domingo, 21 de julio de 2013

Verónica Franco. La cortesana más preciada



Una de las cortesanas más noble y célebre del Renacimiento italiano, la época más esplendida para esta profesión, tuvo un lugar destacado como poetisa, benefactora y defensora de los derechos de la mujer. Estudió y buscó sus propios mecenas entre los hombres cultos de una ciudad próspera y cosmopolita siendo capaz de expresar sus opiniones y sus intereses culturales dentro de la sociedad en la que vivía y en la que ejercía su profesión, la que nunca escondió ni negó practicar.







"Cuando nosotras también estamos armadas y entrenadas, podemos convencer a los hombres que tenemos las manos, los pies, y un corazón como el suyo, y aunque podemos ser delicadas y suaves, algunos hombres que son delicados también son fuertes, y otros, gruesos y duros, son cobardes… ". - Verónica Franco


Nace en Venecia en el año 1546. Su padre, Francesco Franco, pertenecía a una familia de la clase de los “cittadini originari” (una especie de clase social entre la aristocracia y la plebe) y su madre, Paola Fracassa, también ella cortesana famosa. La pareja tuvo otros dos hijos a quienes procuraron una educación correcta a través de tutores, lecciones a las cuales asistió también la pequeña, abriéndose para ella un mundo de posibilidades ilimitadas, ya que se trataba de una chiquilla curiosa y de brillante inteligencia. Paola decidió casarla a la edad de 16 años con un médico llamado Paolo Panizza, quien mostraba gran brutalidad, por lo que el matrimonio de la jovencita fue para ella un verdadero infierno. Con un carácter decidido y combativo, la muchacha decidió separarse de su marido, pidiéndole a su madre que reclamase su dote. En esta época, cuando ya habían pasado dos años desde los esponsales, Veronica estaba embarazada - y una vez que nació el bebé, optó por entregarlo a un tutor, Jacomo de Baballi - declarando ella en un testamento, antes del parto, la nula relación del futuro hijo con su marido.

Desaparecidos Francesco María y Paolo, Paola y Verónica se vieron en la necesidad de buscar una forma de ganarse el sustento por lo que la madre retornó a su antiguo oficio iniciando a su hija a su misma profesión. A los diecinueve años aparecen nombradas las dos en el clandestino Catalogo de tutte le principal et piú onorate cortigiane di Venetia, publicado probablemente en el año 1565, donde se indican el nombre, la dirección y la tarifa: “Veronica Franco, a Santa Maria Formosa, pieza so mare, scudi 2” y “Paula Franco, a Santa Maria Formosa, pieza lei medema, scudi 2”.

Su belleza e inteligencia le hacen ganar fama y amistades poderosas de inmediato, entre sus conquistas se cuentan pintores - Tintoretto, quien fue tal vez uno de sus amantes -, poetas, diversos artistas de la época.

 

Existen dudas sobre la identidad de la dama retratada aquí. Lo más probable es que pueda ser Verónica Franco.  Tintoretto.
 
Gracias a estos contactos y su sagacidad logró publicar sus primeros tomos de poesía, hermosos párrafos que trataban de la desigualdad de géneros, amores perdidos, y, por supuesto, de erotismo puro y sexo en su máxima expresión.

    Desde que el destino me obligó a abandonarte, oh [Venecia].
    En mi memoria regreso a ti constantemente,
    oh amigable y leal refugio patrio […]
    Ninguna dulzura puede aliviar mi amargura
    por el dolor que me causó dejarte atrás,
    oh, tierra nativa tan amada. […]
    Abandoné a Venecia, patria sin par,
    abandoné las doradas mansiones y tallas de mármol,
    tan altas sobre las aguas que el mar sereno
    de ellas se aleja para contemplar su belleza;
    que las olas, aliviando su furia
    fluyen hasta aquí para bañar la sagrada ciudad,
    reina del mar, engastada en el mar.
    Y el agua humildemente retrocede a sus pies,
    y tomando los variados y sinuosos canales
    va encontrando su ruta por incontables caminos. […]



La poetisa supo consolidar muy pronto su fama de “cortesana honesta”, de mujer bella, fascinante y capaz de expresar sus opiniones y sus intereses culturales dentro de la sociedad en la que vivía y en la que ejercía su profesión, la que nunca escondió ni negó practicar. A lo largo de su vida cultivó grandes amistades que le proporcionaron riqueza y protección. Una de las amistades más importantes y determinantes en la vida de la poetisa fue la que mantuvo durante años con Domenico Venier, famoso petrarquista que fue su protector y gracias al cual sus Rime vieron la luz contribuyendo de forma decisiva a la fama literaria de Veronica. Uno de los sobrinos de éste, Marco Venier, poeta y hombre político influyente en Venecia, fue, entre otras cosas, su amante preferido, y otro sobrino del mismo, Maffio Venier, fue su mayor enemigo.

La fama de Veronica como cortesana y como mujer de gran cultura, llega también al extranjero y el momento más importante es en Julio de 1574, cuando el joven Enrique III de Valois visita Venecia y pide pasar una noche de amor con ella. Su casa, en S. Maria Formosa, empezó a ser un punto de encuentro de músicos, pintores y nobles, a menudo se hacían conciertos de música, debates de filosofía y lecturas de poesías.

Veronica estudió y buscó sus propios mecenas entre los hombres cultos de una ciudad próspera y cosmopolita. A partir del 1570 entró a formar parte de uno de los círculos literarios más famosos de la ciudad, participando en los debates y subvencionando la publicación de antologías poéticas. En 1575 escribe su primer volumen de poesía, Terze rime, compuesto por 18 capítulos redactados de su puño y letra y 7 cartas en honor de la poetisa escritas por literatos de prestigio. En sus versos muestra un sentimiento sexual y jocoso de la vida y no duda en recordar a sus amantes los calurosos abrazos y los tiernos momentos vividos juntos, con palabras de estilo clásico, humanístico o elegíaco. Se puede destacar la originalidad expresiva con la que la poetisa se aleja del petrarquismo para acercarse a los tercetos dantescos. Un experimento interesante realizado en la poesía lírica.

