martes, 29 de mayo de 2012

Cathay Williams.


Primera soldado afroamericana, no fue una heroína, ni destacó como guerrera. Sin embargo, está perfectamente documentado que fue la primera mujer afroamericana que consiguió alistarse en el ejército estadounidense, eso sí, bajo una identidad masculina ya que, hasta 1.948, estuvo prohibido a las mujeres ingresar en el Ejército.




Cathay Williams nació en Independence (Missouri) en septiembre de 1.842. Aunque su padre era un hombre libre, su madre era esclava. Cathay trabajó durante su niñez y adolescencia en la plantación de William Johnson en Jefferson City, hasta la muerte de éste.

Liberada como esclava por las fuerzas de la Unión en 1.861 fue obligada, junto con otros muchos "liberados" a trabajar como cocinera. Fue destinada el 8º Regimiento de Infantería de Voluntarios de Indiana, unidad que estaba bajo el mando del coronel Benton. Cuando terminó la Guerra, Cathay se encontraba trabajando como cocinera y lavandera en Washington DC, sirviendo al general Philip Sheridan.

Acostumbrada a la vida militar y, aprovechando que el Congreso aprobó una ley para la formación de una fuerza militar compuesta por afroamericanos (Buffalo Soldiers), el 15 de noviembre de 1.866 se alistó en el Ejército Regular de St. Louis (Missouri) por tres años, con el nombre de William Cathay, siendo aceptada una vez superado el examen médico. Sólo otros dos personas estaban al tanto de la verdadera identidad de Cathay, su primo y un amigo, ambos de los cuales eran compañeros soldados en su regimiento.

Fue destinada al 38 de Infantería, unidad segregada de soldados negros con oficiales blancos, cuya misión era la protección de los colonos blancos en Kansas y en Nuevo México.

Poco después de su alistamiento, Williams contrajo la viruela, fue hospitalizada y se reincorporó a su unidad, en Nuevo México. Posiblemente debido a los efectos de la viruela, el calor de Nueva México, o los efectos acumulados de años de marcha, su cuerpo comenzó a mostrar signos de tensión. Ella fue hospitalizada con frecuencia. Finalmente, un cirujano descubrió que era una mujer, e informó al comandante del puesto. Fue dada de alta del Ejército por su comandante, el capitán Charles E. Clarke el 14 de octubre de 1868, con un informe médico de discapacidad.





Williams se fue a trabajar como cocinera en el Fuerte de la Unión, Nuevo México, y más tarde se trasladó a Pueblo, Colorado, donde se caso si bien su matrimonio terminó desastrosamente cuando su marido le robó su dinero y un grupo de caballos. Williams lo hizo arrestar y ella se trasladó a Trinidad, Colorado, donde se ganaba la vida como costurera, auqnue otras informaciones la situan como dueña de una casa de huéspedes. Fue en este momento que la historia de Williams, se hizo pública. Un reportero del St. Louis habia escuchado rumores de una mujer afro-americano que había servido en el ejército, y tras encontrala ella acepto ser entrevistada. Su vida y su relato el servicio militar fue publicado en The Daily Times de St. Louis el 2 de enero de 1876.

A finales de 1889 o principios de 1890, Williams entró en un hospital local, donde permaneció durante algún tiempo, y en junio de 1891, solicitó una pensión de invalidez sobre la base de su servicio militar. La naturaleza de su enfermedad y la discapacidad son desconocidas. Había un precedente para la concesión de una pensión a los soldados de sexo femenino. Deborah Sampson en 1816, y Mary Hayes McCauley (más conocida como Molly Pitcher) se habían concedido las pensiones de los que se disfrazan de hombres para servir en la guerra revolucionaria americana.  En septiembre de 1891, un médico empleado por la Oficina de Pensiones examinó Williams. A pesar de que sufrió una neuralgia y la diabetes, tenía todos los dedos de los pies amputados, y sólo podía caminar con una muleta, el médico decidió que no reunía los requisitos para los pagos por discapacidad. Su solicitud fue rechazada.

La fecha exacta de la muerte de Williams es desconocida, pero se supone que murió poco después,
ya que su nombre no figura en el censo de Trinidad de 1.890



Fuentes: Wikipedia; artistasoguerreras.blogspot.com

jueves, 24 de mayo de 2012

Dorothea Lange. Fotógrafa en tiempos de crisis

Influyente fotoperiodista, es una de las iniciadoras del documentalismo social y pionera en el reportaje. Sus fotografías humanistas sobre las terribles consecuencias de la Gran Depresión la convirtieron en una de las periodistas más destacadas del fotoperiodismo mundial. Puso en primer término a los mas pobres, personas campesinas, familias desplazadas y las personas inmigrantes. A pesar de que el drama se refleja en los ojos de estas personas, Dorothea, la fotógrafa del pueblo, como ponía en su tarjeta de visita, confesó haber hallado el coraje en lugares inesperados: “Si pierdes tu coraje, pierdes lo más valioso que hay en ti, todo lo que te queda para sobrevivir”. Sus fotos, distribuidas sin costo a los periódicos nacionales, se convirtieron en iconos de una época.




Dorothea Margarette Nutzhorn nació en Hoboken, Nueva Jersey (EEUU), el 25 de mayo de 1895, en el seno de una familia de clase media. Sus padres, Joan y Henry Nutzhorn, eran la segunda generación de una familia de origen germano-americano. Hubo dos situaciones traumáticas en su vida. A la edad de 7 años, padeció la poliomielitis, que le dañó la pierna derecha, un hecho que le causará un trauma y le marcará para toda la vida. De hecho, llevó faldas largas en la edad adulta para esconder su cojera. El segundo trauma se lo produjo la separación de los padres. Como dato curioso, decidió quitarse su segundo nombre (Margarette) y adoptó el apellido de soltera de su madre, Lange cuando se marchó a vivir por su cuenta, pues se sentía avergonzada de haber sido abandonada por su padre.

Aunque Dorothea vivía en Hoboken, todos los días iba con su madre en ferry a la ciudad de Nueva York, donde su madre trabajaba en una biblioteca pública mientras que ella iba a la escuela. No fue a la universidad y decidió estudiar fotografía, a pesar del deseo de su madre de que se dedicara a la enseñanza. En 1917, estudió fotografía en la Clarence White School, Columbia, Nueva York, de marcada tendencia pictoralista e informalmente participó como aprendiza en numerosos de sus estudios fotográficos, entre ellos el del célebre Arnold Genthe. Las verdaderas señas de identidad de su trabajo se las proporciona su faceta como reportera, que comenzaría a ejercer dos años más tarde, en 1919 cuando abre un estudio en San Francisco. Antes de ello, en 1918, se dedicó a viajar por el mundo con una buena amiga, y terminó por establecerse en San Francisco, donde abrió un estudio fotográfico y trabajó como retratista durante más de una década. 

