sábado, 29 de noviembre de 2014

Emperatriz Cixi. La pequeña orquidea




Cuando la China imperial llegaba a su fin, una mujer ejerció el poder con ambición y determinación. La emperatriz Cixi, la última de la dinastía manchú, no dudó en eliminar de su camino a todo aquel que le hiciera sombra, dentro de la Ciudad Prohibida y fuera de ella, pues puso en jaque a Japón y a las potencias occidentales




Yehonala nació en Canton  el  29 de noviembre de 1835, su nombre familiar era el de Yehe Nara. Pertenecía a un clan de alto linaje de origen manchú. Según algunos escritos, su padre era miembro de la Guardia Imperial que se encargaba de custodiar el Palacio Imperial de la Ciudad Prohibida. Cuando era una adolescente, Cixi se enamoró de un comandante de la guarnición manchú de Pekín llamado Jung Lu, con el que planeó casarse. Pero su belleza hizo que fuese elegida como una de las concubinas del emperador Hsien Feng, por los que se trasladó a vivir a la Ciudad Prohibida.

Durante mucho tiempo, Yehonala pasó totalmente desapercibida entre las muchas concubinas que poblaban la Ciudad Prohibida, hasta que el emperador se fijó en ella. El 27 de abril de 1856 daba a luz un niño, Tongzhi, que se convertía en el primero en la línea sucesoria, pues la emperatriz titular, Ci’an no había conseguido darle un heredero al emperador. 

Ascendió entonces a la categoría de Consorte Imperial de Primera Clase con el título de I-fei. A pesar de ello no se ganó el afecto del emperador, ya que este consideraba como su concubina favorita a Li fei, quien misteriosamente desapareció cuando Cixi alcanzó la regencia.

Yehonala fue labrando una red de influencias y empezó a ejercer el poder en la sombra, un poder que mantendría en sus manos durante más de 40 años. En 1860 se declaraba la Segunda Guerra del Opio, en la que Inglaterra, ayudada por Francia, iniciaba por segunda vez un conflicto armado contra China para hacerse con el lucrativo comercio del opio. Ante la amenaza de los ejércitos occidentales que llegaron hasta las puertas de la Ciudad Prohibida, la familia imperial huyó para refugiarse en la residencia de caza de Yehol.

Agotado y afectado por el consumo de opio, el emperador moría el 22 de agosto de 1861. Yehonala tomó entonces el nombre de Cixi  que significaba “bondadosa y virtuosa”. Los asuntos de estado pasaron a ser ejercidos por un Consejo de Regencia, formado por ocho miembros de la corte. Pocos meses después Cixi y la concubina de mayor edad del fallecido emperador, Tzu An, fueron nombradas regentes y asumieron el control total del poder. Contaron con la fuerte oposición de un influyente grupo de nobles y consejeros imperiales. Sin embargo, las dos mujeres contaron con el apoyo de la Guardia Imperial, quienes veían con buenos ojos que el poder fuera ejercido por la hija de unos de sus oficiales.




El gobierno de estas dos mujeres hizo que China viviera un período de revitalización económica, cultural y política. Armaron al ejército al estilo occidental, crearon un servicio de Asuntos Exteriores, fundaron escuelas de idiomas y el comercio comenzó a ser gestionado por expertos extranjeros. Aunque el emperador era solo un niño, las dos emperatrices no podían ejercer el gobierno abiertamente, por lo que hicieron construir una pantalla de bambú tras el trono. Cuando los funcionarios gubernamentales daban sus informes al joven emperador, Cixi se colocaba detrás de la pantalla y decía a su hijo lo que debía decir. Durante el gobierno de las dos regentes la influencia occidental fue en aumento en China, aunque su carácter conservador hizo que se opusieran a la implantación de inventos occidentales como el telégrafo y el ferrocarril.

Tzu An y Cixi entregaron en 1873 el poder a Tongzhi cuando éste alcanzó los dieciséis años de edad y contrajo matrimonio. Se casó con Alute, la hija de un noble manchú, que de esta forma pretendía seguir influyendo sobre Tongzhi. Para evitar la pérdida de influencia sobre su hijo, le conminó a que no tomase concubinas. Aunque la regencia había finalizado oficialmente la madre del emperador siguió llevando en la oscuridad las riendas del gobierno. Los miembros de las legaciones diplomáticas extranjeras eran conscientes de que detrás de todas las decisiones del emperador se encontraba la mano de Cixi. Dos años después se produjo la muerte del Tongzhi. La causa oficial fue la viruela, aunque pronto surgieron rumores de que la muerte fue causada por su madre. Poco después, su esposa Alute se suicidó tomando veneno, por lo que se comenzó a especular si fue incitada por su suegra, quien la podía ver como una rival para mantener el control sobre el poder.

Las dos emperatrices volvían entonces a asumir la regencia durante 7 años, hasta la muerte de la emperatriz Ci’an.

Cixi gobernaría entonces en solitario. La antigua concubina, consciente de la falta de un heredero directo, pues a pesar de que su hijo Tongzi se había casado no había tenido descendencia, escogió a su sobrino, un niño de 3 años, como el próximo emperador. El pequeño Guangxu creció al lado de su tía hasta que cumplió la mayoría de edad y asumió el poder.  Un poder relativo pues, igual que el anterior emperador, Guangxu fue una marioneta en manos de la emperatriz Cixi.

La estricta educación confucionista de Guangxu hizo que éste se mostrara incapaz de oponerse a su tía. La corrupción en el gobierno de Cixi fue en aumento, lo que incrementó el malestar hacia la figura de la regente en las filas de los sectores más progresistas de China. Su imagen se vio seriamente deteriorada tras una derrota naval infringida por la armada de Japón, causada principalmente al desvió de fondos destinados al mantenimiento de la flota china para su uso personal. Comenzó a surgir un movimiento opositor que pedía la inmediata aplicación de profundas reformas en el gobierno. Entregó el poder a Guangxu en 1898, cuando este alcanzó la mayoría de edad. Obligó a su hijo a contraer matrimonio con una sobrina suya, a través de la cual trataba de continuar influyendo en la política de su hijo. Cixi oficialmente abandonó cualquier tarea de gobierno y se retiró a vivir al palacio de verano que se había hecho construir al noroeste de Pekín.


Comenzaron a surgir rumores de que el emperador era inocente e incompetente, y que era visitado frecuentemente por su madre para darle consejos. Sin embargo el emperador se acercó a los elementos progresistas, que pedían la modernización de China y tomó una serie de medidas liberales en la enseñanza, la hacienda y el ejército, que molestaron a Cixi y su círculo de colaboradores conservadores. La antigua regente con la ayuda del ejército dio un golpe de Estado y recuperó el poder. Anuló todas las reformas emprendidas por el emperador, al que confinó en la Ciudad Prohibida aislado del resto de la corte, aunque la dejó seguir gobernando como mera figura decorativa. El emperador tan solo abandonaba su encierro para realizar ciertas apariciones públicas con motivo de algunas celebraciones públicas. Los principales líderes reformistas fueron ejecutados u obligados a exiliarse.