Franco, que era una mujer fuerte, inteligente, muy bien preparada y, desde luego, atrevida, estuvo en el centro de diversas polémicas y a menudo fue atacada con virulencia. Uno de sus enemigos, Maffeo Vernier, a quien ella rechazó, humillado le dedicó ciertos escritos ofensivos que hizo publicar y circular por toda Venecia: Veronica, ver unica puttana. Pero Veronica respondió con el capítulo D’ardito cavalier non è prodezza no dejando de plantar cara a sus perseguidores y supo defenderse a través de sus propios poemas, defendiendo a la vez a todas las mujeres: "¡Pobre sexo de tan mala fortuna,/ siempre en peligro pues siempre está/ sometido y carente de libertad!".

En 1575, durante la epidemia de peste que asoló a la ciudad, Verónica Franco se vio obligada a salir de Venecia y los saqueadores expolian su casa llevándose gran parte de sus riquezas. A su regreso en 1577 fue acusada por Ridolfo Vannitelli y obligada a presentarse ante el Tribunal de la Santa Inquisición con una acusación de brujería. Vannitelli sostenía que Verónica realizaba hechizos de magia para atraer hacia ella a sus clientes y enamorarlos, así como de permitir que en su casa se jugasen fuertes sumas de dinero, descuidar los sacramentos, comer carne en días prohibidos y hasta pactar con el demonio para lograr que ciertos hombres se enamorasen de ella, acusaciones extensas y variadas que respondían a los prototipos de denuncias ante el Santo Oficio. El 8 de octubre de 1580 se celebra el juicio, pero gracias al testimonio de la nobleza veneciana y a su propia defensa desempeñada con gran brillantez, Verónica sale absuelta. En ese mismo año, propone al Consejo Municipal la edificación de una casa de acogida para mujeres indigentes, que no resulta aprobada.




A la producción literaria de Veronica Franco hay que añadir el epistolario; cincuenta Lettere familiari a diversi della S. Veronica franca all’Illustrissimo e Reverendissimo Mons. Luigi d'Este Cardinale. De la dedicatoria, fechada el 2 de agosto de 1580, se deduce el año de la edición. En ninguna de las cartas encontramos la fecha a excepción de la carta a Enrique III y la carta a Tintoretto. Son epístolas con un tono de enseñanza y/o de consejo, las más apreciadas, sin duda, parecen aquellas en las que Veronica se muestra sincera, reflexionando sobre ella misma y sobre su propio mundo interior. Demuestra haber intuido que el género epistolar le habría permitido, por sólidas convenciones literarias, ejercer la función de sabia distribuidora de consejos y de advertencias.

Con su epistolario la poetisa es consciente de hacer suyo un género casi exclusivamente masculino, para ganarse un espacio de emancipación, y aspira sobre todo a crear con los instrumentos de la retórica un autorretrato que sepa oportunamente valorar aquello que ya había propuesto en las Terze Rime, es decir, construir un modelo de mujer virtuosa que no puede y no quiere renunciar a los valores de la sabiduría, de la lealtad, de la cultura.

El libro es bien recibido por los venecianos y con los beneficios de su venta, funda una institución caritativa a favor de las cortesanas y sus hijos. A partir de este año, Verónica Franco abandona la poesía y se retira a vivir sus últimos años cuidando de sus nietos huérfanos por la peste.  En los últimos años de su vida, es posible que hubiera trabajado en un poema épico, aunque de él no se encuentra ningún documento, y que hubiera escrito un soneto, publicado póstumo, elogiando la tragedia de Semiramis de Muzio Manfredi.

Fue madre de seis hijos, de los cuales sólo se conoce la paternidad de dos de ellos. El 22 de Julio de 1591, a la edad de cuarenta y cinco años, después de veinte días de intensa fiebre, Verónica muere en Venecia.








La naturaleza política y seductora de sus poesías, escritas en verso con un lenguaje altamente erótico, deja traslucir una fuerte preocupación por las mujeres desvalidas en una sociedad donde reina la desigualdad entre hombres y mujeres. La vida de Verónica Franco ha sido novelada por la autora norteamericana Margaret F. Rosenthal en “The Honest Courtesan”, publicada en 1992. En 1998 se estrena la película “Dangerous Beauty” dirigida por Marshall Herskovitz, inspirada en la novela citada.





FUENTES:Wikipedia;http://www.sigojoven.com/grupos/munidores_de_la_historia/articulo/veronica_franco_cortesana_poetisa_benefactora_y_feminista_en_el_cinquecento_veneciano;  http://lemonde.foroactivo.com/personajes-f5/veronica-franco-t164.htm: Patricia Diaz










domingo, 7 de julio de 2013

Artemisia Gentileschi . La pasión en el arte.



Una artista que usó el arma de su personalidad y de sus cualidades artísticas, contra los prejuicios expresados en contra de las mujeres pintoras. Consiguió ingresar en el círculo de los pintores más respetados de su época y pintó cuadros históricos y religiosos en un momento en que estos temas heroicos eran considerados inadecuados para el espíritu femenino, siendo una de las mujeres de su época que destaca por desnudos femeninos. Retocó y modificó obras de su padre, dotándolas de un realismo que antes no tenían y añadiendo una atmósfera dramática, acentuando el claroscuro a la manera de Caravaggio. Ella, en sus cartas a sus mecenas, se citaba así misma como una mujer que escondía en su pecho el ánimo de un césar.



Artemisia nació en Roma, el 8 de julio de 1593. Fue la hija mayor del pintor Orazio Gentileschi, seguidor del estilo de Caravaggio. La niña perdió a su madre a los doce años y quedó al cuidado de su padre, quien la guió en el arte de la pintura, mostrándole el trabajo de los artistas de Roma y enseñándole la técnica del contraste de luz y sombra (chiaroscuro) característico del tenebrismo, que tuvo gran influencia en su obra, si bien ella llegó a tener una manera muy personal de enfocar los temas.

Algunos mencionan como su primera pintura a "La Virgen" fechada en 1609 que se encuentra en la Galería Spada. Otros dicen que la primera fue "Susana y los Ancianos", firmada a los diecisiete años. Se habla ya de una influencia del estilo de Caravaggio en esta obra, pero se acerca más a la técnica clásica de la escuela de Bologna. A los diecinueve años, dado que el acceso a la enseñanza de las academias profesionales de Bellas Artes era exclusivamente masculino, y por tanto le estaba prohibido, su padre le dio un preceptor privado, Agostino Tassi,

Artemisa fue conocida en las biografías de pintores no por su obra, sino por haber sido victima de una violación por Tassi cuando ella tenía, según su padre, quince años y por los datos documentados, dieciocho. Si bien al principio su preceptor prometió salvar su reputación casándose con ella, más tarde renegó de su promesa, pues ya estaba casado, y Orazio lo denunció ante el tribunal papal. La  instrucción, que duró siete meses, permitió descubrir que Tassi había planeado asesinar a su esposa, cometió incesto con su cuñada y había querido robar ciertas pinturas de los Gentileschi. 