Esta fue una etapa en la que cosechó sus primeros éxitos. En 1920, se enamoró y casó con su primer marido, el pintor Maynard Dixon, con quien estuvo casada durante quince años y con el cual tuvo dos hijos, Daniel, nacido en 1925, y John, nacido en 1928. Dixon era un pintor de paisajes y retratos, ejerciendo una cierta influencia en ella. Los problemas surgieron en la pareja, pues su marido pasaba varias semanas e incluso meses fuera de casa, realizando exposiciones y manteniendo relaciones extra-conyugales, mientras que ella tenía que hacerse cargo de la casa y los hijos y compaginarlo con su propio trabajo de fotógrafa. Hacía retratos a gente pudiente para obtener una fuente de ingresos con la que poder mantener a su familia.  



Viaja regularmente a Taos, México donde conoce a Paul Strand, que tendrá cierta influencia en su trabajo. También establece relación con Imogen Cunninghan, quien junto con Margrette Mather y Laura Gilpin son exponentes de un pictorismo moderno.

Posiblemente influenciada por sus frecuentes contactos, a partir de 1933, con el grupo f/64 empieza a reflejar su entorno mediante documentos fotográficos de las condiciones laborales de la época, y así, comienza a fotografiar en la calle, teniendo su primera exposición en al galería de Willard Van Dike(1934). 

Se ganaba la vida cómodamente como fotógrafa; sin embargo, en alguna entrevista posterior llegó a decir: “Sólo estaba fotografiando a la gente que me pagaba por ello. Eso me molestaba”. Es por esto que, al comienzo de la Gran Depresión, sacó su cámara a las calles y comenzó a fotografiar a los desempleados y a la gente sin hogar.

 



En diciembre de 1935 se divorcia de Dixon y se casa con el economista agrario Paul Schuster Taylor, profesor de economía de la Universidad de California. Taylor forma a Lange en asuntos sociales y económicos, y juntos hacen un documental sobre la pobreza rural y la explotación de los cultivadores y trabajadores inmigrantes por los siguientes seis años. Taylor hacía las entrevistas y recogía la información económica, y Lange tomaba las fotos.

Su segundo marido la admiraba y la consideraba un genio, siendo un gran apoyo para su carrera y una gran influencia en su trabajo. La relación que mantuvieron les enriqueció mutuamente pues mientras que “él la enseñó sobre los problemas sociales que ella estaba fotografiando, ella le enseñó a ver” (Gordon 2009: xvi). Asimismo, ambos apoyaron las actividades huelguísticas convocadas por los sindicatos, el establecimiento de cooperativas y el fin de las prácticas discriminatorias a los inmigrantes.

En 1935, Lange y Taylor documentaron la situación de los granjeros que habían emigrado a Nipomo y al Imperial Valley para la California State Emergency Relief Administration (departamento para la ayuda urgente en el estado de California). Cuando le llegó a Roy Stryker, economista, fotógrafo y miembro del gobierno, una copia de los informes que Lange y Taylor habían elaborado, éste le ofreció a Lange un trabajo en el Resettlement Administration (R.A.) (departamento de reubicación) que se había creado en agosto de 1935. No obstante, Lange no se trasladó a vivir a Washington, como hacían la mayoría de los que trabajaban para el citado organismo, sino que permaneció en California. 

Lange empezó a reflejar ese entorno rural mediante documentos fotográficos de las condiciones laborales de la época, dedicando especial interés en captar a los más afectados por la Gran Depresión norteamericana de los años 30.





Así, a partir del año 1935 empezó a colaborar con el gobierno de Franklin Delano Roosevelt y su programa de recuperación y reforma económica, el New Deal, primero en el R.A., (departamento de reubicación), creado en 1935, y, posteriormente, para el organismo que le sustituyó en 1936, el Farm Security Administration (F.S.A) (departamento para la seguridad agraria), cuya sección fotográfica constituyó un impresionante archivo gráfico que abarcaba todos los aspectos de la vida rural americana y ayudó a comprender al pueblo americano la gravedad de la crisis económica por la que atravesaba en ese período. 

El gobierno de los Estados Unidos comprendió la importancia de la fotografía como instrumento de propaganda política y entre 1935 y 1942 envió fotógrafos a retratar la América rural con la intención de informar a los habitantes de las ciudades industriales y comerciales de las condiciones de vida en el campo y de las ayudas que la administración del New Deal enviaba a los granjeros empobrecidos. Es así como su obra más conocida se desarrolla en los años 30, años de la gran depresión, al igual que Walker Evans, con quien comparte esa mirada concisa y digna. Se convierte así en testigo de esta época, pero a diferencia de Evans, sus personajes ganan en humanidad. Se acerca a ellos de manera casi amorosa, insuflándoles un cierto halo de heroísmo. Su obra es testimonio de la imagen más trágica de América, testimonio por otro lado lleno de compromiso, convencida de que sus imágenes podían ayudar a cambiar las cosas. 

También, a finales de la década de los años treinta, concretamente entre 1938 y 1939, Lange preparó junto a su marido, Paul S. Taylor, el libro An American Exodus, A Record of Human Erosion, que fue editado en 1939. La obra sería el fruto de la estrecha colaboración entre la fotógrafa y el científico social. En el citado libro se narra el trágico éxodo de miles de americanos de una tierra que se había quedado empobrecida.
 
Lange y Taylor realizaron una gran labor documental en la que aparecían los textos que recogían un análisis del fenómeno migratorio junto a las fotografías, analizando el fenómeno de la migración motivada por la Depresión. En el microfilm se recogían fragmentos de conversaciones escuchadas en el momento en que se tomaron las fotografías y se describía la situación desesperante que padecían. Estos emigrantes competían con los trabajadores mejicanos y con otros emigrantes, pero no se les ofrecía una tierra para trabajar, sino trabajar en la tierra (Lange y Taylor 1999). La tenencia de la tierra estaba en muy pocas manos. Así, en 1935, en el Imperial Valley tan sólo setenta y cuatro individuos controlaban la mayor parte de la tierra cultivable (Federal Writer’s Project 1939: 639-40).


En 1941, Lange recibió el premio Guggenheim Fellowship por la excelencia en fotografía. Después del ataque a Pearl Harbor, dio su prestigio para registrar la fuerza de la evacuación de los japoneses estadounidenses (Nisei) en los campos de concentración del occidente del país. Cubrió todos los actos de reubicación de los japoneses, su evacuación temporal en centros de reunión y los primeros campos permanentes. 