En aquellos años la emperatriz Cixi hizo prevalecer sus ideas conservadoras y antioccidentales. Con la intención de preservar la dinastía y la tradición, la emperatriz no dudó incluso en aliarse con los bóxers durante su rebelión. La guerra de los bóxers duró dos años aproximadamente, entre 1899 y 1901. En este tiempo, las fuerzas conservadoras e inmovilistas chinas intentaron frenar las influencias japonesas y occidentales. En los levantamientos, miles de extranjeros, progresistas y cristianos fueron asesinados.

La emperatriz Cixi tuvo que asumir la derrota de los bóxers y aceptar las condiciones de paz dictadas por Japón y las potencias occidentales, un tratado de paz humillante, conocido como la Paz de Pekín, y en el que se concedían importantes privilegios comerciales a las potencias extranjeras. Muchos miembros de la corte imperial se exiliaron y otros fueron ejecutados u obligados a suicidarse.

A su regreso del exilio en 1902 emprendió una serie de reformas que retomaban los planes reformistas de Guangxu que ella misma había paralizado en 1898, aunque siguió sin dejar participar al emperador en las albores de gobierno. Comenzó a construir líneas de ferrocarril, estableció escuelas modernas y otras innovaciones occidentales. Declaró ilegal el opio, y prohibió que fuera fumado bajo pena de decapitación. Acabó con los privilegios de los manchúes y permitió a población de origen chino establecerse en Manchuria.

Prometió la elaboración de una Constitución y el establecimiento de un gobierno representativo. Aquejada de una apoplejía ordenó el envenenamiento del emperador el 14 de noviembre de 1908.

Un día después Cixi falleció, no sin antes haber nombrado como sucesor a su sobrino Puyi, que contaba con tres años de edad, y que se convertiría en el último emperador de China. La ultima emperatriz de China fue enterrada cubierta de joyas.



FUENTE: Texto extraído de www.mcnbiografias.com"; mujeresenlahistoria.com

sábado, 15 de noviembre de 2014

Maria II de Portugal, la educadora.




María II de Portugal, apodada como “la Educadora” fue soberana del país luso entre 1826 y 1828 y entre 1833 y 1853. Entre los logros de su reinado figuran la aparición de la enseñanza gratuita, los primeros liceos, las facultades de medicina de Lisboa y Oporto, las escuelas industriales y agrícolas, así como la adopción del sistema decimal.
 




Nace en el palacio de San Cristóbal (Río de Janeiro), el 4 de abril de 1819. Hija de Pedro I de Brasil y IV de Portugal y de la archiduquesa Leopoldina de Austria. Fue bautizada a los pocos días de nacer y se le impusieron los nombres de María da Gloria Juana Carlota Leopoldina de la Cruz Francisca Javier de Paula Isidora Micaela Rafaela. Así tras su presentación oficial recibió de manos de su padre el título de princesa de Oráo-Pará.

Pero la joven princesa a pesar de que creció rodeada de comodidades no tuvo una infancia feliz, puesto que perdió a su madre a edad muy temprana. Por otro lado hay que señalar que la agitada situación política marcó notablemente su educación, ya que cinco años después de la proclamación de su padre como emperador de Brasil, tras la muerte de Juan VI de Portugal y la renuncia de éste al trono, fue nombrada heredera a la corona portuguesa a pesar de que sólo contaba con 7 años de edad. Así poco tiempo después se negoció su matrimonio con su tío, el infante Miguel, el cual a pesar de la gran diferencia de edad que existía entre ellos aceptó el compromiso.

En el mes de julio de 1828, dos años después de producirse la abdicación de Pedro I al trono de Portugal, cuando María contaba con nueve años, su padre preparó su viaje a Europa, para que tuviera lugar el proyectado matrimonio y para que fuera proclamada reina. El emperador brasileño puso a su hija bajo la custodia del marqués de Barbacena, el cual recibió ordenes de acompañar a la princesa a Austria, donde se encontraba su prometido. Pero los acontecimientos no transcurrieron como el emperador de Brasil esperaba, ya que su hermano tras haber asumido la regencia, llegó a Lisboa y se proclamó rey de Portugal, negándose además a cumplir su compromiso matrimonial.

Por ese motivo el mencionado marqués, que no confiaba que Austria fuera un sitio seguro para su protegida, decidió alterar el itinerario del viaje por lo que María fue conducida a Inglaterra, donde se habían refugiado gran número de liberales, que se oponían firmemente al gobierno absolutista de Miguel I. Los liberales portugueses pretendían conseguir el apoyo del gobierno de Inglaterra para que María fuera nombrada reina constitucional, pero muy pronto sus negociaciones se vieron interrumpidas, ya que el primer ministro inglés había decidido no intervenir en el conflicto portugués. Por ese motivo en el año 1829 María recibió instrucciones de su padre para que regresara a Brasil.

María no emprendió el camino de regreso sola a su país de nacimiento, ya que estaba acompañada por un numeroso séquito, en que se encontraba su aya Leonor de Cámara, la cual se ocupó no sólo de la educación de la princesa, sino que también se hizo cargo de las necesidades afectivas que tenía María, debido a su corta edad y a los duros acontecimientos a los que había tenido que hacer frente. Además al séquito de la princesa se había incorporado la prometida de su padre y su futura madrastra, la princesa Amelia de Beauharnais.




Maria y su esposo Fernando de Saxe Coburgo Gota

Durante los años siguientes fueron numerosas las embajadas diplomáticas que envió Pedro I a Europa con la misión de conseguir el apoyo para la causa de María, la cual permaneció junto a su padre y su madrastra en el mencionado palacio de San Cristóbal. En el año 1831 la situación de la familia real brasileña cambió bruscamente, ya que el emperador se vio obligado a abdicar y a abandonar el país. El destronado Pedro I se dirigió entonces a la Corte del rey de Francia Luis Felipe de Orleans, donde María completó su educación junto con los hijos del monarca. Poco tiempo después, Pedro I se dirigió al archipiélago de las Azores con el propósito de ponerse al frente del movimiento de revolucionario que habían formado los liberales. Así ante lo peligrosos de la situación, éste decidió que su hija y su esposa permanecieran en París.

