domingo, 24 de junio de 2012

Maria Matilda Ogilvie Gordon. La geologa de los Dolomitas


Rechazada por ser mujer en la Universidad de Berlín, fue la primera doctora en Ciencias especializada en geología, botánica y zoología por la Universidad de Londres en 1893 y la de Munich en 1900. Siendo la geóloga más productiva de su época, estudió diversas áreas en los Dolomitas e investigó en el Tirol, en los Alpes entre Austria e Italia. En 1900 había publicado más de 19 artículos, muchos de ellos en alemán. Sin embargo, no fue hasta más tarde despues de muchos años de trabajo que recibió un reconocimiento a sus descubrimientos.


Maria Ogilvie nació el 30 de abril de 1864 en Monymusk, Aberdeenshire, siendo la hija mayor de pedagogo Ogilvie Rev. DA y María Matilde Nichol. Ella tenía cinco hermanos y dos hermanas y varios de los miembros de su familia eran educadores, y su hermano mayor también fue un científico, Francis Grant Ogilvie. Aunque la familia con ocho niños vivía en circunstancias modestas, los padres de María utiliza para buenos contactos con varias escuelas y colegios. Desde muy temprana edad María manifestó interés en la naturaleza, a menudo con sus hermanos mayores recorrieron las tierras altas de Escocia y dirigida por pequeñas excursiones geológicas.

Se educó en el Colegio de las Damas en Edimburgo, donde ingresa a los 9 años.  A los 18 años se fue a Londres a estudiar música, en la Royal Academy of Music, (donde estudió el piano), llegando a ser una pianista prometedora, pero ya en el primer año de su interés por la naturaleza se impuso y se decidió por una carrera en la ciencia y en 1890 se graduó en ciencias especializándose en geología, zoología y botánica, ganando una medalla de oro en zoología y anatomía comparada.

En ese momento, intentó entrar en la Universidad de Berlín, pero, a pesar de los esfuerzos de un amigo influyente, no pudo romper la barrera existente para las mujeres.  Se va a Munich, donde fue recibida por el eminente paleontólogo amigable Karl von Zittel (1839-1904) y el zoólogo Richard von Hertwig (1850-1927), en contraste con el mineralogista Pablo Heinrich von Groth (1843-1927) se negó a permitir que las mujeres jóvenes  entraran en su laboratorio. Maria Ogilvie no se le permitió inscribirse en un curso regular de estudios, incluso en Munich, la investigación se realizó como persona privada y para escuchar las conferencias que tuvo que sentarse en una habitación separada con las puertas medio abiertas.

En julio de 1891 la pareja von Richthofen la invitó a unirse a un viaje de 5 semanas a cerca de las montañas Dolomitas, visitando el Valle de Gröden.
Von Richthofen había realizado la cartografía geográfica de la región y le sugirió que investigara en detalle las áreas de St Cassian, Cortina d’Ampezzo y Schluderbach. Se fue ese mismo otoño y durante dos años realizo el trabajo de campo por un terreno complicado y difícil sin ningún tipo de ayuda ni de guías.

"Cuando comencé mi trabajo de campo, no estaba bajo el ojo de cualquier profesor. No había nadie que me incluya en su ronda de visitas oficiales entre los jóvenes geólogos en el campo, y someter mis mapas y secciones de duras críticas en el el suelo. La falta de supervisión en el principio fue, sin duda, un serio obstáculo. "

(Gordon Ogilvie 1932)

Durante dos veranos subió, subió y estudió diversas áreas en los Dolomitas y dio instrucciones a los coleccionistas locales para registrar cuidadosamente y describir sus yacimientos de fósiles.

Perfil del Paisaje del macizo de Langkofel-después de un dibujo de Gordon y PIA (1939): "Zur Geologie Langkofelgruppe der in den Südtiroler Dolomiten".

En 1900 regresó a Munich, convirtiéndose en la primera mujer en obtener un doctorado en la Universidad local. Como agradecimiento a su antiguo mentor, el paleontólogo von Zittel, tradujo su extensa investigación alemana sobre el "und Geschichte der Geologie Palaeontologie" al Inglés como "La Historia de la Geología y Paleontología".
Su estudio de los estratos de Wengen y St Cassian formó la base de su tesis y fue publicado en el Quarterly Journal of the Geological Society en 1893. En 1894 publicó un estudio sobre los corales fósiles de los Dolomitas y, tres años más tarde dos monografías con los resultados de su trabajo sobre corales fósiles y actuales. 