Para muchos observadores, sus fotografías de muchachas japonesas estadounidenses presentando honor a la bandera antes de ser enviadas a campos de concentración es un recuerdo de las políticas de detención de personas sin ningún cargo criminal y sin derecho a defenderse. Sus imágenes fueron tan obviamente críticas que el Ejército las embargó. Dichas fotografías están en la actualidad disponibles en la División Fotográfica y la Biblioteca Bancroft de la Universidad de California.


A partir de esta fecha empieza a tener problemas relacionados con su salud, hecho que determina que su objetivo fotográfico se vuelque hacía temas cercanos como su familia. En la década de los 50, mientras su estado de salud se lo permitió, realizó diversos trabajos para revistas en América Latina, Así y África, así como un estudio sobre el sistema judicial californiano. Así, entre
1958-63 viaja a Asia, Venezuela, Ecuador, Egipto, Siria, Irak y diferentes países europeos. En 1952  fue la cofundadora de la revista Aperture

A partir de 1964, tras tener conocimiento de que padece un cáncer, se dedica a lo que sería sus dos últimos proyectos: organizar una retrospectiva de su obra en el MOMA y ha documentar su vida. Mediante estos escritos que recogió explica su ideario fotográfico, su forma y manera de ver, percibir y vivir la fotografía. En ellos se autodescribe como una fotógrafa totalmente purista y defensora de la fotografía directa, objetiva y sin pasar por ningún tipo de manipulación
. Lange que no sufría las limitaciones de las grandes y pesadas cámaras fotográficas, comentó:

“Te cuelgas la cámara en el cuello así como te calzas los zapatos y ahí está, un accesorio del cuerpo que comparte la vida contigo. La cámara es un instrumento que enseña a la gente cómo ver sin la cámara.”

En las dos últimas décadas de su vida, su salud fue bastante pobre. Sufrió de problemas gástricos, úlceras y los síndromes del post-poliomilitis. Murió en San Francisco, el 11 de octubre de 1965 de cáncer a la edad de 70 años. dejándonos aproximadamente 25,000 negativos que ahora son parte trascendente de la historia de Estados Unidos.


 Lange en su coche, cargando con su cámara Graflex 4×5. Se trata de 4×5 pulgadas, por lo que la cámara era todo un armatoste de madera.

El verdadero éxito de la obra de Dorothea Lange no se da hasta el año 1972, cuando el Museo de Whitney incorpora 27 obras en la exposición “Executive Order 9066” destinada a mostrar el internamiento japonés. El entonces crítico del New York Times, A.D. Coleman, describió las fotografías de Lange como: “documentos de tan alto nivel que compenetran los sentimientos de las víctimas y también los hechos del crimen.” 

Lange fue una firme defensora de la fotografía directa, objetiva y sin que pasara por ningún tipo de manipulación. Sus imágenes trataban de invitar a la reflexión, a mostrar al hombre y sus circunstancias sin la manipulación de las situaciones. No obstante, algunas veces se advierte que sus fotografías de documentalismo social son posadas, y el sujeto advirtiera y fuera consciente de la cámara, pero eso no se trata de una actuación sino, simplemente, de un mostrarse en forma estática. Lange no solía preparar a los sujetos de la acción, pero si lo hacía a propósito, les hacía mirar directamente a la cámara. 

Como fotógrafa documental, Lange fotografiaba a la gente en su ambiente, como eran, y trataba de encuadrar y captar lo que las personas y el ambiente tuvieran que ofrecer en un sentido que pudiera evocar un significado; les fotografiaba en el contexto de sus vidas (George Elliot 1966). A veces, Lange se acercaba al sujeto, pero decidía excluir el entorno, es decir, se centraba en la humanidad del sujeto de la acción. Otras veces, incluía el fondo pues si le interesara éste.


Generó una conciencia social a través de la mirada de su cámara. Se advierte, por un lado, que en sus imágenes existía un cierto carácter de denuncia, con el fin de producir una transformación social y, asimismo, parecían tener también como finalidad la comprensión de la humanidad. 

Según Linda Gordon, la mayoría de las fotografías de Lange eran optimistas e incluso utópicas, no a pesar de, sino precisamente por sus frecuentes descripciones de la tristeza y de las privaciones. Al mostrar a los sujetos en una situación triste, destacaba que no eran merecedores de las privaciones que padecían y llamaba la atención sobre el hecho de que la democracia no se había logrado de una forma plena, al mismo tiempo, que afirmaba que una democracia mejor era posible (2009: xiv). 

La fotografía de Lange que quedó como su mayor clásico fue "Madre Migrante". La mujer en la foto es Florence Owens Thompson, pero Lange aparentemente nunca supo su nombre. El éxito de la foto tiene que ver con su contexto histórico y su utilización, pero, también, con su indudable calidad artística. En cuanto a composición y contenido, la imagen es paralela a la de las Vírgenes renacentista; sólo que ahora la Virgen es sustituida por una madre sufriente con tres niños.

La foto fue tomada en 1936 en los campos que albergaban a trabajadores agrícolas con poco o ningún trabajo. En este caso, se trataba de un campo de recogedores de guisantes que llevaban tiempo sin trabajo, en Nipomo (California). Muchos de estos trabajadores habían perdido sus granjas y tierras y se trasladaban de un punto a otro de los Estados Unidos, buscando trabajo.

En la toma original, que fue retocada, aparece en la zona inferior derecha un dedo; el asunto del dedo es bastante misterioso, ya que parece un pulgar, pero si es de Florence O. Thompson la posición es inverosímil. La foto, al publicarse en Survey Magazine en 1936 había sido retocada de tal modo que el pulgar casi desapareció, pero dos años después Lange retocó el negativo que estaba en el edificio de la FSA, lo que no agradó a Roy Stryker, jefe de Lange. El asunto del pulgar habla de la concepción que tenía Lange de la fotografía de reportaje: la realidad, sí, pero “filtrada” de tal manera que cumpla los objetivos que se intentan transmitir. Se trataba de generar emociones positivas (solidaridad, etc.) y no burlas al pulgar “fantasma”. Aquí tenemos la imagen original sin retocar, con el pulgar visible.



Madre Migrante, Florence Owens Thompson, el clásico de Lange.


Lange cuenta que había pasado de largo, con su coche, el campo de Nipomo; cuando estaba ya a 30 kms. volvió, pensando que debía afrontar lo que se iba a encontrar ahí.

" Vi y me acerqué a la famélica y desesperada madre como atraída por un imán. No recuerdo cómo expliqué mi presencia o mi cámara a ella, pero recuerdo que ella no me hizo preguntas. No le pedí su nombre o su historia. Ella me dijo su edad, que tenía 32 años. Me dijo que habían vivido de vegetales fríos de los alrededores y pájaros que los niños mataban. Acababa de vender las llantas de su coche para comprar alimentos. Ahí estaba sentada reposando en la tienda con sus niños abrazados a ella y parecía saber que mi fotografía podría ayudarla y entonces me ayudó. Había una cierta equidad en esto".