 
Autoretrato
Del proceso que siguió se conserva documentación exhaustiva, que impresiona por la crudeza del relato de Artemisia y por los métodos inquisitoriales del tribunal. Artemisia fue sometida a un humillante examen ginecológico y torturada usando un instrumento que apretaba progresivamente cuerdas en torno a los dedos — una tortura particularmente cruel para un pintor.

A pesar de todos sus desmanes, más que probados, Agostino Tassi solo fue condenado a un año de prisión, y ni siquiera cumplió íntegra la condena, pues a los ocho meses estaba otra vez recorriendo las calles de Roma y aunque el caso tuvo mucho repercusión y Tassi fue declarado culpable, aquel suceso no afectó a su carrera. De hecho, fue a partir de ese momento cuando comenzó a recibir los encargos más importantes, entre ellos la decoración de distintos palacios de las familias más importantes de Roma.

Este es el testimonio de Artemisia en el proceso, según los documentos de la época:

    Cerró la habitación con llave y una vez cerrada me lanzó sobre un lado de la cama dándome con una mano en el pecho, me metió una rodilla entre los muslos para que no pudiera cerrarlos, y alzándome las ropas, que le costó mucho hacerlo, me metió una mano con un pañuelo en la garganta y boca para que no pudiera gritar y habiendo hecho esto metió las dos rodillas entre mis piernas y apuntando con su miembro a mi naturaleza comenzó a empujar y lo metió dentro. Y le arañé la cara y le tiré de los pelos y antes de que pusiera dentro de mi el miembro, se lo agarré y le arranqué un trozo de carne. Eva Menzio (editora), Artemisia Gentileschi, Lettere precedute da Atti di un processo di stupro, Milán, 2004

Gracias a los documentos históricos hoy sabemos que Tassi no abandonó nunca su conducta criminal, pues existen registros de nuevos procedimiento judiciales en 1619, 1622 y 1630. El padre de Artemisa y Agostino Tassi volvieron a ser amigos y trabajar juntos cuando este último recuperó la libertad, hecho que se sumó al dolor y la humillación de Artemisia. Agostino Tassi aparece en las biografias como pintor experto en perspectivas, y en las mismas biografías Artemisia Gentileschi aparece literalmente como «hija de Orazio Gentileschi y violada por Agosrino Tassi».

Un mes después del juicio, Artemisia se casó, en un matrimonio arreglado por su padre, con un pintor florentino, Pierantonio Stiattesi (o Pietro Antonio Stiattesi), un modesto artista. Artemisia y su marido se instalaron en Florencia en 1614 donde la artista fue la primera mujer en ser admitida en la Accademia del Disegno (Academia del Dibujo), pudo relacionarse con artistas reconocidos, conseguir el patronazgo de personas importantes, como el duque Cosimo II de Médici y la duquesa Cristina, y tuvo una buena relación con Galileo Galilei. 


Judith y su doncella (1618-1619), Palazzo Pitti, Florencia.

Ganó también la admiración de Buonarroti el Joven (sobrino de Miguel Ángel) que le encargó una pintura para el techo de la galería de la Casa Buonarroti, una Allegoria dell’inclinazione (Alegoría del talento natural), que era representada por una mujer desnuda sosteniendo una brújula, pero posteriormente, el heredero de Buonarroti el Joven contrató a Voltarrone para pintar unos paños que cubrieran el desnudo. 

Probablemente de esta época son también “La conversión de la Magdalena”, “Judith con su doncella”, que actualmente están en el Palacio Pitti, y otra “Judith Decapitando a Holofernes” que es considerada su obra maestra, de mayores dimensiones que la anterior, con los rasgos de su rostro en Judith y de Tassi en Holofernes, hoy ubicada en la galería de los Uffizi. La oscuridad y gráfica violencia de esta obra, la frialdad con que Judith decapita a Holofernes, se atribuyen a su violación y al proceso humillante que le siguió.



"Giuditta che decapita Oloferne" (1612-1613) Galleria degli Uffizi


Mientras estuvo en Florencia, Artemisia y Pierantonio tuvieron cuatro hijos y una hija. Pero sólo la hija, Prudenzia, llegó a la edad adulta. A pesar de su éxito, debido a un exceso de gastos suyos y de su marido, el periodo florentino estuvo lleno de problemas con los acreedores y con su esposo, por lo que es razonable suponer que fue esto lo que motivó su regreso a Roma que realizó de manera definitiva en el año 1621. Con ella llevó a su hija Prudenzia, con la que más tarde se trasladó a Nápoles. Después de la muerte de su madre, la vida de esta hija cae en la oscuridad y resulta desconocida.

Ese mismo año en que, separada de su marido, Artemisia llegó a Roma, su padre Orazio dejó la ciudad y se trasladó a Génova. Algunos creen que Artemisia siguió a su padre (incluso para explicar la persistencia de una afinidad de estilos que, aún hoy, dificultan determinar quién de los dos pintó ciertas obras); pero no hay suficientes pruebas al respecto. La mayor parte de las evidencias apoyan la idea de que Artemisia permaneció en Roma, como mujer independiente, intentando encontrar una casa y criar a sus hijas. Además de Prudenzia, tuvo otra hija natural, probablemente nacida en 1627.

Artemisia demostró tener la sensibilidad justa para tomar las novedades artísticas y la determinación precisa para vivir como protagonista esta extraordinaria estación artística de Roma, meta obligada de artistas de toda Europa. Artemisia entró a formar parte de la Accademia dei Desiosi. Con motivo de ello fue celebrada con un retrato grabado que, en la dedicatoria, la califica como «Pincturare miraculum invidendum facilius quam imitandum». De esta misma época data su amistad con Cassiano dal Pozzo, un humanista, coleccionista y gran mentor de las bellas artes.

Sin embargo, a pesar de su reputación artística, su fuerte personalidad y la red de buenas relaciones, Roma no fue tan lucrativa como ella esperaba. Se apreciaba su arte en los retratos y su habilidad para poner en escena a las heroínas bíblicas, pero a ella le estaban vedados los ricos encargos de ciclos de frescos y de los grandes retablos. La ausencia de suficiente documentación hace difícil seguir los movimientos de Artemisia en este periodo. Es seguro que entre 1627 y 1630 se trasladó a Venecia, quizá en busca de encargos más lucrativos: lo documentan los homenajes que recibió de los letrados de la ciudad de la laguna que alabaron la calidad de la pintora.