Von Richthofen explicaba la irregular disposición de las dolomitas triásicas del sur del Tirol en términos de la teoría darwiniana de los atolones de coral. Sin perder su amistad, Ogilvie Gordon cuestionó esta interpretación y sugirió que la mayoría de las irregularidades eran atribuibles a los complejos y hasta la fecha no reconocidos plegamientos cortados por intrusiones. Estas ideas se desarrollaron a lo largo de una larga serie de artículos que publicó en revistas británicas y austriacas en un periodo de cuarenta años desde finales de 1890.



Hizo un compendio de los resultados de sus primeros veinte años de trabajo y lo publicó como una completa monografía de dos volúmenes de la estratigrafía tectónica y paleontología del sur del Tirol. La monografía fue descrita como “un monumento en el campo de la geología alpina” sin la que nadie puede empezar a trabajar en la región. Su mayor resultado fue la demostración de la existencia de dos series de movimientos tectónicos, que ocurren en periodos diferentes y que actúan en direcciones distintas. Una segunda monografía, su guía geológica del oeste de las Dolomitas Geologisches Wanderbuch der westlichen Dolomiten, apareció en 1928.

Ese mismo año, la Universidad de Innsbruck le otorgó el diploma de miembro honorario en reconocimiento por su trabajo en el Tirol, y la sociedad Geological Survey of Austria la nombró miembro honorario. Cuatro años más tarde (1932), la Geological Society de Londres le otorgó la Medalla Lyell.

Publicó más de treinta trabajos originales y su traducción y resumen de La historia de la Geología y Paleontología de Von Zittel (1901) fue otra importante contribución al campo. 

A lo largo de su vida, Maria Ogilvie Gordon fue dolorosamente consciente de la falta de interés de los geólogos británicos sobre su investigación, y desde 1907 publicó la mayor parte de sus estudios en revistas en alemán. En una carta de 1929 a su amigo y colega austriaco Julius Pia ella dijo,

 “en mi propio país no valgo nada. Estoy hecha para sentirme una completa extranjera” Atribuyó su Medalla Lyell “enteramente al generoso tratamiento que previamente me ha dado tu Sociedad Geológica”. 



Pia apuntó, sin embargo, que aunque ella estaba en lo cierto, la razón para su aislamiento profesional en su país era que los geólogos británicos no estaban suficientemente familiarizados con los Dolomitas para apreciar su trabajo. A pesar de su infelicidad y de su aislamiento, pudo escribir en 1937, dos años antes de su muerte: “...pero el trabajo era un disfrute y miro atrás los días de descubrimientos expectantes en cualquier esquina como mi época más feliz”.

Con 19 artículos publicados antes de 1900, fue la geóloga de campo más productiva del siglo XIX. Persona de una energía y ambición excepcionales, tuvo que luchar contra la oposición que le llegaba de varios frentes, familia, universidades y círculos científicos. 

En 1895 se casó con John Gordon, un médico de Aberdeen y tuvieron dos hijas y un hijo. Desde que se casó, buscó tiempo no sólo para su familia y su investigación, sino también para trabajar en grupos de acción de mujeres. 


Cuando su marido murió en 1919, se trasladó a Londres, donde tomó parte de actividades políticas. Se convirtió en miembro activo del Partido Liberal, y la primera mujer que presidió un tribunal de un distrito en Londres y fue también presidenta de honor de la Asociación Nacional de la Mujer. Se convirtió en presidenta del Consejo Nacional de Mujeres de Gran Bretaña e Irlanda en 1916 (más tarde vicepresidenta del Consejo Internacional de la Mujer).

Jugó un papel muy importante en las negociaciones posteriores a la Primera Guerra Mundial en el Consejo para la Representación de la Mujer en la Sociedad de Naciones. Por todo este trabajo, fue galardonada por del rey Jorge V y, en recompensa por haber sacrificado su carrera, recibió su DBE en 1932 y fue nombrada Dame en 1935 por su actividad a favor de los derechos de la mujer y de los niños y niñas. Falleció el 24 de junio de 1939.








Fuentes: wikipedia; Wachtler, M. y Burek, C.V. (2007): María Matilde Ogilvie Gordon (1864-1939): un investigador escocés en los Alpes. En Burek, CV & Higgs, B. (eds.): El Papel de la Mujer en la Historia de la Geología. Sociedad Geológica: 305-317

domingo, 17 de junio de 2012

Amelia Earhart.