Fuentes: Wikipedia;  Fernando del Río; Ojuel Revista semestral del Grupo de Investigación de la Junta de Andalucía y de la Universidad de Sevilla ESCRITORAS Y ESCRITURAS














viernes, 18 de mayo de 2012

Madeleine Pelletier.



La primera psiquiatra francesa que trabajó en un "asilo" para enfermos mentales, fue también una defensora de los derechos de las mujeres —concibiéndolas como sujetos libres y autónomos, un concepto absolutamente minoritario en la Europa de finales del siglo XIX. La mujer vestida con traje de hombre, masona, y que pregonaba los ideales del neo-malthusianismo, rechazaba las convenciones burguesas y trabajaba para modificar en lo cotidiano el tradicional lugar de la madre-esposa.



Madeleine Pelletier, médica de profesión, nacida en Paris el 18 de mayo de 1874. Hija de madre soltera que se gana la vida como vendedora ambulante, conoce una infancia muy pobre y muy pronto se encara a su madre, mujer dura y dominante. Hay quienes señala que en su familia eran 6 hermanos y que su padre, conductor, sufrió una  hemiplejía en 1878, quedando confinado a su silla de ruedas, siendo frecuentes la discusiones entre Madeleine y su padre por entender este que la escuela era alternativa a la miseria. Madeleine asiste a una institución religiosa y de paso, en 1885 el certificado de la escuela primaria, pero dejó la escuela contra el consejo de sus profesores, frecuentando en esos tiempos los círculos libertarios y feministas.

Tiempo después rindió libre las materias del bachillerato  que aprueba en 1897 y el año siguiente, a pesar de la resistencia de su familia, obtuvo una beca y en 1898 ingreso a la Facultad de Medicina de París, a pesar de los numerosos obstáculos que encuentra como mujer libre y emancipada.

Pelletier empieza estudiando como antropóloga la relación entre el cráneo y la inteligencia, según las taorías de Paul Pierre Broca, junto con Charles Letourneau y Léonce Manouvrier. Abandona la antropología, oponiéndose a la idea de que el tamaño del cráneo pudiera determinar la inteligencia y las diferencias entre sexos.

Después de romper con la antropología, Pelletier orienta sus intereses hacia la psiquiatría. En 1906 se convierte en la primera mujer en aprobar los exámenes de asistencia, pero se le negó el acceso al concurso del internado. Sin embargo, gracias a una campaña de prensa que promovió a través del diario feminista La Fronde, gano la causa y fue nuevamente la primera mujer médica que trabajó en un asilo para enfermos mentales. Defendió su tesis en 1904 y se dedicó a la medicina general, promoviendo además los derechos de la mujer y la igualdad de los sexos.


Pocas son las fotos de la dra. Pelletier con ropa de la mujer. Una de ellas es esta del  curso académico 1903/1904, donde todavía tenía el pelo largo y las faldas hasta el tobillo.

Participa activamente en el feminismo y el activismo socialista. En 1906 se convirtió en secretaria de la Solidarité des femmes (Solidaridad con la Mujer), y estableció la organización como una de las organizaciones feministas más radicales de la época. En 1908 representó al grupo en las manifestaciones de Hyde Park por el sufragio femenino .

Durante este periodo, también ayudó a fundar el unificado Partido Socialista francés (como la sección francesa de l'Internationale Ouvrière ) en 1905, se sentó en su consejo nacional hasta la Primera Guerra Mundial , y en la mayoría de los congresos socialistas internacionales antes de la guerra.

Pelletier muestra sus creencias en su vestido y el comportamiento social. Llevaba el pelo corto, vestía trajes de hombre y sombrero hongo; era célibe. Sus acciones fueron percibidas por sus contemporáneos como un desafío a la identidad de género. Ella escribió de su imagen,

“enseñaré los míos [los pechos] cuando los hombres empiecen a llevar alguna clase especial de pantalones para enseñar los suyos".


Colaboradora de revistas como L´Idée libre, revista mensual de educación social, y Libertaire. escribió extensamente sobre el tema de los derechos de las mujeres: La femme en lutte verter droits ses ("mujer que lucha por sus derechos") (1908), Idéologie d'hier: Dieu, la morale, la patrie ("Ideología de ayer : Dios, la moral, a la Patria ") (1910), L'Emancipación sexuelle de la femme (" la emancipación sexual de la mujer ") (1911), Le Droit à l'avortement (" El Derecho al Aborto ") (1913), y L'éducation féministe des filles ("La Educación de las Niñas Feminista") (1914).

En su libro La emancipación sexual de la mujer, dedica un capitulo completo al aborto, y por ese tiempo empezó a practicar gratuitamente interrupciones de embarazo, a pregonar la educación sexual y la planificación familiar. Sus puntos de vista en favor del control de natalidad y el aborto se alinearon estrechamente con la teoria malthusiana, apoyando el uso de control de la natalidad y el aborto de las mujeres.

Trabajó para la Cruz Roja durante la guerra y como masona era miembro de la La Nouvelle Jérusalem  desde 1904. Desde su activismo político en favor de la emancipación de las mujeres, a menudo choca con su logia a pesar de que ésta tiene miembros de ambos sexos.

Viajó ilegalmente a la Unión Soviética en 1921 y escribe Mon voyage aventureux en Russie communiste (Mi azaroso viaje por la Rusia comunista), publicado por primera vez en La Voix de la Femme (La voz de la mujer) a finales de 1921, y como libro en 1922, donde critica el terror, la burocracia, la miseria, el misticismo bolchevique y la situación de la mujer en el mundo comunista.

Madeleine con las candidatas del partido socialista en las elecciones francesas.1910.

En 1926 abandona categoricamente el comunismo y abraza, después de ir y venir, el anarquismo definitivamente. En esta época escribe para la Encyclopédie Anarchiste. En 1927 defiende a Nestor Makhno en el periódico La Fronde. Después escribe novelas utópicas y en 1933 publica su autobiografía La femme vierge (La mujer virgen). Este año también se adhiere al «Grupo Fraternal de pacifistas integrales Mundial».

Pelletier sufre un derrame cerebral en 1937. Sin embargo, siguió practicando abiertamente el aborto y fue arrestada en 1939. Juzgada según la «Loi Scélérate» de 1920, es condenada, pero por razones de salud es internada en el asilo de Épinay-su-Orge (Francia) donde su salud física y mental se deteriora, hasta morir el 29 de diciembre de 1939.




Fuentes: Informativo mujer, no. 164. Wikipedia;  Marisa Avigliano




martes, 15 de mayo de 2012

Maria Lacerda de Moura.