En 1630 Artemisia se trasladó a Nápoles, una ciudad rica con talleres y amantes de arte, en busca de nuevas oportunidades laborales. El debut napolitano de Artemisia está representado por la Anunciación en el Museo de Capodimonte. Permaneció en Nápoles durante el resto de su carrera con la excepción de su breve estancia en Londres y algún otro viaje. Nápoles representó para Artemisia una especie de segunda patria. Tuvo buenas relaciones con el virrey, el Duque de Alcalá y de intercambio con sus pares y con los mayores artistas que allí estaban, comenzando por Massimo Stanzione, con quien, según el escritor del siglo XVIII Bernardo de' Dominici, comenzó una colaboración artística basada en una auténtica amistad y parecidos artísticos.

En Nápoles, por primera vez, Artemisia empezó a trabajar en cuadros para una catedral, dedicados a San Gennaro nell'anfiteatro di Pozzuoli (San Jenaro en el anfiteatro de Pozzuoli). Durante su primer periodo napolitano pintó Nascita di San Giovanni Battista (Nacimiento de san Juan Bautista) que se conserva en el Museo del Prado de Madrid, y Corisca e il satiro (Corisca y el sátiro), en una colección privada. En estas pinturas Artemisia demuestra nuevamente su capacidad de renovarse según los gustos artísticos de su tiempo y de manejar diferentes temas, en lugar de las usuales Judith, Susana, Betsabé, y Magdalena penitente, por las que ya era conocida.


 Nacimiento de San Juan Bautista (1633-1635) Museo del Prado

En 1638 Artemisia se reunió con su padre en Londres en la corte de Carlos I de Inglaterra, donde Orazio se convirtió en pintor cortesano y recibió el importante encargo de decorar un techo (alegoría del Trionfo della pace e delle Arti [Triunfo de la paz y de las artes]) en la Casa delle Delizie de la reina Enriqueta María de Francia en Greenwich. Padre e hija estaban una vez más trabajando juntos, aunque ayudar a su padre probablemente no fuera su única razón para viajar a Londres: Carlos I la había llamado a su corte, y no era posible rechazarlo. Este rey era un coleccionista dispuesto a arruinar las finanzas públicas para satisfacer sus deseos artísticos. La fama de Artemisia probablemente lo intrigase, y no es una coincidencia que su colección incluyera un cuadro muy sugerente, el Autoritratto in veste di Pittura ("Autorretrato como la Alegoría de la Pintura").

Orazio murió repentinamente en 1639 y Artemisia tuvo que cumplir sus propios encargos después de la muerte de su padre, aunque no hay obras que puedan asignarse con certeza a este periodo. Se sabe que Artemisia ya había abandonado Inglaterra en 1642, cuando se producían las primeras escaramuzas de la guerra civil. No se sabe mucho de sus movimientos posteriores. Se cree que partió definitivamente a Nápoles en 1642 donde pasó el resto de su vida. Los historiadores saben que en 1649 estaba de nuevo en la ciudad, en correspondencia con Don Antonio Ruffo de Sicilia quien se convirtió en su mentor en su segundo periodo napolitano.

Se pensó que Artemisia había muerto en 1653. Evidencias recientes, sin embargo, muestran que aún aceptaba encargos en 1654, aunque dependía cada vez más de su asistente, Onofrio Palumbo.


Autoretrato

Es probable que la artista haya muerto durante la plaga que hubo en Nápoles en 1656, y fue prácticamente olvidada después de su fallecimiento. Roberto Longhi, en un ensayo titulado “Gentileschi, padre e hija” del año 1916 manifiesta sobre Artemisia que fue “la única mujer en Italia que alguna vez supo algo sobre pintura, colorido, empaste y otros fundamentos”. Las expresiones de Longhi, aunque tienen un tinte machista y son totalmente cuestionables, puesto que anteriormente existieron otras pintoras exitosas, como Sofonisba Anguissola, Lavinia Fontana y Fede Galizia, contienen una valoración de la estatura de esta gran artista, a pesar de lo cual no se generó un verdadero interés en ella hasta épocas más recientes en las que inspiró a escritoras, dramaturgas y cineastas.

Artemisia tiene contemporaneas como Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana pintoras que destacaban más en el arte del retrato. Sin embargo, era difícil que, además de estos retratos, además de los bodegones, o además de interiores, una mujer escogiera los temas heroicos y una determinada manera de reflejar los desnudos. Como Miguel Angel, a quien ella admira mucho, retrata los desnudos masculinos, Artemisia siente una especial predilección por retratar los desnudos femeninos. Un primer desnudo, que es el que ella pinta cuando tenía 16 años, Susana y los viejos, será el primer desnudo que la haga famosa. Posteriormente será muy conocida en su época porque son desnudos con un cierto tamaño monumental, la monumentalidad de Miguel Angel, que también está presente en su obra. Con este desnudo comienza su obra. Con una Susana que sufre el acoso y que enfoca de manera distinta a como era usual. La Susana acosada por los viejos era pintada por otros pintores como una mujer que disfrutaba en el momento del baño. Sin embargo, Artemisia la pinta en el momento en que está, con horror, retirándose de la lascivia de esos hombres.


“Susanna e i Vecchioni” (1610) Castillo Weissenstein, Pommersfelden,  Alemania


También hay que destacar otra de las obras que pintó, una Magdalena que es uno de sus cuadros más bellos y cuya atribución no conocían los expertos de arte italiano en España: la Magdalena de la catedral de Sevilla. El cuadro había estado primero en restauración, después en contaduría, nunca estuvo expuesto a la vista del público y hoy está en el palacio Arzobispal, pero no se puede ver.

Francisca E Carreño introduce esta Magdalena en el catálogo del duque de Alcalá, que fue Virrey de Nápoles cuando Artemisia vivía allí, al final de su vida. Esta Magdalena pasó a Sevilla, primero al palacio de Pilatos y después a la catedral, a una capilla donde estaba originariamente. No es caprichoso que esta Magdalena no aparezca en absoluto con la apariencia con que puedan aparecer otras Magdalenas, como la del Greco o cualquier otra que vemos pintada en su época. Esta es una Magdalena que está entre la nostalgia y el éxtasis, y que tiene un pomo de perfume que era la simbología que acompañaba siempre a las Magdalenas, una Magdalena nostálgica de algo que añora. No es la Magdalena a la que estamos acostumbrados.

