lunes, 12 de noviembre de 2012

Mary Astell. Pasión por el conocimiento.

Escritora feminista ferviente defensora de la educación de las mujeres como principal vía de emancipación. Su vocación por la igualdad de oportunidades en la educación de las mujeres ha hecho que algun@s la consideren "la primera feminista inglesa”.

¿Qué haré? No pretendo ser rica o poderosa
ni cortejada o admirada
ni elogiada por mi belleza ni exaltada por mi ingenio
¡Ay! Nada de esto merece mi empeño o mi sudor,
ni puede contentar mis ambiciones;
mi alma, nacida para más, nunca se someterá a tales cosas,
sino que seré algo grande
en sí mismo y no en el aprecio del vulgo.




Mary Astell nació el 12 de noviembre de 1666 en Newcastleupon-Tyne, en el seno de una familia conservadora y monárquica.  Sus padres se llamaban Peter Astell y Nary Errington. Tuvo dos hermanos, de los cuales sólo sobreviviría uno Peter. Su padre era un monárquico conservador anglicano que dirigía una empresa carbonera local. Al ser mujer, Mary no recibió una educación formal, pero a pesar de ello, recibió una educación informal desde los ocho años de su tío Ralph Astell, un ex-sacerdote anglicano con problemas con el alcohol desde que le suspendieron en la Iglesia de Inglaterra, quien le enseñó matemáticas, filosofía y lenguas modernas.

Su padre murió cuando ella contaba con doce años de edad, dejándola sin dote. El resto de las finanzas familiares se invirtieron en la educación superior de su hermano, por lo que Mary y su madre debieron mudarse a la casa de la tía de Mary en Chelsea, Londres, donde tuvo la suerte de relacionarse con un circulo literario de mujeres influyentes (incluidas Lady Mary Chudleigh, Elizabeth Thomas, Judith Drake, Elizabeth Elstob, y Lady Mary Wortley Montagu) quienes le brindaron su apoyo y le ayudaron a publicar sus obras.

Estas mujeres, que mantenían una red de relaciones de solidaridad con otras menos favorecidas económica y socialmente (ayudaban a mujeres viudas sin hogar, enseñaban a sus criadas a leer y a escribir o proporcionaban instrucción escolar a niñas de su familia), cuidaron de Mary durante los últimos años de su vida (a la edad de sesenta años, Mary Astell se retiró a casa de su amiga Catherine Jones, donde permaneció hasta su muerte en 1731). Compartían sus ideas sobre la educación de las mujeres y la apoyaron cuando, hacia el final de su vida, habiendo dejado de escribir, se dedicó a dirigir la  Escuela de Caridad para hijas de militares retirados del Hospital de Chelsea, que existió hasta 1862.

La identificación con las personas de su sexo se presenta íntimamente unida a su compromiso personal por el progreso de las mujeres. Mary Astell estaba profundamente convencida de la legitimidad y la necesidad del desarrollo cultural de las mujeres, como única premisa que podría garantizar su libertad de elección. Por ello, quiso materializar la existencia de un espacio donde pudiera hacerse posible. Un espacio como el que las algunas monjas de la época medieval habían construido en sus comunidades monásticas, para dedicarse a su propia formación, viviendo en relación y aisladas de los hombres.

Ella también tomó contacto con el Arzobispo de Canterbury, William Sancroft, que era conocido por sus obras de caridad; Sancroft le brindó ayuda económica a Astell, y le presentó quien sería el editor de su obra.

A principios de la década de 1690, Astell comenzó a intercambiar cartas con John Norris de Bemerton, luego de leer los Practical Discourses, upon several Divine subjects de Norris. Las cartas permiten asomarse a las ideas de Astell sobre Dios y la teología. Norris consideró que las cartas merecian ser publicadas y las publicó con la aprobación de Astell bajo el título Letters Concerning the Love of God (1695). Su nombre no apareció mencionado en el libro, pero pronto se descubrió su identidad y su estilo retórico el cual fue alabado por sus contemporáneos.