Considerada una de las pioneras del feminismo en Brasil, esta anarquista y feminista, también se unió a los movimientos obreros y sindicales de su época. Escritora polémica y oradora prestigiosa abordó cuestiones sobre la educación sexual de las jóvenes, la virginidad, el amor libre, el derecho al placer sexual, el divorcio, la maternidad consciente y la prostitución, asuntos poco discutidos por las mujeres de su época.





Nacida en Minas Gerais, al 16 de mayo de 1887, hasta que cinco años mas tarde, sus padres Modesto y Amelia  deciden trasladarse Barbacena ciudad en la que María comienza sus estudios primarios teniendo como profesora una religiosa, la Hermana Rosa. Para contrarrestar la influencia de las enseñanzas religiosas, Modesto Lacerda, hombre culto y anticlerical, convence a Maria, que tenia entre 10 y 12 años, para que traduzca al pensador anticlerical Maurice Lachâtre.

Se graduó en la Escuela Normal de Barbacena, en 1904. A continuación, inicia un trabajo con las mujeres de la región, promoviendo una campaña para la construcción de viviendas para los pobres de la ciudad y  comienza a dar clases, como maestra, en la Escuela Normal de Barbacena, tomando la pedagogía racionalista del anarquista español Francisco Ferrer.

Se mudó a San Pablo, donde colaboró con la prensa independiente y progresista, publicando artículos sobre educación y denunciando la opresión sexista ejercida contra las mujeres, criticando con acerbo a la moral sexual burguesa, denunciando la opresión sexista ejercida sobre las mujeres, ricas o pobres.

Desde la perspectiva libertaria, la explotación, la injusticia y la desigualdad significan un quebrantamiento de las leyes naturales. Como males artificiales, la ley, la propiedad y la autoridad crean un medio social inarmónico que corrompe al ser humano desnaturalizando su conducta. Por el contrario, la naturaleza es orden y armonía, la naturaleza es, en esencia, anárquica. Y también en el ámbito de la sexualidad, la oposición entre naturaleza y sociedad, instinto y ley, sería una constante en el discurso anarquista.

“La sociedad, ciegamente, se enfrenta contra el instinto, contra la Naturaleza, y legisla, codifica y organiza el amor”, escribía  María. 

Pionera del feminismo en Brasil, fundó en 1921 la Federación Internacional Feminista. Se unió a los movimientos obreros y sindicales de su época y publicó artículos en varios periódicos, sobre todo en la prensa anarquista brasileña, argentina, uruguaya y española y lanzó en 1923 la revista Renascença, especializada en las cuestiones sobre la formación intelectual y moral de las mujeres. Del mismo modo, publicó varios ensayos, algunos de los cuales: Em torno da educação (1918); A mulher moderna e o seu papel na sociedade atual (1923); Religião do Amor e da Beleza (1926); Han Ryner e o amor plural (1928); Amai e não vos multipliqueis (1932); A mulher é uma degenerada ? (1932) et Fascismo: filho dileto da Igreja e do Capital(s/d). 

Igual que sus obras escritas, sus conferencias eran también polémicas, por los temas que abordaba: los derechos de la mujer, la educación sexual de las jóvenes, la virginidad, el amor libre, el derecho al placer sexual, la maternidad consciente y la prostitución




Valiente y decidida, refutó las ideas sobre la inferioridad de la inteligencia de la mujer: ella afirmaba que "la inteligencia no tiene sexo, pero actualmente, la inteligencia de la mujer está al servicio de la mentalidad masculina". En su misión de pacifista fueron sus maestros Sócrates, Gandhi y Tolstoi. 

Viajó a dar conferencias a Uruguay y Argentina, invitada por los sindicatos locales y los anarquistas. María Lacerda de Moura presenta en su defensa del amor libre unas connotaciones marcadamente feministas. Sus críticas contra la institución familiar se deben a las relaciones de poder que se establecen en su seno, en perjuicio de la libertad de la mujer: “La institución de la familia está basada en la ignorancia de la mujer, en el servilismo y la esclavitud femenina”. Asimismo, la monogamia implica la esclavitud sexual y amorosa de la mujer, y lo hace del mismo modo en el matrimonio y en las uniones libertarias que prescinden de la legalidad


“Creen, los infelices, que la fémina no es ni debe ser dueña de su cuerpo sino que ha de […] pertenecer solo y exclusivamente a un varón: él. […] Su conducta es exactamente la misma de los partidarios del matrimonio legal, canónico o no, puesto que la unión monógama y la familia indestructible son la base y sostén de la Religión, del Estado y de la Propiedad Privada”. 

Ella propugnará el amor plural, rechazando tanto la monogamia como la camaradería amorosa preconizada por Emile Armand, que había  defendido el principio “todas para todos y todos para todas”, dirigiendo sus críticas hacia los celos, que calificaba de “sentimiento autoritario”. María Lacerda de Moura, en buena parte de acuerdo con Armand, se opondrá sin embargo al comunismo sexual y la promiscuidad en la cual “la mujer sigue representando el papel de cosa, objeto de placer, elegida siempre y casi nunca con derecho a escoger”. 

Entre 1928 y 1937, esta activista libertaria formó parte de una comunidad en Guararema (en una comuna anarquista formada por pensadores y exiliados) correspondiente al periodo más intenso de su actividad intelectual. Describió la experiencia de esa época de este modo «libre de escuelas, libre de iglesias, libre de dogmas, libre de academias, libre de muletas, libre de prejuicios gubernamentales, religiosos y sociales.». 

Debido al gobierno represivo de Getúlio Vargas tuvieron que abandonar la comunidad y ella fue a vivir a Río de Janeiro donde se dedicó a la locución radial y a varias actividades hasta su muerte en 1945.








 Fuentes: mujereslibres; www.nodo50.org; Wikipedia




sábado, 12 de mayo de 2012

Mercedes Pinto de Armas y Clos. La poetisa canaria


Intelectual, exiliada, canaria y republicana. Tuvo la osadía de pensar diferente, y el valor de actuar en consecuencia. Prefería a José Martí antes que a las colonias españolas, a Mateo Morrals antes que a los reyes contra los que atentó en 1906. No son precedentes que faciliten entrar en el círculo de los privilegiados. Pero ése es el exacto lugar que le corresponde. Desconocida casi absolutamente en España es, sin embargo, enormemente valorada en los países americanos en los que desarrolló su labor de conferenciante, poetisa y novelista. 



Nace el 12 de octubre de 1883 en Santa Cruz de Tenerife. Era la primogénita del matrimonio formado por Francisco Pinto de la Rosa y Ana María de Armas y Clos. Su madre, pianista y mujer de desarrollada formación cultural, era la imprescindible animadora de las tertulias familiares. Por su parte, su padre, cuya figura se incluye dentro de la obra Tinerfeños ilustres del siglo XIX, fue profesor del Instituto de Canarias y escritor cuyas obras completas fueron prologadas por Benito Pérez Galdós. 