María permaneció en Francia hasta 1833, momento en el que el duque de Loulé llegó a París con la misión de escoltar a la futura reina junto a su padre. Finalmente en 1834 María hizo su entrada triunfal Lisboa, y fue proclamada reina el 24 de septiembre de ese mismo año. Debido a que María II era muy joven para hacerse con el control de la agitada vida política portuguesa, fue necesario establecer un Consejo de Regencia, que fue presidido por su padre, el cual falleció apenas un año después de su proclamación.

La repentina muerte del regente hizo que el Parlamento decidiera declarar mayor de edad a María II, de este modo cumplían con las indicaciones que había dejado Pedro I en su testamento, además, siguiendo las mencionadas disposiciones, se iniciaron los preparativos de la boda de la reina con Augusto de Leuchtenberg.

María II quedó viuda pocos meses después de haber contraído matrimonio con el príncipe alemán, el 28 de marzo de 1835. Así como de este enlace no había nacido ningún hijo, el parlamento muy pronto presionó a la reina para que contrajera nuevas nupcias, ya que era necesario dar a la corona un heredero lo antes posible. Por este motivo se comenzó a buscar en todas las cortes europeas a un nuevo rey consorte.

El 9 de abril de 1836 María II contrajo matrimonio con Fernando de Saxe Coburgo Gota, el cual contaba con apenas 19 años de edad. De este matrimonio nacieron 11 hijos: don Pedro, el heredero al trono; don Luis, que en el año 1861 sucedió a su hermano; Doña María, que falleció al poco de nacer; don Juan, que ostentó el título de duque de Beja; doña María Ana, la cual casó con el rey de Sajonia Jorge III; doña Antonia, casada con Leopoldo de Hohenzollern; don Fernando, que murió muy joven; don Augusto, que fue duque de Caminha; y por último mencionar a don Leopoldo, a doña María y a don Eugenio que apenas vivieron unas horas.

En materia política el reinado de María II se caracterizó por el exquisito respeto que tuvo ésta hacia el orden constitucional, por ese motivo intentó solventar las diferencias entre los liberales y conservadores. Pero no siempre le fue posible evitar los conflictos, que fueron muy numerosos durante todo su reinado. Así se vio obligada a aceptar la Constitución de 1822, tras la revolución de septiembre de 1836, aunque la desaprobaba. Años después, tras la restauración de la Carta Otorgada de 1824, tuvo que destituir a Antonio Costa Cabral, que fue acusado por la oposición de ser demasiado autoritario.

En 1835 impulsó la reforma del sistema monetario portugués, pero un poco antes, en 1833, se había acuñado la moneda conocida como “la degollada”. La pieza se denominó así porque, rompiendo la tradición vigente hasta entonces, el retrato de la reina en el anverso no era el busto, sino solo la cabeza. Cuenta la historia que a la soberana no le gustó nada -viendo la convulsa historia de los primeros años de su reinado, puede imaginarse que le parecería un mal augurio-, de modo que se suspendió la acuñación y estas monedas se convirtieron en piezas de gran rareza.

La crisis política provocada por la revolución de María da Fonte fue una dura prueba para María II, la cual intentó evitar la intervención extranjera en el conflicto y apoyó firmemente la labor desarrollada por el comandante Saldanha. Por último durante el segundo gobierno de Costa Cabral, la monarquía lusa estuvo en franco peligro, ya que los radicales eran partidarios de la proclamación de la república; pero la promulgación de las primeras Actas Adicionales a la Constitución de 1838, en el año 1852, logró llevar la calma a la vida política portuguesa.




María da Gloria murió en el Palacio das Necessidades el 15 de noviembre de 1853, tras el nacimiento de su hijo Eugenio. El parto fue muy complicado y los médicos muy pronto empezaron a temer por la vida de la reina, que murió a los pocos minutos de haber dado a luz, al igual que el infante, a la edad de 34 años.



"FUENTE: www.mcnbiografias.com"







viernes, 31 de octubre de 2014

La Voisin


La bruja, Catherine Deshayes


Muchas han sido las mujeres que a lo largo de la historia han sido condenadas por brujas. En la Francia del Rey Sol, se vivió uno de los episodios más oscuros de la historia de la brujería, un capítulo definido como el “Asunto de los venenos”. Más de 300 personas, muchas de ellas de alta alcurnia, demasiado cercanas al rey, fueron inculpadas, por cómplices, hacedores o impulsores de las más terribles actividades brujeriles. Una mujer, imperturbable, fue detenida a las puertas de una iglesia. Conocida como la Voisin, fue quemada vida por sus reiteradas actividades lucrativas relacionadas con embrujos, elixires, ritos de magia negra, asesinatos y envenenamientos.




De Catherine Deshayes, nacida en Francia en 1640, poco o nada se sabe sobre sus orígenes. La historia la encuentra casada con un joyero llamado Antoine Monvoisin, con el que tuvo al menos una hija, Marie-Marguerite Monvoisin, quien tendría también un papel destacado en el asunto de los venenos.

Parece ser que Catherine inició sus actividades como curandera tras la ruina de la joyería de su marido. Sostuvo la economía familiar con la lectura del futuro a partir de los rasgos faciales y de las manos. Pero la fama de Catherine se fue extendiendo a medida que sus sortilegios y embrujos parecían surtir el efecto deseado. Sus conocimientos de medicina y de hierbas y ungüentos la hicieron famosa hasta el punto de que un reguero de mujeres y hombres acudían diariamente en petición de ayuda.

Sus métodos pronto derivaron en extrañas fórmulas que hacían desaparecer en incomprensibles circunstancias a aquellos que amargaban la vida de sus desesperadas clientas, porque ellas, las mujeres de la alta nobleza, se convirtieron en las más asiduas visitantes del extraño hogar de la Voisin.



Al principio pedía a sus clientes cosas muy inofensivas, como que acudieran a la iglesia de algún determinado santo. Luego comenzó a vender amuletos y a recomendar prácticas mágicas, y finalmente se dedicó a la venta de afrodisíacos y venenos. Recibía en una habitación oscura, con una vestimenta de terciopelo púrpura bordeada de armiño sobre la que lucía doscientas águilas bordadas con hijo de oro.

A pesar de no haber dejado nunca de mostrarse como una mujer devota que seguía asistiendo a los servicios religiosos en Notre Dame de Bonne Nouvelle, La Voisin acabó por organizar también misas negras. En ellas se utilizaba como altar el cuerpo desnudo de una de las mujeres suplicantes, y, si esto no fuera posible, se llevaban prostitutas a tal fin. Un acólito vestido de negro se acercaba a colocarle una vela negra en cada una de las manos. Entonces aparecía el sacerdote oficiante y depositaba sobre el estómago de la mujer el cáliz destinado a recoger la sangre del sacrificio. Tras besar su cuerpo, comenzaba la ceremonia en la que se utilizaba un libro de oraciones encuadernado con piel humana y orina en lugar de agua bendita. Completado el ritual, se procedía a la ofrenda. El sacerdote extendía sus brazos para recibir al recién nacido, que le era entregado por el acólito vestido de negro. Invocaba entonces a Astaroth y Asmodeus y les pedía que aceptaran el sacrificio y concedieran a cambio las peticiones de los suplicantes presentes.