Los dos libros más conocidos de Astell son, A Serious Proposal to the Ladies, for the Advancement of Their True and Greatest Interest (1694) y A Serious Proposal, Part II (1697), en ellos ella presenta el plan para establecer un nuevo tipo de institución para mujeres brindando educación religiosa y secular. Astell propone aumentar las opciones de carrera que se le ofrecen a las mujeres más allá de ser una madre o convertirse en monja. Astell aspiraba a que todas las mujeres tuvieran las mismas oportunidades que los hombres de pasar la eternidad en el cielo con Dios, y creía que para que esto fuera posible ellas debian ser educadas y entender sus experiencias. El estilo de educación tipo "vivero" que proponian permitiria que las mujeres vivieran en un entorno protegido, fuera de las influencias de la sociedad patriarcal.

Su propuesta nunca fue adoptada ya que los críticos alegaban que la misma era "demasiado católica" para los ingleses. Posteriormente sus ideas fueron satirizadas en la revista Tatler en un artículo del escritor Jonathan Swift. A pesar de ello, ella continuó siendo una potencia intelectual entre las clases educadas de Londres.

En el año 1697 apareció la segunda parte de su  Propuesta, dedicada a la princesa Ana. En ella Mary Astell propone con detalle un modelo de aprendizaje y establece un plan general de estudios específicamente elaborado para las mujeres deseosas de saber. Un modelo y un plan que se alejan del modelo masculino socialmente establecido para incidir en el uso de lecturas selectas. Porque, para ella, el objetivo no consiste en adquirir una cultura escolástica ni unos conocimientos enciclopédicos. Le importaba menos la erudición que la capacidad de razonar y el método para aprender, para cuya adquisición señalaba como necesarios conocimientos de la lengua materna, lógica, matemáticas y filosofía.

La Reina Ana

En su presentación, ella sostuvo que la retórica, al ser un arte, no requiere de una educación masculina para poder dominarla, y procedió a presentar los medios mediante los cuales una mujer podia desarrollar las habilidades necesarias a partir de la lógica natural, lo cual cimentó la capacidad de Astell como una mujer retórica.

Sus ideas no se quedaron solamente en el papel. Mary hizo una propuesta de creación de una facultad universitaria para mujeres dedicada a la futura reina Ana de Inglaterra, y en 1709 fundó una escuela de caridad para niñas en Chelsea como parte de la Sociedad para la propagación del conocimiento cristiano, organizando el plan de estudios ella misma con la ayuda financiera de patronos como Lady Catherine Jones y Lady Elizabeth Hastings. A los sesenta años de edad, fue invitada a vivir con Lady Jones, donde residió hasta su muerte.

Mary Astell no se casó nunca. Para ella, el matrimonio suponía un claro estado de inferioridad para la mujer, con el único papel de dar hijos a su esposo mientras este ejercía “un dominio sin límites”. Mary estableció por primera vez una relación entre el gobierno y el dominio masculino dentro de la familia: “Si la soberanía absoluta no es necesaria para el Estado ¿por qué ha de serlo para la familia?”.

Sus ideas sobre el matrimonio fueron plasmadas en su otra obra importante: Some Reflections upon Marriage, publicada en 1700.

Astell murió en 1731, pocos meses después de la mastectomía del pecho derecho. En sus últimos días, se negó a ver a ninguno de sus conocidos y se quedó en una habitación con su ataúd, pensando sólo en Dios. Fue enterrada en el cementerio de la iglesia de Chelsea en Londres.





Astell es recordada por su capacidad para debatir libremente con los hombres y mujeres contemporáneos, y en particular por sus métodos innovadores de negociación de la posición de la mujer en la sociedad mediante la participación en el debate filosófico (influenciado particularmente por Descartes) en lugar de basar sus argumentos en evidencia histórica como se había intentado anteriormente. La teoría de Descartes del dualismo, una mente separada del cuerpo, permitió Astell para promover la idea de que las mujeres y los hombres tenían la capacidad de razonar y, por lo tanto, no deberían ser tratadas tan mal:


"Si todos los hombres nacen libres, ¿por qué todas las mujeres nacidas son esclavos?"





Fuentes: Wikipedia; El amor al conocimiento: Mary Astell (Julia Cabaleiro Manzanedo) en La Diferencia de ser mujer; mujeresenlahistoria.

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