En el seno de una familia acomodada, la infancia de Mercedes Pinto transcurre de forma placentera pero, al mismo tiempo, es educada para reproducir el papel que le corresponde a una mujer de su clase en la sociedad de la época: “conceder, acceder, sonreír, querer, agradecer, escuchar, compadecer”.

“Todas las tardes mi madre cerraba concienzudamente las ventanas. Bajo los cristales, cerradas las persianas, sujetas las puertas de madera con fuerte tranca de hierro.”

Mercedes cursó el bachillerato, algo excepcional para las mujeres de su tiempo. Ya en la adolescencia se despierta su vocación literaria, influida por la personalidad de su padre que hacía críticas literarias en la Revista de Canarias, fundada por él mismo y por el republicano federal Elias Zerolo. Los primeros poemas y cuentos de Mercedes se publicaron en la prensa local. A la edad de 14 años es conocida como la “Poetisa Canaria”. Ya en esta época obtuvo galardones en diferentes concursos de ámbito regional.

En 1909 se casa con el catedrático de la Escuela Náutica de Las Palmas y capitán de la marina mercante Juan Foronda y Cubilla, con el que tuvo tres hijos. El matrimonio resultó muy desafortunado y las vejaciones que soporta de su marido, diagnosticado de paranoia celotípica, impregnarán su actitud ante la vida y los temas dominantes de su obra. Diez años dura esta atormentada convivencia hasta que en 1919, por recomendación médica Juan de Foronda es internado en un sanatorio de Madrid. Esta visita a la capital del país será decisiva para Mercedes Pinto que, gracias al asesoramiento del abogado Rubén Rojo (su segundo marido), conseguirá refugiarse en Madrid con sus tres hijos y entrar en contacto con el mundo intelectual madrileño.

Explica A. Llarena que “La convivencia amarga de Mercedes con su esposo, el miedo a morir en sus manos o el temor a que sus tres hijos sufrieran los irreversibles embates de un hombre atormentado y celoso, la obligaron a abandonar Tenerife y poner rumbo a Madrid”. Su intención era clara: ingresar a su marido en un manicomio. Esa era la única manera en la que una mujer podía librarse de su maltratador en un país que no estaba preparado para asumir alteraciones en su modelo social, basado en un androcentrismo que otorgaba a la mujer un papel meramente reproductivo.

Empieza a escribir en la prensa y establece amistad, entre otros, con Ortega y Gasset y Unamuno. En ese entonces comenzó su colaboración con reputados diarios y revistas españoles como Prensa Gráfica, La Acción, o Lecturas, siendo igualmente secretaria de la revista Los Ciegos. Pero lo que marcará ese momento es su contacto con los círculos feministas y su amistad con la escritora Carmen de Burgos, que se había separado de su marido y era una ardiente defensora del divorcio y de los derechos de las mujeres; por ello debió constituir un modelo de comportamiento para Mercedes e influir en sus planteamientos feministas y republicanos posteriores. 

En México, años más tarde ella relataba así su experiencia: Llegando a Madrid me acogieron un grupo de escritores de aquella época: Unamuno, Carmen de Burgos ( Colombine ) ... Supieron mi historia y me alentaron a que diese conferencias sobre el divorcio. Di una que hizo gran ruido, titulándola “El Divorcio como medida higiénica”.

El médico Navarro Fernández había organizado una serie de conferencias sobre salud e higiene en la Universidad Central de Madrid a finales de 1923, que se iba a cerrar con una ponencia de Colombine. Pero una enfermedad la obligó a guardar reposo, así que propuso que fuera su amiga Mercedes Pinto quien la sustituyera. “Yo dije que el tema sería el divorcio”. ‘Recuerde usted que el ciclo lleva por título Conferencias Higiénicas’, interrumpió el doctor Navarro. Y yo aduje que las enfermedades contagiosas y hereditarias eran motivo lógico de divorcio”, escribió Mercedes para contar cómo coló en aquel discurso su defensa del divorcio. 

 
[…] Yo sé, señores, que esta enfermedad pueden llevarla en sí lo mismo los hombres que las mujeres, pero yo soy mujer y vengo a hablar por ellas. Los hombres casados con una enferma de este género lo tienen todo a su favor: «Pobre hombre —dicen— la mujer es insoportable, es celosísima, es rabiosa, es una fiera; debe estar chiflada, porque hace cosas muy extrañas»....Por fin el marido, acompañado del asentimiento y la conmiseración de los amigos, de sus criados y del mundo, toma a la esposa y la lleva a una casa de salud, o la entrega a sus padres, quedándose él con los hijos, porque la mujer «no anda bien de la cabeza». 

Así dicen; y no andar bien de la cabeza es tener celos infundados de un marido intachable, es el enfadarse sin causa, es hacer del hogar una molestia continuada, etc., etc. El hombre pues, está ya liberado…….

¿Cómo va un médico que examina la sangre y el pulmón de un hombre a saber que en no lejano día el negro sadismo se levantará cruel y silencioso entre las sombras de la alcoba nupcial? ¿Cómo puede el médico adivinar las torturas a que la infeliz esposa va a verse sujeta? ¿Cómo la verán sus ojos de doctor y humanista con los dedos retorcidos y la garganta doblada bajo las presiones y las mordidas que han de dar al sádico el esperado goce? .... Las infinitas crueldades que un enfermo del cerebro puede desarrollar en el matrimonio sólo puede concebirlas la mente más exaltada, los celos más insospechados, las manías más torturantes, los insomnios más tétricos, las bajezas más bochornosas… 

Y eso, todo eso que parece ha de ser causa de divorcio, no lo es ni puede serlo, puesto que el Código aprecia como motivo de divorcio aquellos golpes de naturaleza tal que pudieran haber causado la muerte, y una cantidad de testigos que no sean de la familia, ni sirvientes, sino personas de fuera de la casa que hayan presenciado los hechos. De manera que todas las violencias, las torturas y los horrores incontables por asquerosos o brutales que contra su esposa pueden ocurrírsele a un paranoico, no son nada ante las leyes; tiene que esperar que le peguen un tiro… (y no la acierten) para que los jueces piensen que si le acierta… ¡se hubiese quedado en el sitio! Y por lo que se refiere a los testigos, desde luego comprenderéis lo imposible de que ciertos martirios, generalmente de alcoba y nocturnos, tengan testigos, por que no es costumbre que los amigos estén en la habitación a esas horas, y si la esposa grita, ya tendrá cuidado de no volver a hacerlo porque el marido lo impedirá, del modo que pueda, pero lo impedirá. 