Es curioso, por tanto, ese tratamiento que ella va dando a sus figuras. Por una parte tenemos a las Bethsabés, Susanas y Magdalenas, que son mujeres que se han visto presas de su destino. Por otra parte,  Cleopatra, Lucrecia, mujeres que sí dominan su destino, pero trágicamente. Lucrecia, que, para salvar su honra porque había sido violada, se suicida. En otro grupo están también las Minervas, figuras que no tienen referente histórico, que son referencias de otro tipo, y siempre las pinta de manera altiva, de manera distante. Pero están en último lugar aquellas como la figura de Judith, la figura de Esther o la figura de Yael, que son las vengadoras.



Magdalena . Sala del Tesoro de la catedral de Sevilla, h. 1625


Principales obras de Artemisa

    Susanna e i vecchioni, Colección del conde de Schönborn, Pommersfelden, 1610

    Madonna col Bambino, Galería Spada, Roma, 1610-11

    Giuditta che decapita Oloferne, Galleria degli Uffizi, Florencia, 1612-13

    Danae, Museo de Arte de San Luis, San Luis, (Misuri), h. 1612

    Minerva, Sopraintendenza alle Gallerie, Florencia, h. 1615

    Autoritratto come martire, Colección  privada, h. 1615

    Allegoria dell'Inclinazione, Casa Buonarroti, Florencia, 1615-16

    Maddalena penitente, Colección privada  (M A. S Collection, Los  Ángeles)

    La Conversione della Maddalena, Galleria Palatina, Palacio Pitti, Florencia, 1615-16

    Autoritratto come suonatrice di liuto, Curtis Galleries, Minneapolis, h. 1615-17

    Giuditta con la sua ancella, Galleria Palatina, Palacio Pitti, Florencia, 1618-19

    Santa Caterina di Alessandria, Galleria degli Uffizi, Florencia, h. 1618-19

    Giaele e Sisara, Museo de Bellas Artes, Budapest, 1620

    Cleopatra, Collezione della Fondazione Cavallini-Sgarbi, Ferrara, h. 1620

    Allegoria della Pittura Museo de Tessé, Le Mans, 1620-30

    Giuditta che decapita Oloferne, Uffizi, Florencia, h. 1620

    Santa Cecilia, Galería Spada, Roma, h. 1620

    Cleopatra, Col. Amedeo Morandorri, Milán, 1621-22 (para algunos obra de su padre)

    Retrato de un confaloniero, Col. Comunali d'Arte, Palacio de Accursio, Bolonia, 1622

    Susanna e i vecchioni, The Burghley House Collection, Stamford, Lincolnshire, 1622

    Lucrezia, Gerolamo Etro, Milán, h. 1623-25

    Maria Maddalena come Melanconia, Sala del Tesoro de la catedral de Sevilla, h. 1625

    Giuditta con la sua ancella, Detroit Institute of Arts, h. 1625-27

    Venere dormiente, Colección Barbara Piasecka Johnson, Princeton, Nueva Jersey, 1625-30

    Ester e Assuero, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York, h. 1628-35

    Annunciazione, Museo de Capodimonte, Nápoles, 1630

    Corisca e il satiro, Col. privada, 1630-35

    Clio, la Musa della Storia, Col. privada (ya Nueva York, Col. Wildenstein), 1632

    Aurora, Col. privada, Roma

    Nacimiento de san Juan Bautista, Museo del Prado, Madrid.





Fuentes:Wikipedia; mujerespintoras; “Artemisa Gentileschi”. Carmen Romero


sábado, 6 de julio de 2013

Frida Kahlo Calderón.



..maravillosa artista, una de las grandes divas de la historia...una bebedora de tequila, fumadora y narradora de chistes subidos de tono, bisexual que cojeaba por su barrio bohemio vestida con fastuosos vestidos indígenas y daba festivas cenas para gente como Leon Trotsky, el poeta Pablo Neruda, Nelson Rockefeller y su marido intermitente, el muralista Diego Rivera...

 





Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón, mejor conocida como Frida Kahlo nació en Coyoacán un 6 de julio de 1907 y fue la tercera hija de Guillermo Kahlo (Wilhelm Kahlo), fotógrafo de origen judío-húngaro con su segunda esposa, la mexicana Matilde Calderón, de ascendencia española. Sus dos hermanas mayores fueron Matilde y Adriana; después de ellas nació el único hijo varón de la familia, el cual sobrevivió apenas unos días.  

Cuando Frida tenía apenas once meses, en junio de 1908 nace su hermana menor, Cristina, su constante compañera y la única de las hermanas Kahlo en dejar descendencia. Además de ellas, Frida tuvo tres medias hermanas mayores: Luisa, la mayor, una segunda hermana fallecida al momento de nacer y Margarita, todas nacidas del primer matrimonio de su padre con María Cardeña (llamada también Cerdeña en algunas fuentes), fallecida en el parto de Margarita en 1898.


 
Frida (primera fila a la izquierda)
y sus hermanas
Matilde y Adriana, dos primas y un tío
1913
De acuerdo al estudio de Gaby Franger y Rainer Huhle, formaba parte de la leyenda, no pocas veces instigada por la propia Frida, que Guillermo Kahlo tuviera raíces húngaras o judías. Estos autores sostienen que probablemente el fotógrafo nació en Pforzheim, pequeña ciudad del estado de Baden-Wurtemberg y que sus abuelos y resto de antepasados pertenecieron a la burguesía local y eran de religión luterana.

En 1913, a la edad de seis años Frida contrajo poliomielitis, teniendo que guardar cama durante nueve meses y en esos meses su pierna derecha no se desarrolló bien, quedando muy delgada y su pie derecho se atrofió. Su padre se aseguró de que Frida hiciera los ejercicios de fisioterapia necesarios para enderezar la pierna, pero a pesar de sus esfuerzos, su pierna y pie quedaron deformados para siempre. Su vida quedó marcada por esta circunstancia y por las diversas enfermedades, lesiones, accidentes y operaciones.

