jueves, 14 de junio de 2012

Vera Nikoláievna Figner. Pionera revolucionaria



Revolucionaria rusa que participó directamente en la planificación del asesinato de Alejandro II, en los atentados de Odessa de 1880 y de San Petersburgo del 13 de marzo de 1881. Pasó 20 meses encarcelada en régimen de incomunicación en la fortaleza de Pedro y Pablo (San Petersburgo) y mas tarde, 20 años en la fortaleza de Schlüsselburg, tiempo en el que escribió poesía y organizó protestas colectivas contra el régimen carcelario.


Vera Figner nació en Kazan (Rusia), un 7 de julio de 1852 y fue la mayor de seis hermanos. Su pertenecía a una familia de clase media acaudalada hizo posible que, en su determinado momento, tuviera acceso a una especie de educación superficial que era la que se le brindaba a la mujer en Rusia durante los gobiernos zaristas. Es decir, su condición social le permitía optar a una educación trivial y poco aleccionadora en lo que respecta a conflictos sociopolíticos o métodos científicos. Sin embargo, Figner rompió el esquema.

Entre 1863 y 1869 se educó en el Instituto de Señoritas Rodionovsky de Kazan. No obstante, pese a estas imposiciones la misma Figner nos dice en sus Memorias que cuando logró salir “del encierro de su pensionado se sintió jubilosa, llena de libertad” y a partir de ese momento empezó a crearse una posición que la hacía pensar que “no podía vivir sin dejar una huella”. En otra parte de su texto sigue diciendo que todo esto la llevó a enterarse de las diferencias entre su posición de privilegio y la miseria de los campesinos y obreros. 

Vera con su madre
Tomó conciencia del rol que podía jugar en este nuevo escenario. En 1870 se matriculó en la Universidad de Kazan para estudiar medicina y ese mismo año se casó en un matrimonio de conveniencia con el magistrado A. V. Filippov. Entre 1872 y 1875 amplió los estudios médicos en la Universitat de Zuric (Suiza).

Influida por Sofia Bard y Mark Natanson, en 1873 entró a formar parte del grupo «Frichi» (libre), de carácter bakuninista y que pasará a ser el núcleo de la Organización Social revolucionaria Panrusa, y se adhirió a la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT).

En 1874 se matriculó en la Universidad de Berna y conoció a P. L. Lavrov y Mijaíl Bakunin. En diciembre de 1875, ya divorciada de su marido y cuando la represión zarista golpeó duramente el movimiento revolucionario, volvió a Rusia para continuar la lucha y unos años más tarde entró a formar parte de los grupos narodniks (populistas), y en «Zemlia i Volia» (Tierra y Libertad). En 1876 participó en la manifestación de revolucionaria de Kazan en Sant Petersburgo. 

Entre 1877 y 1879 hizo de enfermera y dirigió la propaganda revolucionaria a los pueblos de la zona de Samara y Saratov. En 1879 tomó parte en el Congreso de Voronezh de «Zemlia i Volia», y ese mismo año, después de la división de «Zemlia i Volia», formó parte del Comité Ejecutivo de la nueva organización «Narodnaya Volya» (Voluntad del Pueblo), destacando en las actividades de propaganda entre intelectuales, estudiantes y militares en Sant Peterburgo, Kronstadt y el sur de Rusia.

Fue una destacada miembro del movimiento nihilista, donde militaban numerosas mujeres antizaristas: Vera Sazsulith, Praskovia Ivanóvskaya, OIga Liubatóvicht y Elizabeth Noválskaya, entre otras, que contribuyeron a fomentar la rebeldía de otra gran pionera Emma Goldman que a la edad de 13 años, se trasladó con su familia a San Petersburgo, centro industrial e intelectual. Empezó a trabajar como obrera y a relacionarse con estas mujeres del movimiento nihilista.

Cuando en su momento los ideales prerrevolucionarios se bifurcaron en diferentes posiciones, las mujeres, lideradas en su momento por Figner, trataron de hacer una conciliación de ambas posturas. De ahí que los movimientos conocidos como “Hacia el Pueblo” “Tierra y Libertad”, “Tierra o Muerte” y “Reparto Negro” al final se conformaron en la agrupación política que se conoció como “Voluntad del Pueblo” la que significó una transformación fundamental en el movimiento populista ruso, debido a que llegó a ser el primer partido de profesionales revolucionarios en este país.