Aviadora norteamericana, célebre por ser la primera mujer en realizar la travesía del Atlántico en solitario y la primera persona en volar con éxito entre la isla de Hawai y el territorio continental de Estados Unidos.


Amelia pasó buena parte de su infancia con sus abuelos maternos, quienes le proporcionaron un estilo de vida lleno de comodidades. Su abuelo, Alfred Otis, era un prominente juez retirado, quien pensaba que el padre de Amelia, Edwin Earhart, abogado de empresas ferrocarileras, no estaba en capacidad de proveer a su familia un estilo de vida lo suficientemente holgado.

Durante su infancia, Amelia dio muestras de una personalidad inquieta y audaz, pues se involucraba en actividades consideradas propias de los chicos: escalaba árboles, se deslizaba en trineo y disparaba a ratas con un rifle. También tenía como pasatiempo reunir recortes de periódicos de mujeres famosas que sobresalían en actividades tradicionalmente protagonizadas por hombres.

Para 1905, se mudó junto a su familia a Des Moines, Iowa, pues su padre había conseguido allí un empleo de ejecutivo, tras venir a menos su práctica de abogado. Cuando tenía diez años, tuvo la oportunidad de ver su primer aeroplano en una feria estatal. Precisamente, la joven expresó en esa oportunidad que el aparato «era una cosa hecha de cables oxidados y madera, nada interesante».

Sin embargo, una serie de desventuras llegaron a la familia Earhart poco después. Su padre había caído en el alcoholismo, por lo que fue despedido de su trabajo; además, Amelia Harres Otis, abuela de Amelia y muy querida por ella, había fallecido en 1911. La familia se mudó a St. Paul, Minnesota, y posteriormente a Springfield, Misuri. En esta ciudad, su padre tenía la certeza de tomar un empleo, algo que terminó en un fiasco, pues el sujeto a quien supuestamente reemplazaría, no había dejado el puesto. Esto provocó el enojo de su esposa Amy, quien partió junto a Amelia y su hermana Muriel, con rumbo a Chicago.

Cursó estudios superiores en la Universidad de Columbia (Nueva York) y completó su formación en los cursos de verano de la Universidad de Harvard. Durante la Primera Guerra Mundial sirvió como enfermera en un hospital de campaña canadiense y posteriormente trabajó como asistente social en Boston (Massachussetts).

En 1920 su familia pudo reunirse nuevamente en California. Para ese tiempo Amelia asistió a un espectáculo aéreo en Long Beach y quedó prendada definitivamente de los aviones. Consiguió que la llevaran a bordo de un biplano en el que voló durante diez minutos sobre Los Ángeles. Sus palabras acerca de esta experiencia fueron: «Tan pronto como despegamos sabía que tendría que volar de ahora en adelante».

Sus primeras clases de aviación las obtuvo de la instructora Anita Neta Snook, otra piloto pionera. Durante esa época logró adquirir un prototipo del aeroplano Kinner al que llamó «el Canario», en el que sufrió algún que otro accidente, cosa común en esa época por la poca fiabilidad de los motores y la lentitud de las naves. Su instructora no le daba mucha credibilidad como piloto, una opinión que no la abandonaría durante su carrera. Ya en octubre de 1922 consiguió su primer récord de altitud al volar a 14 000 pies (4267 metros) de altura. Para 1923 obtuvo la licencia de piloto de la Federación Aeronáutica Internacional, siendo la decimosexta mujer en recibirla.



Amelia dejó por un tiempo la aviación y compró un automóvil, al que puso el sobrenombre de «The Yellow Peril» (‘el peligro amarillo’), en el que llevó a su madre a través del país rumbo a Boston. Al ser los automotores aún una novedad, la gente se interesaba por ella y le preguntaba de dónde venía. En 1927 se unió a la Asociación Aeronáutica Nacional (capítulo Boston). Se dedicó a invertir dinero para construir una pista de aterrizaje, vendió aviones Kinner y promovió la aviación, especialmente entre mujeres. Ya comenzaba a hacerse un nombre en la sociedad. El Boston Globe la reconocía como una de las mejores pilotos de Estados Unidos.