En 1922, después de completar su educación primaria en el Colegio Alemán, Frida entró en la "Escuela Nacional Preparatoria", de Ciudad de México instituto de enseñanza secundaria en México, el cual cual empezaba por primera vez a admitir chicas como alumnas. Frida deseaba estudiar ciencias naturales - medicina - . En esta escuela, Frida se unió y llegó a formar parte de los/as cabecillas de un grupo mayoritariamente formado por chicos rebeldes llamado Los Cachuchas, mote debido a las gorras que llevaban. Este grupo compartía las ideas socialistas-nacionalistas de José Vasconcelos, Ministro de Educación Pública. Su novio por entonces, Alejandro Gómez Arias, un estudiante de derecho y periodista era sin discusión el líder del grupo. Fue precisamente en esta escuela donde entraría en contacto con su futuro marido, el conocido muralista mexicano Diego Rivera, a quien le había sido encargado pintar un mural en el auditorio de la escuela.

En 1925 aprendió la técnica del grabado con Fernando Fernández Domínguez.  Este contrató a Frida como aprendiz con sueldo para copiar grabados de Anders Zorn, un impresor sueco y le enseño a dibujar ya que estaba impresionado con su talento. El 17 de septiembre de ese mismo año, Frida y su novio, Alejandro se subieron a un autobús para ir de la escuela a casa. De camino, el autobús fue embestido por un tranvía y varias personas murieron. Frida sufrió múltiples heridas y los médicos no estaban seguros de que pudiera sobrevivir. Después de pasar un mes en el hospital, tuvo que guardar cama durante 3 meses. 

Cuando la recuperación parecía completa, Frida empezó a sufrir dolores en la columna vertebral y en el pie derecho, y se sentía siempre cansada y enferma. Un año más tarde, tuvo que ingresar en el hospital de nuevo. Entonces se dieron cuenta de que varias vértebras se habían desplazado. Durante los siguientes nueve meses, Frida guardó cama y tuvo que llevar corsés de escayola. La medicina de su tiempo la torturó con operaciones quirúrgicas (por lo menos 32 a lo largo de su vida), corsés de distintos tipos y diversos mecanismos de "estiramiento".


Retrato de la Família Kahlo. Frida Vestida de Hombre
Foto por Guillermo Kahlo
1926


En 1926 durante  su larga convalecencia  aprendió a pintar, e influyó con toda probabilidad en la formación del complejo mundo psicológico que se refleja en sus obras. Sus padres hicieron construir un caballete especial que se apoyaba en la cama y aguantaba los lienzos en los que Frida pintaba. También hicieron instalar un espejo bajo el dosel de su cama, el cual permitió a Frida el verse y convertirse en modelo para sus cuadros. 

En 1926, todavía convaleciente, pintó su autorretrato, el primero de una larga serie en la cual expresará los eventos de su vida y sus reacciones emocionales ante los mismos. La mayoría de sus pinturas las realizará estirada en su cama y en el baño. Sin embargo su gran fuerza y energía por vivir le permitieron una importante recuperación. Algunas de las primeras obras realizadas entonces, fueron destruidas por la propia Frida y de otras que sobrevivieron no se sabe el paradero.


Tras esa recuperación, que le devolvió la capacidad de caminar, una amiga íntima la introdujo en los ambientes artísticos de México donde se encontraban, entre otros, la conocida fotógrafa, artista y comunista Tina Modotti y Diego Rivera.

Cuando en 1938  el poeta y ensayista del surrealismo André Bretón conoció a Frida y su obra, la invitó a exponer en Nueva York y París, ciudad esta última en la que no tuvo una gran acogida. Breton calificó su obra de surrealista en un ensayo que escribió para la exposición de Kahlo en la galería Julien Levy de Nueva York. Pese a ello nunca se sintió cerca del surrealismo, y al final de sus días decidió que esa tendencia no se correspondía con su creación artística,  ella misma declaró "Creían que yo era surrealista, pero no lo era. Nunca pinté mis sueños. Pinté mi propia realidad"




En 1939 Frida Kahlo terminó un autorretrato constituido de dos personalidades: Las dos Fridas. Con este cuadro, asimila la crisis marital, a través de la separación entre la Frida en traje de tehuana, el favorito de Diego, y la otra Frida, de raíces europeas, la que existió antes de su encuentro con él. Los corazones de las dos mujeres están conectados uno al otro por una vena, la parte europea rechazada de Frida Kahlo amenaza con perder toda su sangre. Ese mismo año expone en París en la galería Renón et Collea gracias a Bretón. Su estancia en la capital francesa la llevó a relacionarse con el pintor malagueño Picasso y a aparecer en la portada del Vogue francés. Por entonces Frida era conocida en el mundo entero. A partir de 1943 dio clases en la escuela La Esmeralda del México, D. F.


La artista contrajo matrimonio con Rivera el 21 de agosto de 1929 , en una simple ceremonia en el Ayuntamiento de Coyoacán. Ella tenia 22 años y el 42. La madre de Frida no aprobaba esta unión; dijo que Diego era demasiado viejo, demasiado gordo y todavía peor, un comunista y un ateo. El padre de Frida ofreció menos resistencia a la unión. El comprendió que Diego gozaba de una confortable situación financiera que permitiría costear los elevados gastos médicos de su hija. Algunos de los amigos de Frida estaban pasmados por su elección, mientras que otros lo vieron como una manera de desarrollar su carrera artística. La pareja se mudó inicialmente a un apartamento en la Ciudad de México, pero después de un tiempo se mudaron a Cuernavaca, donde Diego estaba trabajando en un nuevo mural.




Frida y Diego en el Día de Su Boda. Foto por Victor Reyes. 23 de agosto de 1929

Su relación consistió en amor, aventuras con otras personas, vínculo creativo, odio y un divorcio en 1939. Diego era un miembro del Partido Comunista Mexicano en aquellos días, y en 1928 Frida también se unió al Partido. En 1929 abandonó el Partido cuando Rivera fue expulsado por sus opiniones contra el estalinismo. Al matrimonio lo llegaron a llamar la unión entre un elefante y una paloma, pues Diego era enorme y obeso mientras que ella era pequeña y delgada. Diego fue quien le sugirió a Frida que vistiera con el traje tradicional mexicano consistente en largos vestidos de colores y joyería exótica. Esto, junto a su semblante cejijunto, se convirtió en su imagen de marca. Él amaba su pintura y fue también su mayor admirador. Frida, a cambio, fue la mayor crítica de Diego.

