jueves, 13 de diciembre de 2012

María Szymanowska. Pionera romantica


María Szymanowska, gran compositora polaca considerada como una de las mejores y primeras pianistas profesionales del siglo XIX, cuyo estilo influyó en Chopin. Virtuosa del piano, vivió el nacimiento de uno de los movimientos culturales más preciosos y profundos, el romanticismo. Grandes nombres como Rossini o Chopin en la música o Goethe en la literatura y la poesía, brillaron con luz propia. Entre ellos, esta mujer, María Szymanowska,  inspiró los versos de unos y las composiciones musicales de otros.




Maria Agata Szymanowska nació en Varsovia el 14 de diciembre de 1789, en el seno de una familia de origen judío. Nunca asistió a las escuelas de música pues en primer lugar, la educación musical pública en Varsovia todavía estaba en su infancia (la primera escuela profesional de música se inauguró en 1809), y en segundo lugar, este tipo de educación era en ese momento inaccesibles para las mujeres. Por ello, fue educada en casa por una sucesión de maestros de piano, como Antoni Lisowski y Tomasz Gremm y perfeccionó su gran capacidad para componer con ayuda de Franciszek Lessel, Józef Elsner (quien también fue uno de los primeros maestros de Chopin) y Karol Kurpiński.

La joven pronto destacó en el mundo de la música como intérprete al piano, compositora y profesora. Con 21 años María iniciaba su carrera internacional como concertista dando su primer recital público en Varsovia y luego fue a París en 1810 a exponer sus piezas y darse a conocer. 




Ese mismo año se casó con Jozef Szymanowski, con quien tuvo tres hijos, una niña llamada Helena y dos gemelos, Celina y Romuald. El matrimonio de María duro solamente 10 años, tras los cuales se separó de Jozef. La pianista se quedó con sus hijxs, hecho que no impidió que continuara con su carrera musical.

Entre los años 1815-1828, realizó numerosas giras de conciertos por toda Europa, algunos públicos y otros privados para la realeza del Viejo Continente. En 1823 recorrió lo que hoy es Ucrania, como parte de un dúo de violín y piano con el violinista polaco Karol Lipinski, para posteriormente, hacer una gira de tres años por la Europa occidental entre 1823 y 1826, llegando a la cúspide de su fama cuando actuó en Austria, Alemania, Francia, Inglaterra, Italia y los Países Bajos.

En Marienbad, Austria, Szymanowska se hizo muy amiga de Johann Wolfgang von Goethe a quien también deslumbró y quien sintió una profunda pasión por la pianista a la que dedicó su poema Aussöhnung. De ella decia que tocaba el piano "con una facilidad polaca" y que su increíble talento " no se puede explicar con palabras".

En Berlín, conoció a la familia de Mendelssohn y el pianista Friedrich Kalkbrenner. Más grandes éxitos Szymanowska tuvieron lugar en París y Londres, donde recibió el elogio de las autoridades musicales más importantes de la época: Anton Reicha, Jadin Luis, Boildieu Francois, Ries Ferdinand, Ignaz Moscheles, Clementi Muzio, John Baptist Cramer, Gioacchino Rossini, y otros. Su viaje a Italia añadió una amistad importante, el famoso compositor de polonesas para piano, el príncipe Michal Kleofas Oginski.

En sus giras, María colaboró con las principales figuras del momento como la soprano Giuditta Pasta (1797-1865) y el compositor y pianista Johann Nepomuk Hummel. Su fama y virtuosismo la llevaron a San Petersburgo en 1828 donde fue nombrada “Primera Pianista de la Corte Imperial Rusa”. Se establece en Moscú y en San Petersburgo y su casa se convirtió en un centro de actividad cultural para los polacos como Mickiewicz, que frecuentaban sus salones (reuniones de intelectuales y artísticas) y que más tarde se casó con su hija Celina.



Así, fue ganando una reputación como destacada pianista. Lo más importante en su producción compositiva son obras para piano, que incluye miniaturas de baile (mazurcas, polonesas y valses) y otras piezas como nocturnos, en los que Szymanowska explota las posibilidades técnicas y tímbricas del instrumento y en ella se encuentra una  concordancia con los títulos de las últimas obras de Frédéric Chopin, que se reunió en varias ocasiones con Szymanowska

La influencia de Szymanowska en Chopin es evidente no sólo en su tendencia hacia el uso de las formas conocidas como Estudios en el caso de Chopin, sino también en su atracción por las formas de danza de Polonia como la polonesa y la mazurca. Szymanowska no inventó estas formas, que habían sido utilizadas ya en el siglo XVIII por los compositores que buscan captar la esencia de la música folclórica polaca, pero si introdujo el nocturno que se convirtió en uno de los géneros preferidos de Chopin.

María Szymanowska realizó 113 obras muchas de ellos para el piano, mientras que otras eran canciones, varias de ellas acompañadas de las palabras del poeta nacional de Polonia, Adam Mickiewicz.

De ellas destacan piezas breves para piano y el uso del llamado “stile brillante”. Otros músicos del momento, entre ellos Giacomo Rossini, admiraron su obra y su interpretación.



El 25 de julio de 1831, moría en la capital del imperio ruso por una epidemia de cólera que azotó a San Petersburgo






Fuentes: grandesmujeresenlahistoria; Principio del formulario Encyclopedia.com

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