En abril de 1928, Amelia recibió una llamada que cambiaría su vida: el capitán H.H. Railey le preguntó si quería ser la primera mujer en cruzar el océano Atlántico. La idea de la aventura había sido de Amy Guest, una aristócrata estadounidense que había adquirido un Fokker F.VII. En un primer momento, ella era quien pilotaría la nave, pero, por presiones de su familia, había desistido. Entonces, la familia Guest contrató a George Putnam, un publicista de Nueva York, para que encontrase la mujer indicada.

Y así, el 17 y 18 de junio de 1928, se convirtió en la primera mujer en realizar como pasajera la travesía del Atlántico, en un avión comandado por los pilotos Stultz y Gordon que recorrió los 3.200 kilómetros que distan entre Terranova y Gales. Ese mismo año realizó varios vuelos en solitario a través de Estados Unidos.

En 1931 contrajo matrimonio con el afamado editor y explorador George Palmer Putnam, pero decidió conservar su apellido de soltera. Entre el 20 y el 21 de mayo de 1932 realizó en solitario la travesía del Atlántico. Fue la primera mujer en completar sin acompañantes este peligroso viaje, proeza que no había vuelto a producirse desde el histórico vuelo de Charles A. Lindbergh en 1927. Earhart estableció entonces una nueva marca de velocidad, al alcanzar Irlanda en apenas trece horas y cincuenta minutos. Fue galardonada por el Congreso de Estados Unidos con la Cruz Distinguida de Vuelo, la primera otorgada a una mujer. En los meses siguientes realizó diversos vuelos de costa a costa de Estados Unidos, como el que la llevó de Los Ángeles (California) a Newark (Nueva Jersey). Su celebridad le permitió promover el uso comercial de la aviación y defender, desde una postura feminista, la incorporación de las mujeres a este nuevo campo profesional.

En enero de 1935 llevó a cabo en solitario la travesía entre Honolulú (Hawai) y Oakland (California), recorriendo una distancia superior a la existente entre Estados Unidos y Europa. Fue el primer piloto en completar con éxito este difícil viaje sobre aguas del Pacífico, ya que los anteriores intentos habían concluido en desastre. A fines de ese mismo año estableció un nuevo récord de velocidad, volando sin escalas entre Ciudad de México y Nueva York en algo más de catorce horas. En 1936 se comenzó a planear un vuelo alrededor del mundo, no sería el primero, pero sería por una nueva vía principal. Los viajes en avión alrededor del mundo se habían desarrollado, hasta entonces, en cortas etapas a través de los cielos del hemisferio norte. Earhart intentaría, junto a su copiloto y navegante, el capitán estadounidense Frederick J. Noonan, circunvolar el globo siguiendo la línea del ecuador, en un bimotor Lockheed Electra.


 
En el Día de San Patricio del año 1937 se hizo la primera parte del viaje. Volaron desde Oakland, California a Honolulu, Hawai y debido a algunos problemas en la mecánica de los aviones que tenían en Hawai tuvo que regresar por mar a la fábrica en California para las reparaciones. El 1 de junio de 1937, Amelia voló a Miami, donde hizo declaraciones públicas sobre sus planes. Después de numerosas paradas de América del Sur, África, India y el sudeste asiático, llegaron a Lae, Nueva Guinea el 29 de junio de 1937. Habían recorrido 22.000 millas, lo que equivale a 35.000 kilómetros.

Tras haber completado 33.000 kilómetros en treinta días, más de los dos tercios de la travesía, su avión desapareció en medio de un temporal el 2 de julio, cuando realizaban la penúltima etapa del viaje, que habría de llevarles desde Lae (Nueva Guinea) a la isla Howland, junto a Australia. La desaparición de Amelia Earhart y de su experto copiloto fue motivo de numerosas y a menudo fantásticas especulaciones, pero hasta hoy día se desconocen las circunstancias del accidente y el lugar exacto donde éste se produjo, aunque se calcula que pudo ocurrir en un punto a 4113 kilómetros de la isla Howland. Poco después de su desaparición, su marido publicó un libro basado en el diario de vuelo del último viaje de Amelia.