Los bebés entregados para el sacrificio costaban demasiado dinero, pero Catherine encontró el modo de economizar fundando un hogar para madres solteras. Allí las libraba de la incómoda responsabilidad de hacerse cargo de un niño no deseado, y todo de manera gratuita para las mujeres que no disponían de medios. Las facturas que presentaba a las de clase acomodada eran lo bastante abultadas para cubrir los gastos de toda la institución.

Pero Catherine no era un caso aislado en la Francia del siglo XVII. Las misteriosas muertes por envenenamiento o intoxicación que se sucedían en París en aquellos tiempos hicieron sospechar a la policía de que aquello no podía ser obra de una sola persona ni fruto de la casualidad. El 8 de marzo de 1679, Luis XIV ordenaba la creación de una corte especial conocida como al Chambre Ardente y dirigida por el teniente Nicolas de La Reyne, que intentara dilucidar aquellos supuestos y extraños crímenes.

Tras unas cuantas detenciones, le tocó el turno a La Voisin. En 1679, tras asistir a la misa del domingo, Catherine fue detenida. La Reyne sospechó de ella al encontrar en su casa de la rue Beauregard un pabellón con las paredes tapizadas de negro y un altar decorado con una cruz y velas negras.

La detención de Catherine, junto con Marie Bosse y Adam Coeuret, daría un giro a la investigación. Acusándose unos a otros, “confesaron haber hecho abortar a un número elevadísimo de mujeres, haber envenenado por encargo a diversas personas, haber practicado magia negra y haber organizado ritos satánicos y misas sacrílegas en el curso de las cuales se sacrificaba recién nacidos”.

Durante el proceso de Catherine, nombres cercados a la corte del rey provocaron aún más problemas a los investigadores. Uno de esos nombres era el de la favorita del rey, Madame de Montespan, quien, según La Voisin, había sido cómplice de sus actividades demoníacas en más de una ocasión.


El final de Catherine estaba claro. Fue condenada a ser quemada viva. El 22 de febrero de 1680, el castigo se cumplió en la plaza de la Grève a manos de un verdugo que muchos afirmaron que había sido su propio amante.

La muerte de la Voisin desató de repente la lengua de los demás acusados. Muchos de ellos volvieron a nombrar a la favorita real. Luis XIV intentó sin éxito quemar todas las pruebas inculpatorias contra su favorita. Cuando en 1682 se disolvía la Cámara Ardiente, habían sido encarceladas o ejecutadas todas aquellas personas que mencionaron en algún momento del proceso el nombre de Athenaïs de Montespan.

Catherine Deshayes fue uno de los más de 300 nombres incluidos en el vergonzoso asunto de los venenos, aunque fue quizás el nombre más conocido, no en vano “quedó su legendario recuerdo como reina de las brujas”  
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Fuentes: Wikipedia; MUJERES EN LA HISTORIA

JOAN VIOLET ROBINSON



Joan Violet Robinson. Nunca le dieron el Premio Nobel lo que ha sido considerado por muchas personas uno de los más tristes e injustos tratos deliberadamente discriminatorios.








Joan Violet Robinson nació en Surrey, Reino Unido, el 31 de octubre de 1903, de padre militar, el Major-General Sir Frederick Barton Maurice y, en 1925, después de graduarse en Económicas en la universidad de Cambridge, se casó con el también economista de la misma universidad, Austin Robinson. Joan Robinson siguió con sus estudios hasta 1935, cuando la nombraron profesora de economía en la misma universidad donde desarrolló toda su carrera académica en distintos puestos si bien no llegó a ser catedrática hasta 1965.

Participante del "Circus" de John Maynard Keynes en la década de los treinta y cuarenta. En las décadas siguientes, tras la muerte de Keynes, Robinson formó parte de la denominada escuela postkeynesiana de Cambridge, Inglaterra. Constituye un paradigma de economista heterodoxa, ya que sus teorizaciones reunieron elementos de las más diversas escuelas oponiéndose generalmente a las distintas ortodoxias dominantes en la economía a medida que transcurría el siglo XX.

Sus primeros aportes en economía fueron en el área de la competencia imperfecta, oponiendo una variante a la tradición neoclásica-marshalliana que dicotomizaba la economía en la competencia perfecta o el monopolio absoluto. Robinson participó como colaboradora en la obra máxima de Keynes publicada en 1936: la Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero recibiendo el reconocimiento del autor en el prólogo de la obra. En 1942 publicó un ensayo sobre economía marxista intentando rescatar los aspectos conceptuales, puramente económicos, de la obra de Karl Marx desligándose de dogmatismos que impedían realizar una lectura académica de El Capital. Más tarde concentra su atención en problemas metodológicos.









Durante la segunda guerra mundial participó en varios comités administrativos del gobierno británico y también viajó a Rusia y a China. Estos viajes provocaron su interés en las economías en desarrollo.
Con el paso de los años, sus sensibilidades políticas fueron cada vez más hacia la izquierda hasta el punto de que expresó su admiración por la China de Mao, incluyendo alabando la Gran Revolución Cultural Proletaria, y también Corea del Norte.

En 1975, muchos esperaban que Joan Robinson sería la ganadora del Premio Nobel de Economía de ese año pero se especuló que sus opiniones políticas influyeron para impedir ese premio. Nunca le dieron el Premio Nobel lo que ha sido considerado uno de los más tristes e injustos tratos deliberadamente discriminatorios.

Quizá sus aportes más reconocidos vinieron de su trabajo en la teoría del capital y del crecimiento económico en las décadas de cincuenta y sesenta. No aceptó la teoría neoclásica del capital, la cual había sido adoptada por los economistas de la Síntesis Clásico-Keynesiana con Robert Solow y Paul Samuelson a la cabeza. Protagonizó con dichos economistas la llamada Controversia entre las dos Cambridges en relación a la teoría del capital y sus implicaciones para la teoría del crecimiento.

viernes, 17 de octubre de 2014

Sarah Winnemucca

Sarah Winnemucca. Fue una activista social, educadora  y escritora originaria de la tribu Paiute del noroeste de Nevada.

 “ Mujer indígena que pertenecía a dos culturas. Con un pie en la nación india y el otro en el mundo del hombre blanco, se aceleró a través de la llanura como una flecha ardiente, sólo para estar a la altura de su objetivo. A pesar de ser princesa –reconocida por toda la tierra como la voz apasionada de los indios Paiute– fue tratada con indiferencia por el gobierno de los Estados Unidos. Desilusionada y traicionada, Sarah murió antes de terminar la misión, creyéndose ser una fracasada” (Seagraves, High Spirited Women of the West).



