martes, 1 de mayo de 2012

Virgina Bolten. La anarquista agitadora de un 1 de mayo



Hace dos siglos, en 1890 una mujer en la ciudad de Rosario, Argentina, encabeza la primera marcha del 1 de Mayo enarbolando una bandera negra con letras rojas que rezaba: "1 de Mayo, Fraternidad Universal", su nombre es Virginia Bolten, lo que le costaría algunos momentos de prisión. Fundamentalmente fue una mujer luchadora y reivindicadora de los derechos laborales de la mujer que comenzó trabajando como aparadora de zapatos y luego en la Refinería Argentina de Azúcar.


Era hija de un vendedor ambulante alemán. Su fecha de nacimiento no se registra y no existe acuerdo sobre su lugar de nacimiento y si bien se presupone que ha sido argentina, algunos sostienen que fue Uruguay. Trabajó en una fábrica de zapatos y luego en la empresa azucarera Refinería Argentina de Rosario. Contrajo matrimonio con un anarquista uruguayo de apellido Manrique, activista en el gremio de los zapateros.

El 1 de mayo de 1890 Virginia Bolten toma la palabra y arenga con un discurso revolucionario a los manifestantes presentes. Su osada rebeldía le cuesta la prisión por el delito de atentar contra el orden social existente. Su detención se efectúa frente al hecho de distribuir propaganda anarquista entre los trabajadores de la Refinería Argentina. Su presencia significa un hito fundamental en la lucha por los derechos de las trabajadoras, al convertirse en la primera mujer oradora en una concentración proletaria. A partir de este momento, propaga fervorosamente el ideario anarquista a lo largo del país. El periódico La protesta humana le acompaña a lo largo de los viajes que realizó para dar cuenta de los discursos que lograron permear en la clase trabajadora oprimida.

Durante 1896/1897 editó el periódico anarcofeminista La Voz de la Mujer, el primer periódico de tendencia anarcofeminista de la Argentina. "Ni Dios, ni patrón ni marido", era el eslogan del periódico que se convierte en el primer manifiesto libertario dirigido por mujeres para mujeres, siendo sostenido económicamente con el aporte de su trabajo como operadora de calzado, y donde ella escribe acerca de las injusticias en contra de las trabajadoras, siendo el primer órgano informativo con tendencia feminista-anarquista que circula entre las mujeres trabajadoras.

En noviembre de 1900 fue arrestada junta a Teresa Marchisio y otros cuatro anarquistas por organizar una contramarcha en repudio a la procesión católica de la Virgen de la Roca, en Rosario. También organizó la "Casa del Pueblo" junto a otros anarquistas, realizando eventos político-culturales, debates, discusiones, lectura de poesía y teatro para los obreros. El 20 de octubre de 1901 fue arrestada por distribuir propaganda anarquista en las puertas de la Refinería Argentina durante un conflicto en que murió por la represión policial el obrero Cosme Budislavich.

En 1903, al aplicarse la Ley de Residencia en Argentina, son numerosos los deportados anarquistas. De inmediato se organizan campañas de oposición a esta medida, a fin de infundir fe y confianza entre la comunidad activista.  Por esta razón, se realiza una manifestación en Montevideo, aprovechando la conmemoración del 1 de Mayo, hacen uso de la palabra P. Gugliamone, O.Ristori y Virginia Bolten. Sus discursos arengan contra los grupos dominantes de Argentina por los atropellos y violencia institucional cometidos contra la clase obrera.

En 1904, Virginia se traslada a Buenos Aires y forma parte del Comité de Huelga Femenino en el movimiento sindical que, organizado por la Federación Obrera Argentina, moviliza a los trabajadores del Mercado de Frutos porteño. A causa de su arrolladora actividad, comienza a peligrar su salud. Los compañeros del grupo filo dramático "Germinal" convocan a todos los grupos libertarios y sociedades obreras para realizar una función a beneficio de su persona. 


En 1907, Virginia participa junto a otras destacadas mujeres en la huelga de inquilinos como parte del "Centro Femenino Anarquista. A raíz de su intervención en el movimiento de inquilinos, se le aplica la Ley de Residencia y es expulsada al Uruguay, siendo Montevideo su lugar de radicación definitiva. La casa de Virginia en Montevideo se convierte en una base operativa de las vanguardias libertarias deportadas de Argentina. Alli se reunió con su familia, compuesta por Manrique y sus hijos pequeños. En 1909 colaboró con el periódico anarcofeminista dirigido por Juana Rouco Buela, La Nueva Senda (1909-1910). En Montevideo organizó protestas por la brutal represión del 1 de mayo de 1909 en Buenos Aires, donde las fuerzas policiales de Ramón Falcón asesinaron cerca de una decena de obreros. También participó en la campaña a favor del pedagogo libertario Francisco Ferrer i Guardia, fusilado en Montjuich en 1911. En ese año trabajó en la Asociación Femenina- Emancipación, organizando a las mujeres anticlericales, a las operadoras telefónicas (en su mayoría mujeres).

Formó parte del grupo que apoyó el anarco-battlismo, anarquistas que apoyaban al régimen del presidente reformista Batlle y Ordóñez, que laicizó el estado y la repartición pública, además de nacionalizar empresas de capitales extranjeros. Durante este proceso, el anarquismo perdió apoyo popular y ganó preponderancia el Partido Socialista de Uruguay.

Poco se sabe de los últimos años de su vida. Integró el Centro Internacional de Estudios Sociales, una asociación libertaria de Montevideo durante 1923. Según se cree, continúo viviendo en el barrio de Manga, en Montevideo hasta su muerte, alrededor de 1960.





Fuentes: Erika Cervantes; Molyneux, Maxime. Movimientos de Mujeres en America Latina; Rama, Carlos M y Cappelletti, Angel J. El anarquismo en America Latina.

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