Se parte de un posible error del equipo de radio. Ella dijo: "Deberíamos estar sobre ustedes pero no los podía ver que el combustible se está agotando. No estamos recibiendo por radio. Estamos volando a 1.000 pies. "El 7:42 am.  Hay otras hipótesis sobre su muerte. Una de ellos es el avión que se hunde. El almirante Richard R. Negro, de la Armada de EE.UU. que estaba en Howland, dijo que no debería estar demasiado lejos de la isla. Los infantes de marina de EE.UU. realizaron búsquedas en el avión en las afueras de la isla durante un año para poner fin a la operación. Una segunda hipótesis es que habría sido capaz de aterrizar en la isla Gardner. Esta hipótesis se llevó hasta el final por su marido y su madre María Putnam. Ambos hicieron grandes inversiones para ver si Amelia podía ser rescatada si estaba en Gardner isla que está cerca de Howland, muy cerca de la ubicación del último mensaje de radio. Además de estas hay otras hipótesis como que la han convertido en rehen de Japón, e incluso que había asumido una nueva identidad.





 Fuentes: wikipedia: biografia de Amelia Earhart.

jueves, 14 de junio de 2012

Vera Nikoláievna Figner. Pionera revolucionaria



Revolucionaria rusa que participó directamente en la planificación del asesinato de Alejandro II, en los atentados de Odessa de 1880 y de San Petersburgo del 13 de marzo de 1881. Pasó 20 meses encarcelada en régimen de incomunicación en la fortaleza de Pedro y Pablo (San Petersburgo) y mas tarde, 20 años en la fortaleza de Schlüsselburg, tiempo en el que escribió poesía y organizó protestas colectivas contra el régimen carcelario.


Vera Figner nació en Kazan (Rusia), un 7 de julio de 1852 y fue la mayor de seis hermanos. Su pertenecía a una familia de clase media acaudalada hizo posible que, en su determinado momento, tuviera acceso a una especie de educación superficial que era la que se le brindaba a la mujer en Rusia durante los gobiernos zaristas. Es decir, su condición social le permitía optar a una educación trivial y poco aleccionadora en lo que respecta a conflictos sociopolíticos o métodos científicos. Sin embargo, Figner rompió el esquema.

Entre 1863 y 1869 se educó en el Instituto de Señoritas Rodionovsky de Kazan. No obstante, pese a estas imposiciones la misma Figner nos dice en sus Memorias que cuando logró salir “del encierro de su pensionado se sintió jubilosa, llena de libertad” y a partir de ese momento empezó a crearse una posición que la hacía pensar que “no podía vivir sin dejar una huella”. En otra parte de su texto sigue diciendo que todo esto la llevó a enterarse de las diferencias entre su posición de privilegio y la miseria de los campesinos y obreros. 

Vera con su madre
Tomó conciencia del rol que podía jugar en este nuevo escenario. En 1870 se matriculó en la Universidad de Kazan para estudiar medicina y ese mismo año se casó en un matrimonio de conveniencia con el magistrado A. V. Filippov. Entre 1872 y 1875 amplió los estudios médicos en la Universitat de Zuric (Suiza).

Influida por Sofia Bard y Mark Natanson, en 1873 entró a formar parte del grupo «Frichi» (libre), de carácter bakuninista y que pasará a ser el núcleo de la Organización Social revolucionaria Panrusa, y se adhirió a la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT).

En 1874 se matriculó en la Universidad de Berna y conoció a P. L. Lavrov y Mijaíl Bakunin. En diciembre de 1875, ya divorciada de su marido y cuando la represión zarista golpeó duramente el movimiento revolucionario, volvió a Rusia para continuar la lucha y unos años más tarde entró a formar parte de los grupos narodniks (populistas), y en «Zemlia i Volia» (Tierra y Libertad). En 1876 participó en la manifestación de revolucionaria de Kazan en Sant Petersburgo. 

Entre 1877 y 1879 hizo de enfermera y dirigió la propaganda revolucionaria a los pueblos de la zona de Samara y Saratov. En 1879 tomó parte en el Congreso de Voronezh de «Zemlia i Volia», y ese mismo año, después de la división de «Zemlia i Volia», formó parte del Comité Ejecutivo de la nueva organización «Narodnaya Volya» (Voluntad del Pueblo), destacando en las actividades de propaganda entre intelectuales, estudiantes y militares en Sant Peterburgo, Kronstadt y el sur de Rusia.

Fue una destacada miembro del movimiento nihilista, donde militaban numerosas mujeres antizaristas: Vera Sazsulith, Praskovia Ivanóvskaya, OIga Liubatóvicht y Elizabeth Noválskaya, entre otras, que contribuyeron a fomentar la rebeldía de otra gran pionera Emma Goldman que a la edad de 13 años, se trasladó con su familia a San Petersburgo, centro industrial e intelectual. Empezó a trabajar como obrera y a relacionarse con estas mujeres del movimiento nihilista.

