “L’Opera quotidiana” 1982. “La veu melodiosa” 1987” ). 3; Su ciudad, Barcelona, espacio urbano elevado a la categoría de personaje, tanto en la narrativa de ficción como en sus reportajes y crónicas periodísticas. Sus obras han sido traducidas a 11 idiomas.
 “Aparte de la atracción que siento por el mundo de la ficción, siempre me he sentido atraída por la historia de mi país. El silencio que han hecho flotar por encima de los republicanos catalanes y de los españoles en general, de los vencidos de la guerra, me ha parecido, muy a menudo, un silencio que querían extender por encima de los míos y de mí misma. Veía que si no devolvíamos la palabra a los que debieron tenerla cuando les tocaba, nosotros no podríamos tenerla en su totalidad”



"Si em pregunten per què escric en català, se m'acuden tres raons: primer, perquè és la meua llengua; segon, perquè és una llengua literària; i, tercer, escric en català perquè em dóna la gana"

Montserrat con Maruja Torres


"La libertad de las mujeres no implica la esclavitud de los hombres, de la misma manera que los hombres no pueden soñar en ser libres si siguen oprimiendo a las mujeres....Ser mujer, hoy día, no es nada fácil. Pero tampoco lo es ser hombre. En realidad lo que es difícil es poder llegar a comportarse y a ser considerados como seres humanos, tanto las mujeres como los hombres”.

Fuentes: wikipedia; www.escriptors.cat/autors/; El Pais

6 comentarios:

vpamies dijo...

Hypatia, gràcies per afegir-te a l'homenatge a Montserrat Roig! Fa goig tants escrits i tan diversos!

HYPATIA dijo...

Ha sido un placer descubrirla y aportar un granito de arena en visibilizar a estas grandes mujeres

Damise Taylor dijo...

En la fotografia de la mujer embarazada sentada en un balancín, ¿la mujer es Montserrat Roig?
A la fotografía de la dona embarassada sentada en un balancí, la dona és la Montserrat Roig?

HYPATIA dijo...

Si, es ella. Al manos así se cita en las diferentes imágenes suyas que he consultado.
Saludos

Damise Taylor dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Damise Taylor dijo...

Muchas gracias