Nació en 1844, fue bautizada komo Thocmetony o Tocmetone, que en lengua paiute viene a significar: “flor Chelone”. En el momento de su nacimiento, su pueblo sólo tenía un contacto muy limitado con los hombres blancos. Era la cuarta hija del matrimonio formado por el Jefe Winnemucca (Mala Cara o Poito) y Tuboitonie. A pesar de que afirmó que su padre fue jefe de todos los Paiute del Norte, el Paiute no tenía una dirección centralizada y su padre, aunque influyente, fue el líder de un pequeño grupo.

El abuelo materno de Sarah Winnemucca  era el Jefe Truckee (Winnemucca el Viejo). Hombre amistoso con la gente blanca, desde 1843 a 1845, guió al aventurero y militar estadounidense  John C. Frémont a través de la Gran Cuenca de California para que pudiese elaborar sus mapas de expedición. Más tarde, colaboró con los militares estadounidenses para combatir la presencia mexicana en California. El padre de Sarah al contrario de su abuelo, no confiaba en la gente blanca y advertía a su pueblo en mantener la distancia.



Sarah fue introducida por primera vez en el mundo de los blancos a los seis años, cuando su abuelo insistía en que fuera con él a California. Aunque al principio Sarah estaba aterrorizada con los blancos, su abuelo la llevó consigo en aquel viaje por la zona de Sacramento (un viaje que su padre se negó a hacer). A Sarah le gustaban las camas, las sillas y los platos de colores brillantes del hombre blanco.

Cuando tenía trece años, en 1857, su abuelo había hecho arreglos para Sarah y su hermana, con la intención de trasladarlas a la casa del Mayor William Ormsby (un agente local) en Carson City (Nevada) para que recibieran una educación. Con catorce años, Sarah Winnemucca  había adquirido cinco idiomas: tres dialectos indígenas y Español e Inglés. Se convirtió en una de las pocas nativas capaces de leer y escribir bien en Inglés.

En 1860, las tensiones entre los blancos y los nativos entraron en lo que se denominó la “Guerra Paiute”. El Mayor William Ormsby fue asesinado en acción, en mayo de 1860, durante la primera batalla de la Guerra Paiute, cuando la fuerza de las milicias que dirigió fue aniquilada por el grupo de guerreros  liderado por el paiute Numaga, primo de Sarah. En su libro, Sarah cuenta cómo su hermano Natchez, sin éxito, trató de salvar la vida de Ormsby, dándolo por muerto antes del ataque. Su padre y su hermano lucharon en el bando Paiute y varios miembros de la familia de Sarah fueron asesinados en esta etapa de guerra.

La última visita de Sarah a la cultura blanca fue cuando tenía dieciséis años. Ella cumplió la petición de su abuelo, el Jefe Truckee, en su lecho de muerte, sobre octubre de 1860. A petición del abuelo, antes de morirse, ella y su hermana Elma serían enviadas a un colegio de monjas de San José, California. Pero las dos niñas nunca fueron oficialmente admitidas y fueron despedidas después de unos días, cuando los blancos se opusieron a la presencia de indígenas en la escuela.





Después de la guerra, la familia de Sarah Winnemucca  se mudó a la Reserva Malheur, que fue designada para los Paiutes del Norte y los Bannock por una serie de órdenes ejecutivas emitidas por el presidente Ulysses S. Grant. Los días de caza y de recolección libre habían terminado para su tribu.

En 1866, Sarah comenzó a trabajar como intérprete para el ejército de los Estados Unidos. En 1871, a la edad de veintisiete años, trabajaba como traductora para la Oficina de Asuntos Indígenas, en el Fuerte McDermitt, en la frontera con Oregón. Este mismo año, el 29 de enero, Sarah se había casado con el Teniente Primero Edward Bartlett.

A partir de 1872, Sarah Winnemucca enseñó y sirvió como intérprete en la Reserva de Malheur, en Oregón. Sarah era la intérprete del agente Samuel Parrish, quien estableció un programa agrícola coherente y bien administrado para los nativos en la Reserva  de Malheur. Parrish trabajaba con justicia, pero en 1876, fue reemplazado por el agente William Rinehart y las condiciones en la reserva de Malheur rápidamente se convirtieron en intolerables. Sarah cuenta en su libro cómo el agente Rinehart  vendió a los blancos locales muchas de las provisiones que estaban destinadas a los nativos. Gran parte de la tierra agrícola de los nativos también fue expropiada ilegalmente por los colonos blancos. Ese mismo año, 1876, Sarah se divorció del Teniente Edward Bartlett a causa de la intemperancia de éste.

En 1878, prácticamente todos los nativos pasaban auténticas penurias en la Reserva, eran objetos de la mala administración gubernamental. Los Bannock comenzaron entonces a atacar los asentamientos blancos en el sur de Oregon y en el Norte de Nevada, lo que provocó la “Guerra Bannock”. Sarah estaba preparada para viajar a Washington D.C. y hablar de los problemas de su pueblo, pero el viaje fue interrumpido por dicha guerra. En esta refriega salvó la vida de su padre a manos de nativos hostiles, al trasladarse ambos a través de terrenos escabrosos por tres días.

En 1878, Sarah Winnemucca se casó nuevamente, esta vez con Joseph Setwalker. Poco se sabe de este matrimonio, tan sólo que fue breve. Ese mismo año, Sarah se convirtió en guía e intérprete para los militares de los EE.UU., trabajando para el General Oliver Otis Howard.

Al final de la guerra, los Paiutes esperaban regresar a la Reserva de Malheur pero, en cambio, fueron enviados en invierno a otra reserva, Yakima, en el estado de Washington. Algunos Paiutes murieron en el viaje de 350 millas, mientras que otros, incluida una hermana de Sarah, murieron poco después de terminar su viaje.

En la Reserva de Yakima, los Paiutes sufrieron grandes privaciones. Sarah se fue con ellos para servir komo traductora, a pesar de que tenía un trabajo que no le obligaba a vivir en una reserva.
En 1879, comenzó a trabajar para cambiar las condiciones de los nativos, y dio una serie de conferencias, a través de California y Nevada, sobre la situación de su pueblo.

En 1880, ella, su padre y su hermano visitaron Washington D.C. Allí, Sarah logró entrevistarse con el Secretario del Interior, Carl Schurz, y con el mismo Presidente de la nación, Rutherford B. Hayes. Sarah recibió promesas de mejoras para su pueblo — Carl Schurz se mostró partidario de que los Paiutes volvieran a Malheur– Sin embargo, los cambios nunca se materializaron y los Paiutes se sintieron totalmente decepcionados.
A pesar de las promesas incumplidas por parte de los gobernantes, Sarah Winnemucca siguió dando conferencias para obtener apoyo para el pueblo Paiute.

Mientras daba una conferencia en San Francisco, California, Sarah conoció al Teniente Lewis H. Hopkins, un nativo empleado del Departamento con el que contrajo matrimonio el día 5 de diciembre de 1881. A diferencia de sus anteriores maridos, Hopkins estaba a favor de su trabajo y del activismo.

En 1883, Sarah volvió a viajar a la Costa Este, California y Nevada para dar conferencias sobre la vida de los indígenas y sus derechos. En una de estas conferencias conoció a Elizabeth Palmer Peabody  y su hermana, Mary Peabody Mann (esposa de Horace Mann, el educador). Estas dos mujeres ayudaron  a Sarah a encontrar lugares para dar conferencias. Ese mismo año, 1883, Sarah publicó su autobiografía, editada por Mary Peabody Mann, “La vida entre los Piutes: sus errores y reclamaciones”. El libro cubre desde los años 1844 a 1883, y en él no sólo está documentada la vida de Sarah, sino también las condiciones cambiantes que vivía su pueblo. En la obra deja sus impresiones desde el punto de vista de los nativos acerca de la colonización de sus tierras y entre otras narraciones señala mucha historias sobre los Si-Te-Cah , unos gigantes blancos de pelo rojo que vivían en esa zona cuando la tribu de los Piutes llegarón por primera vez al territorio de Nevada. Los Paiutes llamaban a este pueblo de gigantes blancos “Si-Te-Cah”. Según ellos, estos hombres pelirrojos eran un pueblo guerrero y varias tribus indias se unieron para luchar juntos en una larga guerra contra ellos (se cuenta que pudo durar unos mil años



En la página 75, ella narra: “Mi pueblo dice que la tribu que exterminamos tenía el pelo rojizo. Yo tengo algunos de esos cabellos, los cuales han ido pasando de mano a mano de padres a hijos durante generaciones. Yo tengo un vestido que ha pertenecido a nuestra familia durante muchísimo tiempo, decorado con ese cabello rojizo. Me lo pondré en algún momento cuando yo dé una conferencia. Se llama vestido del luto, y nadie más tiene un vestido como éste excepto mi familia”. En otra parte del libro explica que estos gigantes de pelo rojizo llegaron a este territorio por barco, al parecer cuando esta zona era parte de un mar interior. Eran en número unos 2600, su pueblo los llamaba Sai-i, eran de una raza diferente, hablaban una lengua diferente y mantuvieron una larga guerra con su pueblo.

El marido de Sarah, Lewis H. Hopkins, apoyó los esfuerzos de su esposa mediante la recopilación de material para el libro en la Biblioteca del Congreso. Sin embargo, la adicción de su marido al alcohol, la tuberculosis y el juego lo dejó con poca recompensa financiera por todos sus esfuerzos. En 1884, con las conferencias y los escritos, Sarah pudo financiar la compra de un terreno cerca de Lovelock, Nevada, donde construyó una escuela para niños nativos llamada “Peabody Institute”. En esta escuela, a los niños nativos americanos se les enseñó Inglés, pero también se les enseñaba su propia lengua y cultura.La escuela funcionó brevemente, hasta que se aplicó La ley Privativa de Dawes, de 1887. Y el gobierno no aprobó  ni financió la escuela como se esperaba.

El 18 de octubre 1887, falleció de tuberculosis el marido de Sarah. Los fondos económicos disponibles  fueron agotados después de la muerte de su marido y la escuela tuvo que cerrarse.

Sarah se fue a vivir a casa de su hermana Elma, en el Lago de Henry, Idaho (Montana), donde pasó los últimos cuatro años de su vida. Murió el 17 de octubre de 1891, a la edad de 47 años, probablemente de tuberculosis.







Una estatua de Sarah Winnemucca se encuentra en el Capitolio de los EE.UU., en Washington, D.C., en representación del estado de Nevada.


martes, 5 de agosto de 2014

Elisabetta Sirani



Elisabetta Sirani, pintora italiana de estilo barroco y una de los últimos representantes de la brillante escuela boloñesa del siglo XVII. Fue una de las primeras mujeres pintoras de proyección internacional, pero su prematura muerte con 27 años de edad truncó una carrera que pudo haber evolucionado hacia el barroco decorativo que abanderó Luca Giordano.



Autoretrato. 1658. Museo Pushkin-Moscu

Nacida en 1638 en Bolonia. Hija de Giovanni Andrea Sirani, principal ayudante de Guido Reni, apenas hay datos sobre sus formación artística. Se supone que por su condición de mujer, Elisabetta no pudo acceder a una academia y tuvo de aprender únicamente en el taller paterno. Su escasa destreza en el dibujo anatómico se explicaría porque no se le permitió dibujar desnudos con modelos vivos.

Sirani se inició en la pintura hacia 1650, con el apoyo de su futuro biógrafo, el conde Carlo Cesare Malvasia, influyente crítico. Una de sus primeras obras fue el San Jerónimo en el desierto de la Pinacoteca Nazionale de Bolonia. Ya en 1657, con 19 años, se hizo pintora profesional, y más adelante llegó a gestionar el taller familiar. Cuando su padre quedó inválido por la gota, ella tuvo que mantener a su familia con su arte, y se cree que la necesidad económica le forzó a trabajar con singular rapidez.

Prolífica, modesta en el trato y de reconocida belleza, Sirani alcanzó un temprano renombre en Europa. Su especialidad fueron las pinturas religiosas, de la Virgen con el Niño y la Sagrada Familia, que producía velozmente pero con un buen acabado. Su taller fue visitado por coleccionistas y curiosos llegados desde lejos, y entre sus clientes se cuenta al Gran Duque Cosme III de Médici.



Porcia hiriéndose el muslo. 1664
Aunque su prematura muerte, en agosto de 1665, limitó su carrera a apenas una década, Sirani dejó una producción sorprendentemente amplia: 200 pinturas, así como dibujos y diversos grabados.

La amplitud de la producción pictórica de Sirani ha hecho pensar en una participación masiva de ayudantes, ya que sus hermanas Barbara y Anna Maria eran también pintoras y tuvo por discípulas a más de doce mujeres, que llegaron a ejercer profesionalmente. La artista hizo demostraciones públicas en respuesta a quienes cuestionaban la autoría de sus cuadros.