Cuando en su momento los ideales prerrevolucionarios se bifurcaron en diferentes posiciones, las mujeres, lideradas en su momento por Figner, trataron de hacer una conciliación de ambas posturas. De ahí que los movimientos conocidos como “Hacia el Pueblo” “Tierra y Libertad”, “Tierra o Muerte” y “Reparto Negro” al final se conformaron en la agrupación política que se conoció como “Voluntad del Pueblo” la que significó una transformación fundamental en el movimiento populista ruso, debido a que llegó a ser el primer partido de profesionales revolucionarios en este país.

Vera participa en la revista Rabotnik (Trabajador) y mas tarde fue una de las creadoras de la sección militar de «Narodnaia Volia», encargada de organizar atentados contra el zar. Participó directamente en la planificación del asesinato de Alejandro II, en los atentados de Odessa de 1880 y de San Petersburgo del 13 de marzo de 1881. 

Consiguió huir de la represión y desplegó su trabajo propagandístico en Odessa. Como único miembro del Comité Ejecutivo de «Narodnaya Volya» en libertad, intentó resucitar el movimiento a partir de 1882.

El 10 de febrero de 1883, traicionada por el infiltrado, fue detenida en Jarkov y el 28 de septiembre de 1884 es condenada a muerte por el Tribunal Militar del Distrito de Sant Petersburgo en el «Juicio de lxs Catorce», pero la sentencia fue conmutada, gracias a la intercesión del periodista Niko Nikoladze, a trabajos forzados a perpetuidad en Siberia. 

Pasó 20 meses antes del juicio encarcelada en régimen de incomunicación en le fortaleza de Pedro y Pablo (Sant Petersburgo); para permanecer, después, 20 años en la fortaleza de Schlüsselburg, hasta septiembre 1904, tiempo en el que escribió poesía y organizó protestas colectivas contra el régimen carcelario, siendo finalmente deportada a Arkhangelsk y tiempo mas tarde a Nizhny Novgorod.

Amnistiada en 1905 por el zar Nicolas II, en 1906 pudo ir al extranjero con un permiso para tratarse médicamente. Se dedica entonces a crear comités de ayuda a presxs políticxs rusxs en diferentes ciudades europeas, recaudando dinero y publicando un folleto sobre las prisiones rusas que fue traducido a diferentes idiomas. 

Entre 1907 y 1909 militó en el Partido Social-Revolucionario, que abandono cuando descubrió que el destacado militante Jevno Azef era un agente doble. 



En 1915 volvió a Rusia, pero fue detenida en la frontera, juzgada y condenada a la deportación en Nizhny Novgorod bajo vigilancia policíaca. En diciembre de 1916, gracias a su hermano Nicolás, solista de los Teatros Imperiales, se le permitió vivir en Sant Petersburgo.

Tras la Revolución de Octubre de 1917, en la que no participó porque no aceptó la manera como se llevaba a término, empezó a redactar su libro autobiográfico Sapexatlionnii trud (Memorias de una revolucionaria), que tuvo un gran éxito y que fue traducido a muchos idiomas. En estos años, siempre crítica con el gobierno bolchevique, formó parte de la Sociedad de Expresxs Políticxs y Exiliadxs y colaboró con la revista Katorga y exilio. También escribió una serie de biografías y diversos artículos sobre la historia del movimiento revolucionario ruso de la década de 1870 y 1880.

A partir de 1921 presidió el «Comité por la memoria de Kropotkin», radicado en el Museo Kropotkin. En 1927 participó en el documental Padenie dinastii Romanovych, de Esfir Shub. En 1931 fue procesada por el estalinismo, pero vivió en libertad en Moscú bajo la estrecha vigilancia de las autoridades soviéticas. Falleció el 15 de junio de 1942 en Moscú y fue enterrada en el cementerio moscovita de Novodevichy.





En la historia que se ha escrito sobre la revolución rusa, cuando se aborda la parte prerrevolucionaria se dejan de lado diversos hechos liderados por mujeres que fueron trascendentales en la culminación de ésta. La que más llama la atención de estas mujeres es precisamente Vera Figner por ser una de la primeras en involucrarse y una de las pocas que dejó escritas sus Memorias, texto a través del cual se le puede dar seguimiento a las estrategias y a las formas de lucha que adoptaron, tanto las mujeres así como los diversos movimientos que se crearon para la época. 

Junto a ella, otras figuras femeninas como Vera Zasúlich a quien el pueblo le denominaba “santa” por haber disparado sobre el tiránico gobernador Trépov o Sofía Peróvskaya la primera mujer ejecutada por haber cometido un crimen político. 



Figner pensaba que no era posible crear distinciones entre la palabra y el hecho: apoyaba una especie de praxis revolucionaria. Por tal razón tomó parte activa en los esfuerzos para llevar la educación elemental y política a la clase obrera, además de ofrecer charlas sobre socialismo y feminismo a las mujeres.




Fuentes: Wikipedia; El Nuevo Diario ;Guegue.Com

domingo, 3 de junio de 2012

Emily Wilding Davison . La lucha hasta la muerte.


Destacada militante del movimiento feminista que, a principios del siglo XX, encabezo en Gran Bretaña  el Women's Social and Political Union (WSPU), las llamadas "suffragettes", que lucharon por el reconocimiento del derecho del voto de las mujeres. El 4 de junio de 1913, se puso delante del caballo del rey durante el Derby de Epsom, reivindicando el derecho al voto. Fuertemente golpeada, sufrió lesiones a causa de las cuales falleció cuatro días después.  Fue tachada de enferma mental fanática, sin poder vivir el gran momento del derecho al voto en Inglaterra junto a sus compañeras sufragistas. 



Emily Davison había nacido el 11 de octubre de 1872 en Blackheath, Londres, hija de Charles Davison (de Morpeth) y Margaret Davison (de Longhorsley, Northumberland). Tenía dos hermanas, un hermano y otros hermanos (de los primeros matrimonios, segundo y tercero de su padre ). Asistió a Kensington High School y obtuvo una beca para el Royal Holloway College en 1891 para estudiar literatura. Posteriormente se vio obligada a abandonar los estudios cuando murió su padre y su madre, recientemente viuda no podía pagar los honorarios de 20 libras.

Tomó un empleo como institutriz privada después de lo cual se convirtió en maestra de escuela en Edgbaston y Worthing, lo que le permitió recaudar dinero suficiente para estudiar Biología, Química, Inglés Lengua y Literatura en el Colegio San Hugh, en Oxford, donde obtuvo honores en sus exámenes finales, aunque las mujeres no eran en ese momento reconocidas a efectos de los grados de Oxford. También se graduó con honores en la Universidad de Londres y mas tarde obtuvo un puesto como profesora de las hijas de la familia en Spratton Moorhouse.

Desde muy joven siente la inquietud de la consecución de los derechos de las mujeres, que consideraba debían empezar por el derecho al voto. Estas inquietudes le llevan a tomar contacto con otras sufragistas como Emmeline Pankhurst, fundadora de la Women's Social and Political Union, sociedad en la que ingresa en 1906, junto a otras compañeras en la lucha sufragista como Annie Kenney o Dama Ethel Smyth. En 1908, Emily dejó su puesto de enseñanza para dedicarse por completo al movimiento sufragista.

Desde su ingreso en la Sociedad, inician una serie de acciones para llamar la atención sobre la causa sufragista, por las que serán detenidas y encarceladas, a cada arresto responden realizando huelgas de hambre. En septiembre de 1909 será detenida, junto a otras sufragistas como Mary Leigh y Constance Lytton, por lanzar piedras, envueltas en un papel en el que se relataban sus reivindicaciones, contra un coche del Ministerio de Hacienda.

Con Emmeline Pankhurst y otras sufragistas

Tras declararlas culpables, son condenadas a un mes de trabajos forzados en la prisión de Strangeways. Todas decidirán hacer huelga de hambre, pero esta vez las autoridades penitenciarias las alimentarán por la fuerza. Durante su encarcelamiento, Emily será víctima de malos tratos y profundas vejaciones, en uno de estos episodios de violencia contra su persona le romperán dos dientes al intentar introducirle un embudo de hierro entre las mandíbulas. También intentó suicidarse en dos ocasiones, una de ellas arrojándose por una escalera de hierro de la prisión. Como resultado de ello sufrió graves daños en la cabeza y en la espina dorsal espinal que le causaron molestias para el resto de su vida.