Por otra parte, Frida, debido a sus lesiones, nunca pudo tener hijos, cosa que tardó muchos años en aceptar. A principios de 1930, Frida se quedó embarazada por primera vez. Desgraciadamente, tuvo que sufrir un aborto terapéutico ya que el feto estaba en una posición incorrecta. Como resultado del accidente de autobús de 1925, la pelvis de Frida estaba fracturada en 3 sitios y los médicos le dijeron por entonces que probablemente nunca podría tener hijos.


      Frida en su silla de ruedas
            Coyoacán   1953
 La creciente reputación de Rivera en los Estados Unidos los llevó entre 1931 y 1934 a pasar la mayor parte del tiempo en Nueva York y Detroit.
Después de vivir en Estados Unidos durante casi 3 años, Frida añoraba México y quería volver a su país, pero Diego estaba entusiasmado con Estados Unidos y quería permanecer allá. Este desacuerdo causó serios problemas entre la pareja. A finales de 1933, Rivera fue despedido por pintar la cara de Lenin en uno de los trabajadores dibujados en su mural. A pesar de su entusiasmo por Estados Unidos, Diego cedió a los deseos de Frida y en Diciembre de 1933 la pareja volvió a México.

A su regreso, compraron una nueva casa en San Ángel, por entonces un suburbio de la Ciudad de México. En 1934 Frida se quedó embarazada de nuevo y experimentó muchas complicaciones. Como en el pasado, el embarazo tuvo que ser abortado, enviándola de vuelta al hospital. El mismo año sufrió la primera operación en el pie derecho y tuvieron que amputarle cuatro dedos de los pies que tenían gangrena.

En 1935 Frida descubrió que Diego, el cual habia tenido otros asuntos amorosos con otras mujeres durante su matrimonio, estaba manteniendo una relación sentimental con la hermana más joven de Frida, Cristina. Frida estaba terriblemente dolida por la relación. Abadonó la casa común y se mudó a un apartamento en el centro de la Ciudad de México. Una vez allá se procuró asesoría legal con vistas a un posible divorcio. Al mismo tiempo, Frida conoció al escultor americano Isamu Noguchi y mantuvieron una relación amorosa. Una vez que Rivera rompió su relación con la hermana de Frida, volvió a San Angel. Pero Rivera no cejó en sus infidelidades y Frida empezó a tener sus propias aventuras amorosas. 

En 1936 Frida se involucró de nuevo en política. Cuando la Guerra Civil estalló en España, junto con otras mujeres fundo un comité de solidaridad para ayudar a los Republicanos españoles. Sus relaciones con Rivera aparentemente mejoraron durante esos días. Rivera admiraba al político ruso Leon Trotsky y cuando Trotsky fue expulsado de Rusia y Noruega, la pareja elevó una petición al gobierno Mexicano para que concediera asilo político a Trotsky y su esposa en México. La petición de asilo fue concedida. Trotsky paso a vivir en la casa de Frida en Coyoacán, junto a su mujer Natalia. Allí Frida tendrá un romance con el líder comunista para, tras su asesinato a manos del miembro de la NKVD estalinista Ramón Mercader, ser acusada como autora del mismo. Esto la llevó a estar arrestada pero finalmente fue dejada en libertad al igual que su marido.



Frida y Emmy Lou Packard en el Jardín de la Casa
 Azul
Foto por Diego. 1941
                                                                     
                     
La exposición de Nueva York fue un gran éxito y recibió criticas muy favorables de la prensa. La mitad de sus pinturas en la exposición se vendieron. Recibió encargos para nuevos trabajos y entre sus clientes se encontraban: A. Conger Goodyear, Presidente del Museo de Arte Moderno de Nueva York y Clare Boothe Luce, editora de la revista Vanity Fair. Frida pintaba principalmente para su satisfacción personal, nunca pensando en las opiniones del público acerca de su trabajo. Se quedó sorprendida al saber que a la gente le gustaban sus cuadros y estaban dispuestos a comprarlos. El verano siguiente, el actor Edward G. Robinson compró cuatro de sus cuadros por $200 cada uno. Fue entonces cuando Frida se dio cuenta de que sus cuadros eran el pasaporte para independizarse financieramente de Diego. El 6 de Noviembre de 1939 el divorcio fue final. Fue Rivera quien insistió en el divorcio, y la separación afectó emocionalmente mucho a Frida. Intentó desesperadamente el ahogar sus penas bebiendo y sumergiéndose en su trabajo, pero como Frida dijo "mis penas saben nadar". Frida no deseaba depender económicamente de Rivera nunca más y vio su carrera como pintora como su futuro medio de vida. 
 
A finales de 1939 empezó a experimentar severos dolores en su espalda y desarrolló una infección aguda de hongos en su mano derecha. Contactó con su viejo amigo, el doctor Eloesser quién le aconsejó que fuera a visitarlo en San Francisco para seguir el tratamiento adecuado. Rivera se hallaba por entonces en San Francisco, trabajando en un mural. El doctor Eloesser medió entre los dos para facilitar una reconciliación. 

En Diciembre, Diego le pidió a Frida que se casara de nuevo con él. Ella aceptó inmediatamente pero sólo bajo ciertas condiciones: 1) Ella se mantendría financieramente independiente con la venta de sus cuadros 2) Ella pagaría la mitad de los gastos de la casa y 3) no mantendrían relaciones sexuales. Diego la echaba a faltar terriblemente y aceptó voluntariamente los términos. Se casaron de nuevo el 8 de Diciembre de 1940, el día del cumpleaños de Diego.

Poco tiempo después de su matrimonio, Frida volvió a México. En febrero de 1941 Diego acabó su mural en San Francisco y volvió a México para estar con Frida. Después de su segundo matrimonio, la vida de Frida se volvió menos complicada y más rutinaria; empezó a disfrutar de los simples placeres de la vida, y la nueva tranquilidad se reflejó en sus cuadros. 


Frida y Diego en el Hospital ABC de México
Foto por Juan Guzman. 1950
 
Durante 1940 Frida participó en muchas exposiciones colectivas en México y USA. En 1941, con la oposición de Stalin a Hitler, Frida de nuevo expresó sus simpatías por el Partido Comunista. Su trabajo estaba ahora siendo reconocido en México y fue nombrada como miembro de comités, ganó premios y contribuyó a varias publicaciones y en 1942, Frida fue elegida miembro del Seminario de Cultura Mexicana, el cual estaba bajo la dirección del Ministerio de Educación Publica. La misión de esta institución, formada por veinticinco artistas e intelectuales era promover la cultura mexicana. El mismo año, el antiguo "Colegio de Escultura" se convirtió en la "Escuela de Pintura y Escultura" y en 1943 Frida fue nombrada parte del personal docente de esta escuela, donde daría una clase de pintura, doce lecciones por semana. Frida animó a los jóvenes estudiantes a buscar sus modelos e inspiración en la vida diaria de la cultura mexicana, así como en el folklore del país y a no seguir los modelos Europeos tradicionales.
 