Además, todo el ambiente que ayudó al esposo de la enferma, al recluirla en un manicomio, o enviarla con su familia, quedándose él con sus hijos, ambiente que le harán también las mujeres que se pondrán de parte del marido, le faltará seguramente a la esposa al tratar de hacer lo mismo. Por regla general, pocas veces llega al público el verdadero aspecto de la horrible verdad.... Un señor discutidor, suspicaz, dispuesto a agriar las conversaciones con frases molestas y hasta llegando alguna vez a una agresión, no es para los ojos de los extraños más que un hombre de mal carácter, o tal vez cuando más «un señor raro»; pero esas gentes ven las cosas de lejos, no saben los disimulos, las suspicacias y los engaños con que esos hombres que no son raros, sino sencillamente enfermos, llegan a ocultar al público completamente las espantosas negruras de su hogar. 

Esa locura engañadora, que lleva generalmente al que la padece a ver en los demás maldad y refinada malicia, desprestigia a la esposa del loco, por regla general, y a las iras de éste se les llamará «mal carácter», y a su sadismo exageraciones de la esposa que comprende mal las expansiones de un apasionado, y a sus celos les llamarán «exceso de amor», si es que no —¡lo que desgraciadamente ocurre!—, se vuelve la opinión en contra de la esposa, y dicen que algo habrá en ella cuando él la cela. ¿Qué ayuda puede darnos la justicia? Ninguna; porque la locura por sí no es causa de divorcio. […] 




La conclusión de su discurso era que, en el caso de que la legislación no concediera el divorcio (a la mujer casada con un “loco” ) ella "debe seguir el camino marcado por la naturaleza, esto es, buscar el amor y el hogar al que tiene derecho".

Como miembro de la Liga Internacional de Mujeres, una asociación feminista presidida por Carmen de Burgos que reivindicaba sus derechos políticos y civiles, en 1924 Mercedes pidió a Primo de Rivera la reforma de una medida gubernamental que marginaba a las madres solteras, lo que le valió la enemistad del dictador y, según decía ella, su destierro, que pudo evitar gracias a la ayuda de la masonería: La masonería a la que pertenecía el grupo de escritores de oposición, supo bajo cuerda que se me iba desterrar a Fernando Poo y entonces, con pasaportes falsos logré salir de España y dirigirme a Uruguay. Esa es la historia de mi destierro.

Logró escapar a Uruguay junto con su abogado y segundo marido Rubén Rojo. Ya en Lisboa, ciudad desde la que partirían hacia Montevideo, murió su hijo primogénito, Juan Francisco, de tan sólo 15 años, a consecuencia de una grave enfermedad. A partir de ese momento desplegará una intensísima labor cultural que la llevará a dar conferencias en muchos lugares del continente americano. En Uruguay, donde pudo casarse legalmente, dispuso de cargos especiales en el Gobierno, siendo la primera mujer oradora del gabinete. Fundó en su propia casa la Casa del Estudiante para la promoción cultural de las clases populares, donde contó con invitados de la talla de Rabindranath Tagore, Luigi Pirandello o Alfonsina Storni. Además inició la revista Vida Canaria. 



Una vez en Uruguay, Mercedes no se desvinculó de la lucha feminista y pro-republicana, mientras se dedicaba profesionalmente al periodismo y la radio. Colaboró con las revistas Mundo Uruguayo y Vida femenina y escribió en el diario El Día, hasta que salió hacia otros países de Sudamérica, en 1932.
Los temas principales de sus artículos, acompañados a menudo de conferencias dirigidas especialmente a las mujeres, expresan un gran interés por la educación femenina y los derechos cívicos de mujeres y hombres. Habla sobre la mujer ideal, el divorcio, el voto femenino, la educación sexual y el matrimonio, etc. Sus ideas feministas aparecen desarrolladas en el artículo sobre "Los derechos de la mujer", publicado en la prensa canaria en 1930, donde asume con claridad las posiciones sufragistas en el debate sobre el voto femenino que se estaba desarrollando entonces en España.

En ese tiempo (1926) escribió su novela más conocida, Él, que fue adaptada por Luis Buñuel al cine el año 1952, y otras obras como Cantos de muchos puertos o Un señor cualquiera, estrenada esta última en el Teatro Solís de Montevideo en 1930. También en la capital uruguaya creó su propia compañía de teatro, la Compañía Teatral de Arte Moderno, en la que figura como asesora literaria y directora artística y en la que debutan en el mundo de la interpretación todos sus hijos: Ana María y Pituka de Foronda, y Rubén y Gustavo Rojo. Fue ayudada por Jaime Torrubiano Ripoll que sería prologuista de su novela Él. 

Este sería el punto de partida de una larga gira que la lleva a recorrer diferentes naciones de sudamérica. Desplazamientos profesionales que compagina con su actividad como pedagoga: invitada por el Gobierno paraguayo para la celebración de las fiestas de la Independencia participa como conferenciante en un evento que tiene lugar en la Universidad de Asunción; en Argentina imparte unas jornadas sobre el tema de la mujer en la Universidad Nacional de Tucumán; en Bolivia sigue llevando a cabo distintas campañas de educación popular paralelas a las representaciones de su compañía teatral.

En 1933 se trasladó con su familia a Chile, donde conoció a Pablo Neruda quien impresionado por la personalidad de la canaria le dedicaría unos versos. Fue en este país donde publicó también su segunda novela, Ella, en 1934. Desde 1935 hasta 1943 residió en Cuba, donde efectuó una ingente tarea en defensa de la República Española y ocupó el puesto de Educadora de Conferencistas. También en la isla caribeña alzó la voz en favor del pueblo judío intentando solidarizar a la población cubana con los refugiados que llegaban huyendo de la barbarie nazi.

Después de una estancia en Cuba se trasladó, tras la muerte de su marido, a México. Allí desarrolló una ingente tarea cultural en la línea que había mantenido toda su vida: la defensa de los derechos de las mujeres, de la clase trabajadora y la modernización de la educación. Es allí donde sus hijos (Pituka de Foronda y Rubén y Gustavo Rojo) comenzaron su carrera en el cine mexicano. 

En todos estos lugares (Chile, Cuba y México) Mercedes desarrolló una intensa actividad como oradora y dramaturga, declarándose como una gran defensora de los derechos de las mujeres, la clase obrera, y la modernización de la educación. En 1953 participó en un ciclo sobre Arte Contemporáneo que se desarrolló en el Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife. También residió algunas temporadas en Madrid, pues sus hijos varones empezaban a intervenir en el cine español, incluso ella apareció, como artista invitada en dos producciones cinematográficas: El coleccionista de cadáveres (Santos Alcocer, 1966) y Días de viejo color (Pedro Olea, 1967). A pesar de estas visitas esporádicas nunca permaneció mucho tiempo en la España franquista. Hasta el momento de su muerte mantuvo una intensa actividad periodística, publicando sus últimas colaboraciones en el suplemento Los Jueves de Excelsior.

Mercedes Pinto siguió colaborando con los círculos republicanos del exilio español, primero en Cuba y desde 1943 en México, país donde se instaló y vivió como exiliada hasta su muerte, el dia 21 de octubre de 1976, a la edad de 93 años, en México D.F. Los versos que en su día le dedicara Pablo Neruda son hoy el epitafio de su tumba en el Panteón Jardín de México.



 “Mercedes Pinto vive en el viento de la tempestad/ con el corazón frente al aire,/ con la frente y las manos al aire/ Enérgicamente sola/ urgentemente viva/ Segura de aciertos e innovaciones, / terrible y amable en su trágica/ vestidura de luz y llamas”.

Mercedes es un claro ejemplo del olvido y el abandono al que hemos sometido a personalidades relevantes del mundo de la cultura y las artes. En el año 2009, el Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General del Libro, decide dedicar el "Día de las Letras Canarias" a la figura de Mercedes Pinto.

¿El genio nace o se hace? Ella abarca los primeros veintitantos años de la vida de Mercedes Pinto. Su infancia feliz en Tenerife, arropada por una familia pudiente, respetada y amante, sus incursiones en la religión, en la poesía; las primeras dudas que se despiertan en su inteligencia de niña precoz y vital; los tanteos amorosos; las injusticias; las bajezas humanas. Su matrimonio con Juan de Foronda, al que dedicó el libro Él, que inspiró la película homónima de Luis Buñuel. Pinto nació con genio, y dedicó la vida a fomentar el suyo, y a sembrar en los demás la inquietud para hallarlo en ellos mismos. Ella narra la situación previa a la catarsis que convirtió a Mercedes Pinto en un personaje a la altura de Gertrude Stein o Pablo Neruda.






Principales obras

    Obras teatrales: “Un señor cualquiera” (1930), “Silencio” (1929), “Una mujer, Ana Rosa” (1932).
    Poemarios: “Brisas del Teide” (1921), “Cantos de muchos puertos” (1940), “Más alto que el águila” (1968).
    Ensayo: “La emoción de Montevideo” (1949).
    Novelas: “Él” (1926), “Ella” (1934), “El alma grande del pequeño Juan” (1950).
    Cine: "El coleccionista de cadáveres" (1966), "Días de viejo color" (1967).
  

Conferencias


FEMINISMO
• A las Madres Obreras.
• Amor y Feminismo.
• Amor, Matrimonio, Divorcio y Maternidad.
• Derechos Civiles y Políticos de la Mujer.
• Divorcio (arma de dos filos), Conciencia y Felicidad.
• El Deber en la Hora Actual
• El Divorcio desde el Punto de Vista Social.
• El Ideal Moderno de la Mujer.
• El Movimiento Emancipador de la Mujer de América.
• El Rol de la Mujer en la Hora Presente. El Niño y la
• El Trabajo Femenino y la Madre Obrera
• El Voto de la Mujer
• La Madre Soltera
• La Mujer Española, Antes y Ahora
• La Mujer Hispanoamericana
• La Mujer Ideal: Soltera, Novia, Casada, Viuda.
• La Mujer Moderna y su Influencia en el Destino del Mundo
• La Mujer y El Hogar
• La Mujer y la Legislación Obrera
• La Mujer y La Política
• La Mujer y a Sociedad
EDUCACIÓN
• Educación de la Mujer
• Educación Moral y Física de la Mujer
• Educación Sexual y Matrimonio
• El Libro, Factor Principal de la Cultura
• La Educación Política de la Juventud
• La Generación Presente y Su Educación
• La Madre y la Maestra ante sus Respectivas Responsabilidades
• La Maestra Antigua y la Maestra de Hoy
• La Maestra de Hoy y la Escuela Activa
• Mi Mensaje a la Juventud
• Proyecciones Sociales de la Educación del Niño
SOCIOLOGÍA / FILOSOFÍA
• ¡Optimismo!... ¡Felicidad!
• Conflicto Moral Contemporáneo. Piedad. Energía.
• Don Juan Tenorio
• El Alma de Nuestro Siglo
• El Amor Libre
• El Amor, el Matrimonio y la Política
• El Nuevo Concepto del Amor en la
• El Pensamiento Contemporáneo
• Extensión del concepto de patria
• La Libertad Como Base de la Armonía Social
• La Moral Moderna
• Sonata de amor
• Una Lección de Vida
LITERATURA
• Conversación Literaria
• La Poesía Uruguaya
• Poetisas uruguayas: semblanzas
• Poetisas sudamericanas
POLÍTICA
• Bolivia y el Problema del Chaco
• El Concepto de la Ciudadanía
• El Problema del Pueblo Ruso
• La Monarquía y la República
• Mensaje a los Asalariados
• Patriotismo y Ciudadanía
• Solidaridad y Servicio
ESPAÑA
• España y Galicia
• España y Sus Tradiciones
• Galicia ¡La de las Tardes Plácidas!
• La España Antigua y la España de Hoy
• La España de Hoy
• Las Bellezas de España
• Las Islas Canarias
Septiembre de 2008


Fuente bibliográfica:
Llarena, Alicia. Yo soy la novela. Vida y obra de Mercedes Pinto. 2003
Algunos textos sobre MP:

  • El divorcio como medida higiénica, de Mercedes Pinto (Edición e introducción de Alicia Llarena) Cabildo de Gran Canaria-Instituto Canario de la Mujer, 2001.
  • Ventanas de colores, de Mercedes Pinto. Cabildo de Gran Canaria-Instituto Canario de la Mujer, 2001.
  • Un señor... cualquiera, de Mercedes Pinto . Cabildo de Gran Canaria-Instituto Canario de la Mujer, 2001.
  • Yo soy la novela. Vida y obra de Mercedes Pinto. Cabildo Insular de Gran Canaria-Instituto Canario de la Mujer, 2003 [Premio de Investigación Canarias-América].
  • Geografía sentimental, de Mercedes Pinto. Islas Canarias, Gobierno de Canarias, 2009.
  • Mercedes Pinto: paisaje interior [1.945 KB] (Alicia Llarena y Antonio Becerra Bolaños, coords.), Tenerife, Gobierno de Canarias, 2009.
  • Las consecuencias de una verdad: Mercedes Pinto. Casa del Tiempo (Universidad Autónoma Metropolitana, México DF) 2 (1999) pp. 30-35.
  • Noticias sobre ella y sobre Él: Mercedes Pinto, Espejo de paciencia, 2 (1996) pp. 101-105.