Su carácter decidido la lleva a hacer de su celda una barricada para impedir que la alimentasen a la fuerza. Esta decisión la llevará a padecer la brutal represión policial. En esta ocasión un funcionario de prisión introdujo una manguera en la ventana comenzó a llenar la celda de agua. En aquellos momentos habría muerto si no llega a romperse la puerta por la misma presión del agua.

Ella se ganó una reputación como defensora militante. Por su propia iniciativa y sin la aprobación de WSPU, desarrolló acciones consistentes en interrumpir las reuniones , el lanzamiento de piedras e incendios provocados, siendo detenida y encarcelada por diversos delitos, entre ellos por un ataque violento contra un hombre al que confundió con el Ministro de Hacienda, David Lloyd George. 


El 2 de abril, noche del censo de 1911, Emily se escondió en un armario en el Palacio de Westminster durante la noche para que en el formulario del censo poder legítimamente  fiar como su lugar de residencia la "Casa de los Comunes". Los documentos del censo de 1911 que fueron descubiertos indican que Emily Wilding Davison se encontraba "escondida en la cripta “ de las Casas del Parlamento. En 1999, una placa para conmemorar el evento fue puesto en marcha por Tony Benn, MP. 




El 4 de junio de 1913, Davison asiste al Derby de Epsom, un acontecimiento que reunía a las personas más destacadas de la alta sociedad inglesa y a todos los medios de comunicación. Convencida de que la causa necesitaba una acción determinante, se interpuso ante el caballo Anmer, propiedad del Rey George V. La mayoría opina que ella estaba tratando de poner un cartel sufragista en un caballo, propiedad de rey George V, de modo que cuando el caballo cruzara la línea de meta,  apareciera enarbolando el pabellón WSPU, pero calculó mal y fue brutalmente golpeada por el caballo con los colores reales, toda vez que el jinete no pudo evitar llevársela por delante sufriendo lesiones que resultaron en su muerte cuatro días después. El rey Jorge, al conocer la noticia, únicamente preguntó: “¿Está bien el caballo?”.

Si bien hay quien especula sobre un posible suicidio, se ha señalado que ella compró un billete de tren de retorno y un boleto a un baile sufragista más tarde ese día, lo que sugiere que el suicidio no entraba en sus planes.

Murió cuatro días después en el Hospital Rural de Epsom, debido a una fractura de cráneo y lesiones internas causadas por el incidente. Herbert Jones, el jinete que montaba el caballo, sufrió una conmoción cerebral leve en el incidente. En 1928, en el funeral de Emmeline Pankhurst, Jones colocó una ofrenda floral "para hacer honor a la memoria de la señora Pankhurst y Miss Emily Davison".  

Funeral a su paso por  Piccadilly Circus

El 14 de junio se celebró el funeral de Emily Wilding Davison, siendo enterrada el 15 de junio en el patio de la iglesia de Santa María la Virgen Morpeth. Su lápida lleva el lema UPSM, "Hechos, no palabras”. 

El funeral de Emily dio la ocasión para una de las más nutridas manifestaciones a favor del sufragio femenino. Participaron del acompañamiento las partidarias del movimiento vestidas de negro de rojo o de blanco, ordenadas en formación y con pendones bordados. Emmeline Pankhurst no pudo concurrir porque una vez más fue detenida al salir de su casa hacia el cementerio. Muchas mujeres que no simpatizaban con las campañas de violencia sintieron un profundo respeto por la muerte de Emily Davison, sin embargo tal sacrificio no alcanzó para lograr los objetivos propuesto.




Sufragistas en el funeral.

Irónicamente, su sacrificio pudo dejar a las mujeres en peor posición para la causa.  Aunque existió algún movimiento en el Parlamento con respecto a los derechos de la mujer, algunos historiadores sostienen que la acción  de Emily en el Derby dejo tan horrorizados a los parlamentaríos que se pusieron más en  contra al derecho de voto para las mujeres. Argumentaron que Emily era una persona muy educada. Si una mujer con estudios estaba dispuesta a hacer lo que hizo,  ¿que podría esperar la sociedad de las mujeres con menos educación?




En 1918 se reconocerá el derecho al voto para las mujeres mayores de 30 años y en 1928 se rebajará la edad a los 21.









Fuentes: wikpedia;Plataforma de Formación Online SinGENEROdeDUDAS (e-gener@)