Después de unos pocos meses, la mala salud de Frida la obligó a enseñar desde casa. De nuevo sufría agudos dolores en su espalda y pie derecho y le ordenaron descansar. Tenia que llevar un corsé de acero, que se convirtió en el sujeto de su cuadro de 1944 "La Columna Rota". Este mismo año, Frida empezó a escribir un diario personal, el cual se convertiría en una herramienta importante para entender a la mujer y a su trabajo. En Junio de 1946 Frida sufrió una operación en su columna. Un especialista de Nueva York había sugerido que su columna debía ser enderezada y ella estuvo de acuerdo. Desafortunadamente, la cirugía no tuvo éxito y Frida se sintió decepcionada, además de soportar terribles dolores.
 




En Septiembre de 1946 Frida ganó uno de los galardones anuales "Premio Nacional para el Arte y la Ciencia" por su cuadro "Moisés". Aunque todavía sufría dolores y se estaba recobrando de la cirugía. Frida hizo una aparición en la ceremonia y aceptó orgullosamente su premio.En la primavera de 1953 la Galería de Arte Contemporáneo de esta misma ciudad le organizó, por primera vez, una importante exposición. La salud de Frida estaba muy mala por entonces y los médicos le prohibieron el asistir a la misma. Minutos después de que todos los invitados se encontraran en el interior de la galería se empezaron a oír sirenas desde el exterior. Frida Kahlo había sido llevada a su exposición en una cama de hospital. Se situó en el centro de la galería desde donde contó chistes, cantó y bebió la tarde entera.
 
Ese mismo año le tuvieron que amputar la pierna por debajo de la rodilla debido a una infección de gangrena. Esto la sumió en una gran depresión que la llevó a intentar el suicidio en un par de ocasiones. Durante ese tiempo, debido a que no podía hacer mucho, escribía poemas en sus diarios, la mayoría relacionados con el dolor y remordimiento.




Frida y Su Amante, el Fotógrafo  Nickolas Muray
Foto por Nickolas Muray © Nickolas Muray Photo Archives
1941
 

A finales de los años 40, la salud de Frida estaba empeorando. En 1950 paso nueve meses en el hospital ABC de la Ciudad de México, donde sufrió más operaciones en la espalda. Después de una de sus cirugías, se desarrolló una infección la cual conllevó mas operaciones. En ese año sufrió siete operaciones. En noviembre, después de la sexta operación fue capaz de pintar de nuevo mediante un caballete especial montado en su cama. Se movía por la casa y los jardines en una silla de ruedas y podía caminar solo cortas distancias con el uso de muletas o un bastón. Como resultado de su inmovilidad, Frida pasaba la mayoría del tiempo en casa. Su relación con Diego se había vuelto "platónica" y sus relaciones mas íntimas eran ahora casi exclusivamente con mujeres.

Después de 1951, el estilo de Frida cambió. Su dependencia de los analgésicos estaba afectando seriamente su coordinación. Sus cuadros ya no tenían la precisión técnica y detalle que los caracterizó en el pasado. El dolor en su pierna derecha era ahora intolerable y en Agosto de 1953 tuvieron que amputársela por debajo de la rodilla. Le construyeron una pierna artificial que le permitía caminar, pero la operación la sumió en un estado de depresión profunda. Cinco meses más tarde, se las arreglaba para caminar distancias cortas con la pierna artificial e incluso apareció unas pocas veces en público. Su estado de ánimo cambiaba desde la euforia hasta los más negros pensamientos de suicidio. La última aparición pública de Frida fue el 2 de Julio de 1954, cuando participó en una demostración para protestar el derrocamiento del gobierno democrático del presidente de Guatemala Jacobo Arbenz por parte de la CIA.

Gravemente enferma con una neumonía, falleció durante la noche del 12 al 13 de Julio de 1954, siete días después de su 47 cumpleaños. La causa del fallecimiento fue embolia pulmonaria, aunque los pensamientos suicidas expresados en su diario hicieron pensar a algunas personas que quizás se suicidó. No se realizó ninguna autopsia. 

Fue velada en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México y su féretro fue cubierto con la bandera del Partido Comunista mexicano por lo que su antiguo compañero de colegio de Frida, Andrés Duarte, se vio obligado a dimitir de su posición como director del Instituto Nacional de Bellas Artes. La guardia de honor se mantuvo un día y una noche. En la tarde del 14 de Julio, mas de 600 personas habían pasado por el Palacio de Bellas Artes para presentar sus últimos respetos. Seguido por una procesión de 500 personas, el ataúd se llevo por las calles hasta el crematorio. Allí, después de una ultima ceremonia de despedida. Frida fue incinerada de acuerdo con el deseo expresado antes de morir. Sus cenizas se hallan hoy en un jarrón pre-columbino en la casa que Frida compartió con Rivera. Un año después de su muerte, Rivera cedió la casa al gobierno mexicano para convertirla en un museo. 
 
Las últimas palabras en su diario fueron: "Espero alegre la salida y espero no volver jamás".

 
   Frida en Su Lecho de Muerte Coyoacán, México
    Foto por Lola Alvarez Bravo 13 de julio de 1954

Produjo cerca de 200 pinturas, dibujos y esbozos; 143 fueron pinturas, de las cuales 55 fueron autorretratos. Frente a la pregunta de por qué hacía autorretratos, contestó: "Me retrato a mí misma porque paso mucho tiempo sola y porque soy el motivo que mejor conozco".

" Hoy, más de medio siglo después de su muerte, se paga más dinero por sus cuadros que por los de cualquier otra artista femenina. Una visita al Museo Frida Kahlo es dar un paso atrás en el tiempo. Todos sus efectos personales se muestran por toda la casa y todo parece estar tal y como ella lo dejó Uno tiene la sensación de que ella todavia vive allá y ha salido brevemente para permitirte el visitar su santuario privado. Ella ahora ya se ha ido, pero su legado vivirá para siempre...