En sus dibujos a lápiz y tinta, Sirani introducía fuertes contrastes de luces. Ejemplo de ello es su Caín matando a Abel del Castillo de Windsor. En sus pinturas, sin embargo, Sirani fue menos personal y suavizó el claroscuro con sombras tostadas, más en consonancia con la escuela boloñesa. Por lo general, sus composiciones son de formato medio y simples en cuanto a diseño, y mantienen un tono agradable y decorativo de indudable atractivo comercial.

La presencia de Sirani en colecciones españolas parece reducirse a una pintura en el Palacio de Liria de Madrid (colección de la Casa de Alba).

La muerte de Elisabetta Sirani estuvo envuelta en la controversia, ante las sospechas de que fue envenenada por una criada, aunque ésta fue absuelta de las acusaciones y una autopsia reveló que la pintora había sufrido varias úlceras de estómago. Su funeral, que incluyó música e intervenciones poéticas, lo presidió su efigie esculpida a tamaño natural, dispuesta sobre un gran catafalco.


Ariadne. Archanelsk.Museum

Actualmente, los restos de Elisabetta y su maestro Guido Reni reposan juntos, en la Basílica de Santo Domenico de Bolonia.



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martes, 4 de febrero de 2014

El derecho al aborto. 44 años de lucha y lo que te rondaré morena!!!















1970. En Francia, con motivo del juicio por aborto de Bobigni, se lanza el llamado Manifiesto de las 343, que fue firmado por mujeres feministas de relevancia intelectual y social (Simone de Beauvoir, entre otras). Las firmantes pedían la legalización del aborto y la necesidad de que éste se practicara en condiciones saludables. Ley de aborto en 1974.

1973. En Italia se crea el Centro Italiano Sterilizzazione e Aborto (CISA) en defensa del “aborto libre, gratuito y autogestionado”. En abril de 1978 se aprueba una ley sobre el aborto en Italia. La experiencia francesa e italiana influirá en el movimiento feminista español.

1976. Octubre: son detenidas once mujeres en Basauri acusadas, dos de ellas, de practicar abortos y el resto por someterse a prácticas abortivas.

1977. El movimiento feminista realiza una campaña por la legalización de los anticonceptivos, por una sexualidad libre y por el derecho al aborto. Se exige la amnistía para las mujeres condenadas por los llamados “delitos específicos”, entre los que se encontraba el aborto.

1978.
Legalización de los anticonceptivos. Junio: primera reunión para preparar la campaña internacional por el derecho al aborto en Londres. La Coordinadora de Organizaciones Feministas del Estado español critica el texto constitucional que se somete a referéndum, entre otros aspectos, por el artículo 15 (“Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral...”), al considerar que dificultará el reconocimiento pleno del derecho al aborto.

1979. Desde algunos grupos de profesionales pro-derecho al aborto, como en Valencia, se comienza la práctica clandestina de interrupciones voluntarias del embarazo. Octubre: se suspende la vista oral del procesamiento a las “once mujeres de Bilbao”. Son acusadas a penas que van entre seis meses y un día hasta los sesenta años. En Barcelona, Valencia, Sevilla, Canarias, Valladolid, Oviedo, Madrid, Zaragoza y Bilbao..., se producen numerosas manifestaciones y encierros en apoyo a las “once mujeres de Bilbao”. El mismo día 26, ante la Audiencia de Bilbao, se manifiestan 3.000 personas. Estas movilizaciones son impulsadas por la Coordinadora feminista estatal que, siguiendo el ejemplo de las francesas, recoge más de 1.000 firmas de mujeres y hombres famosos que afirman haber abortado o colaborado en abortos clandestinos. Diciembre: se celebra un juicio en Madrid contra ocho mujeres y un hombre acusados de practicar abortos.

1980.  Enero: puesta en marcha del centro de información sexual Los Naranjos en Sevilla. En octubre irrumpe la Guardia Civil en ese centro. Son detenidas 29 personas, veinte de ellas acusadas de haber realizado prácticas abortivas. Se incautan 432 expedientes de personas que solicitaron información sobre sexualidad en Los Naranjos. Amplias movilizaciones de apoyo convocadas por la Coordinadora feminista estatal y numerosas muestras de solidaridad de distintos lugares de Europa. Noviembre: comienza el proceso que durará nueve años contra 8 personas miembros del colectivo de Los Naranjos.

1981. Enero: se entregan en el juzgado número seis de Sevilla 26.249 firmas de mujeres y hombres que declararon haber abortado o colaborado en la práctica de abortos. Entre 1981 y 1983 se extienden las experiencias de planificación y realización de abortos. Se trata de extender el aprendizaje con el método Karman. Detenciones en 1981 y 1983 de Pere Enguix y su grupo de Valencia. Junio: nueva vista del juicio de Bilbao. Se vuelve a suspender ante la ausencia de dos de las acusadas. Diciembre: se celebra en la Universidad Complutense de Madrid unas Jornadas estatales bajo el lema “Derecho al aborto. Nosotras decidimos”, organizadas por la Coordinadora Estatal de Organizaciones Feministas.

1982. Inicio del juicio de las 11 mujeres de Bilbao. Manifestaciones por el derecho al aborto. Presentación de una propuesta de ley de aborto elaborada por la Coordinadora feminista estatal.

1983. Febrero: Marcha de mujeres a La Moncloa impulsada por la Comisión Pro-derecho al Aborto del movimiento feminista de Madrid. El Parlamento inicia el debate sobre la despenalización de algunas prácticas abortivas. La policía disuelve con violencia a un grupo de mujeres de la Comisión pro Derecho al Aborto de Madrid, concentrado ante las Cortes. Manifestaciones en diversas ciudades españolas convocadas por la Coordinadora feminista estatal y con el apoyo de muy diversos colectivos sociales, profesionales y políticos. Octubre: se debate en el Congreso de los Diputados el proyecto de ley del Gobierno socialista. Noviembre: una mujer y un hombre son condenados por un delito de aborto. Lo insólito es que la mujer había abortado en Londres. Indulto para las mujeres de Bilbao.

1984. Una mujer condenada en Santander a seis meses y un día por abortar.

1985. En abril, el Tribunal Constitucional da por bueno parte del recurso presentado por la Coalición Popular sobre la Ley aprobada y obliga a su modificación. La ley es aprobada el 3 de agosto de 1985. El primer día en el que es posible abortar en España presenta, en su puesta en funcionamiento, muchas trabas para poder llevarlo a cabo en la sanidad pública. Noviembre: en las Jornadas Feministas “1975-1985, diez años de movimiento feminista”, celebradas en Barcelona por la Coordinadora feminista estatal, 3.000 mujeres respaldan la iniciativa de las Comisiones pro-Derecho al Aborto, con la práctica de dos abortos en una de las salas de los Hogares Mundet. Meses después da inicio la campaña de la Coordinadora feminista estatal “Derecho al Aborto Libre y Gratuito. Las mujeres decidimos. Estamos haciendo abortos”.

1986. Los medios de comunicación se reúnen con el movimiento feminista. En Cantabria, Tarragona, Barcelona, Asturias, Madrid, Navarra, cientos de mujeres dan a conocer que desobedecen la ley sobre el aborto, por considerarla insuficiente. Noviembre: en Madrid, el juez Valle detiene y encarcela al equipo del centro de planificación Duratón y al de la Clínica Dator, primera en abrirse en España, llevándose las historias clínicas de las pacientes. Inmediatamente, el Gobierno socialista hace público el decreto que establece los requisitos necesarios para la acreditación de las clínicas privadas dedicadas a la práctica médica del aborto. Las organizaciones feministas denuncian que en los centros de la red sanitaria pública no se puede abortar. Detenciones de dos miembros del Instituto Médico Canalejas, de Salamanca, y de 30 personas en una clínica de Málaga que dirige Germán Sáenz de Santamaría. En Almería, una mujer de 43 años es condenada por la Audiencia Provincial a la pena de un año de prisión menor e inhabilitación especial durante seis años y un día. Su delito: haberse practicado un aborto introduciéndose perejil en la vagina. Fue denunciada por el ginecólogo al que acudió posteriormente. Diciembre: la Coordinadora feminista estatal celebra en Madrid el “Tribunal contra las agresiones al derecho al aborto”; en el encuentro participan unas 3.000 mujeres y se realiza un aborto ilegal para presionar al Gobierno.

1987-1988. Octubre: en Pamplona, procesamiento de cuatro médicos y una joven de 19 años por un delito de aborto, practicado en 1986. Era el primer  juicio por un aborto “legal” y practicado en un hospital de la sanidad pública. La paciente había sido sometida a muchas radiaciones en las primeras semanas del embarazo, acogiéndose al supuesto de “posibles malformaciones del feto”. En diversas ciudades, como Alicante, Barcelona y Madrid, entre otras, se produce un acoso judicial contra las clínicas autorizadas para practicar interrupciones de embarazo: incautación de historias clínicas, detenciones por la práctica de abortos, citaciones a declarar de hasta 300 mujeres en algún caso.

1989. Marzo: comienza, después de nueve años desde el inicio del proceso, el juicio contra las 8 personas del centro de planificación familiar Los Naranjos de Sevilla, inculpadas por la realización de abortos. El fiscal pide 22 años de cárcel. La sentencia condenó a un año a cuatro de las personas enjuiciadas. El Gobierno socialista las indulta en enero de 1994.

1990. Juicio de Pamplona. En enero de 1990 se celebra el juicio a los profesionales sanitarios acusados de haber practicado un aborto en el Hospital público “Virgen del Camino”. La Organización Mundial de la Salud, en su informe “Indicadores de la salud reproductiva en España”, señala que de las 135.000 mujeres que abortaron en 1989, el 78% lo hicieron fuera del marco de la legalidad vigente.

1991. Es indultado el ginecólogo malagueño Germán Sáenz de Santamaría, sobre el que pesaba una condena de cuatro años de cárcel por la práctica de un aborto a una menor en 1984, agredida sexualmente repetidas veces por un familiar. Las críticas que este ginecólogo hace del poder judicial provocan que vuelva a ingresar en prisión. Febrero: la Agencia EFE señala: “Por primera vez, el Tribunal Supremo justifica un aborto por estado de necesidad”. Informe que la Fiscalía General del Estado dirige al Ministerio de Justicia pidiendo la ampliación de la legislación del aborto a un cuarto supuesto despenalizador.

1992. El Parlamento Europeo aprueba una resolución solicitando al Gobierno español que cesen las persecuciones, detenciones, juicios, etc., por aborto. El Gobierno socialista presenta un informe sobre la realidad del aborto en el que considera necesaria la reforma de la ley de 1985.

1995. El Ejecutivo presenta un anteproyecto para despenalizar un cuarto supuesto: si el embarazo supone un conflicto personal, familiar o social para la mujer, esta podrá interrumpir su gestación hasta la semana 12. El Congreso de los Diputados aprueba la iniciativa, pero la convocatoria anticipada de elecciones y la oposición de Partido Popular y CiU impiden que llegue a tiempo al Senado.







2007. Agentes del Seprona se presentan en la clínica madrileña Isadora, supuestamente para revisar la gestión de residuos. Abren los contenedores sin autorización judicial y consiguen iniciar un caso. En noviembre de 2009 la Justicia decide que no hay pruebas de que el centro practicase abortos fuera de plazo.  Comienza la investigación judicial de tres clínicas del grupo Ginemedex-TCB en Barcelona tras la denuncia de un grupo católico. El director, Carlos Morín, su esposa y varios trabajadores entran en prisión por realizar interrupciones de embarazos de hasta 30 semanas. En enero quedan en libertad Morín, su mujer y una colaboradora, pendientes de juicio.

2009. El Congreso aprueba el anteproyecto de la nueva Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo: permite el aborto libre hasta las 14 semanas y hasta las 22 semanas en caso de riesgo para la salud de la mujer o anomalías graves del feto. A partir de los 16 años, las menores pueden abortar sin informar a los padres si sufren una situación familiar problemática. El Congreso aprueba la nueva ley con 184 votos a favor (PSOE, PNV, ERC-IU-ICV, BNG, Na-Bai y dos diputados de Convergencia (CDC-CIU), 158 en contra (PP, CC, los cuatro de Unió (UDC-CiU), tres de Convergència, UPN y UPyD). La otra diputada de Convèrgencia, Inmaculada Riera, fue la única abstención y el popular José Madero votó, por error, a favor de la norma.
 

2010. El PP recurre ante el Tribunal Constitucional y solicita la suspensión de la entrada en vigor de la ley. El Gobierno de Navarra también presenta un recurso alegando que invade competencias de la comunidad, donde actualmente no se realizan interrupciones del embarazo. Los grupos parlamentarios Nafarroa Bai, PSN e IU se unen para aprobar una proposición de ley que garantice el derecho a abortar en Navarra.  Entra en vigor la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo.

2013. Diciembre. El Consejo de Ministros, a propuesta del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, aprueba el Anteproyecto de Ley Orgánica para la protección de la vida del concebido y de los derechos de la mujer embarazada que establece sólo dos supuestos de despenalización del aborto: que sea "necesario" por existir "grave peligro para la vida o salud física o psíquica de la mujer" durante las primeras 22 semanas de gestación, o que el embarazo sea resultado de un delito contra su libertad o su indemnidad sexual, siempre que se produzca en las doce primeras semanas y el hecho haya sido denunciado.

2014: Se pone en marcha El Tren de la Libertad.................








Fuente : Empar Pineda; wikipedia