Vera participa en la revista Rabotnik (Trabajador) y mas tarde fue una de las creadoras de la sección militar de «Narodnaia Volia», encargada de organizar atentados contra el zar. Participó directamente en la planificación del asesinato de Alejandro II, en los atentados de Odessa de 1880 y de San Petersburgo del 13 de marzo de 1881. 

Consiguió huir de la represión y desplegó su trabajo propagandístico en Odessa. Como único miembro del Comité Ejecutivo de «Narodnaya Volya» en libertad, intentó resucitar el movimiento a partir de 1882.

El 10 de febrero de 1883, traicionada por el infiltrado, fue detenida en Jarkov y el 28 de septiembre de 1884 es condenada a muerte por el Tribunal Militar del Distrito de Sant Petersburgo en el «Juicio de lxs Catorce», pero la sentencia fue conmutada, gracias a la intercesión del periodista Niko Nikoladze, a trabajos forzados a perpetuidad en Siberia. 

Pasó 20 meses antes del juicio encarcelada en régimen de incomunicación en le fortaleza de Pedro y Pablo (Sant Petersburgo); para permanecer, después, 20 años en la fortaleza de Schlüsselburg, hasta septiembre 1904, tiempo en el que escribió poesía y organizó protestas colectivas contra el régimen carcelario, siendo finalmente deportada a Arkhangelsk y tiempo mas tarde a Nizhny Novgorod.

Amnistiada en 1905 por el zar Nicolas II, en 1906 pudo ir al extranjero con un permiso para tratarse médicamente. Se dedica entonces a crear comités de ayuda a presxs políticxs rusxs en diferentes ciudades europeas, recaudando dinero y publicando un folleto sobre las prisiones rusas que fue traducido a diferentes idiomas. 

Entre 1907 y 1909 militó en el Partido Social-Revolucionario, que abandono cuando descubrió que el destacado militante Jevno Azef era un agente doble. 



En 1915 volvió a Rusia, pero fue detenida en la frontera, juzgada y condenada a la deportación en Nizhny Novgorod bajo vigilancia policíaca. En diciembre de 1916, gracias a su hermano Nicolás, solista de los Teatros Imperiales, se le permitió vivir en Sant Petersburgo.

Tras la Revolución de Octubre de 1917, en la que no participó porque no aceptó la manera como se llevaba a término, empezó a redactar su libro autobiográfico Sapexatlionnii trud (Memorias de una revolucionaria), que tuvo un gran éxito y que fue traducido a muchos idiomas. En estos años, siempre crítica con el gobierno bolchevique, formó parte de la Sociedad de Expresxs Políticxs y Exiliadxs y colaboró con la revista Katorga y exilio. También escribió una serie de biografías y diversos artículos sobre la historia del movimiento revolucionario ruso de la década de 1870 y 1880.

A partir de 1921 presidió el «Comité por la memoria de Kropotkin», radicado en el Museo Kropotkin. En 1927 participó en el documental Padenie dinastii Romanovych, de Esfir Shub. En 1931 fue procesada por el estalinismo, pero vivió en libertad en Moscú bajo la estrecha vigilancia de las autoridades soviéticas. Falleció el 15 de junio de 1942 en Moscú y fue enterrada en el cementerio moscovita de Novodevichy.





En la historia que se ha escrito sobre la revolución rusa, cuando se aborda la parte prerrevolucionaria se dejan de lado diversos hechos liderados por mujeres que fueron trascendentales en la culminación de ésta. La que más llama la atención de estas mujeres es precisamente Vera Figner por ser una de la primeras en involucrarse y una de las pocas que dejó escritas sus Memorias, texto a través del cual se le puede dar seguimiento a las estrategias y a las formas de lucha que adoptaron, tanto las mujeres así como los diversos movimientos que se crearon para la época. 

Junto a ella, otras figuras femeninas como Vera Zasúlich a quien el pueblo le denominaba “santa” por haber disparado sobre el tiránico gobernador Trépov o Sofía Peróvskaya la primera mujer ejecutada por haber cometido un crimen político. 



Figner pensaba que no era posible crear distinciones entre la palabra y el hecho: apoyaba una especie de praxis revolucionaria. Por tal razón tomó parte activa en los esfuerzos para llevar la educación elemental y política a la clase obrera, además de ofrecer charlas sobre socialismo y feminismo a las mujeres.




Fuentes: Wikipedia; El Nuevo Diario ;Guegue.Com

No hay comentarios: